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A B C. D O M I N G O 31 D E A G O S T O sas de Fuensanta, Viilatorcas, -Nules, L o n donderry, Laurencín, Manzanedc Comillas, Torre Alta, Movellán, Benamejí, Hoyos, Lamadrid, Zuya, Sert, Santa María del V i llar, Bolarque, Pidal, Pons, Valdeiglesias, Hazas, Santa. María, Pelayo, Perijá, Castro v uevo, de l a Puente, Griñón, Povar, Casa ir avón, -Casa Mena, L a Romana, Santa Cruz y Guad- el- Jelú; condes y condesas de San Martín de Hoyos, Aguilar de Inestrillas, Garvey, Revilla de Camargo, Garay, Agrela. Casa Rojas Abljtas, Altamira, Xauen, V i l l a Leal, Santa Fe, Güell, San Diego, Casa Velarde, Zubiría, de las Forjas de Buelna, T i l l y Samitier, Cimera, Simestek, Golenda, Scláfani, Alcosta, Gamazo, Casa Puente, Barcenas, Mansilla, Torreánaz; vizcondes de Rivera, de Adaja, de Casa R o d a barón de Rothschild, embajadores de Inglaterra y Francia, ministros de Estado, Hacienda, T r a bajo y Economía; directores generales y otras muchas ilustres familias que veranean en el Sardinero hasta el mes de octubre. Pues si bellos son los meses antes citados en Santander, no lo es menos el de sep- tíembre, plácido y dorado, con menos aglomeraciones en las playas y en los hoteles. Esta semana bate el record de las fiestas de noche, E l domingo y martes, espléndidas verbenas en la Real Sociedad de L a w n Tennis; el lunes, cena elegante en V i l l a P i quío; el miércoles, maravillosa verbena en Solares; el jueves, inauguración del Yatchman Club en el Gran Sardinero; el viernes, cotillón de honor en el hotel R e a l el sábado, baile de gala en Palacio, y el domingo, banqueta y baile en el hotel Real, en honor de los balandristas españoles y extranjeros que se han reunido aquí con motivo de las grandes regatas internacionales. N o es ya Santander aquel puebluco de los tiempos de doña Isabel I I que tenía un pobre hotel en el Sardinero, y que comenzó a construir el primer chalet de lujo, en el aristocrático paseo de Menéndez Pelayo; ni el de los tiempos de D. Alíonso X I I con un tranvía de vapor, que era un tren en pequeño, y hacía el recorrido q e separa a la ciudad de las playas en media hora, larga, con paradas en las estaciones de San M a r tín y la Magdalena; n i el de los castellanos cargados con alforjas, que comían por su cuenta en las covachas miserables de M i randa. T D E 1930. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G 26. Juan continuó anoche el viaje á Sari Fer- í nando, acompañado del. Sr. Amusategui. Su Alteza, vestido de uniforme, ocupó eg ¡L a mañana de los R e y e s el tren, comp a la venida, un departamento Santander 30, 3 tarde. Los Reyes estu- de primera clase. vieron en las regatas. L o s infantes pasaron Despidieron al infante en la estación del la mañana, en la playa, y el infante D GonMediodía, entre otras personas, el ayudan- zalo paseó por la población. Antes de ir a te del jefe del Gobierno, Sr. Sánchez Delgalas regatas, asistió el Rey a l a inauguración do, que ostentaba la representación del gede l a Exposición de cuadros del paisajista neral Berenguer, ausente en Cercedilla; l a del Agustín Riancho. ministro de Marina, Sr. F e r r e r el jefe de l a Casa Militar del Rey, general López Pozasj L a regata P I y m o u t h- S a n t a n d e r ayudante del Soberano, general de la A r m a Santander 30, 3 tarde. H a entrado el yada Sr. Enrílez, Sr. Rodríguez Pascual, S i n te- Hoto, de la regata Plymouth habiendo cunelli y V i g p m ayudante del príncipe des hecho el recorrido en once horas, tres minuAsturias, y él capitán de corbeta Sr. F e r tos y 33 segundos. nández Bóbadilla, coronel de Artillería y ex E l infante d o n A l f o n s o de Orleáns profesor de Sus Altezas Sr. Loriga, oficiales de l a Inspección de los Reales Palacios Sanlúcar de Barranleda 30, 1 tarde. Proseñores Laheras y A r r a z o l a comisario, secedente de Madrid, llegó él infante D A l ñor Maqueda y Salanova, y una sección dé fonso de Orleáns. que permanecerá aquí exploradores madrileños, que formó ante el hasta la terminación de las faenas de la coche regio y- aclamó, a Su Alteza al partir, vendimia. el convoy. Su Alteza ha sido cumplimentado por las autoridades. E l Ayuntamiento de San F e r- L a jornada regia 7 1 s Él infante don Juan, en M a d r i d L a llegada nando San Fernando 30, 12 mañana. Para celebrar la llegada del infante D Juan a ésta y, su permanencia aquí, mientras efectúe la carrera de marino, el Ayuntamiento repartirá mañana abundantes limosnas de pan a los pobres. v H o y Santander es una ciudad encantadora, que ha sabido aprovechar los elementos naturales con que Dios la ha dotado, mejorándolos con mil detalles precisos de la vida moderna. P o r eso su veraneo tiene actualmente un interés extraordinario y un tono de distinción tan marcado como el de la mejor estación estival extranjera. Además, Santander. deportivamente considerado, en verano no tiene rival. Así puede apreciarse repasando los lindos folletos editados por el Patronato Nacional del T u rispio, que son elegantes miniaturas tipográficas. E l golf, el tennis, la natación, el polo, las regatas con los mejores, yates españoles y extranjeros son deportes que tienen en Santander su más bello escenario, vor lo que nada tiene que extrañar que sea elegida por el gran mundo para gustar ple- llámente de sus encantos y delicias. Pero Santander no descuida por eso lo que pueda gustar a su clientela menos ele, gante. Y durante el verano cultiva a la pailas verbenas populares, las corridas de toros, los conciertos públicos, los concurses de cucañas y water- polo en la bahía, las funciones de fuegos artificiales, la tradicional feria de baratijas con circos y fenómenos en la Alameda de Oviedo... E n una palabra: Santander, cada año más atrayente, más agradable, tiene para todos lo que conviene a sus gustos y temperamentos. Así creció su fama y así se ha buscado un porvenir espléndido, que cada día que pasa está más. asegurado, -Cuevas. Madrid 30, 6 tarde. Esta mañana, a las diez y veinticinco minutos, en el expreso de Santander, llegó procedente de aquella capital y de paso para San Fernando, Su Alteza ej infante D. Juan. E l augusto hijo de los Reyes efectuó el viaje acompañado de su profesor el teniente de navio Sr. Amusategui. P a r a recibir a Su Alteza acudieron a la estación del Norte el capitán de corbeta Sr. Rodríguez Pascual, el Sr. Zincunegui y el oficial de la Inspección de los Relés Palacios, Sr. Arrazola. Acompañado de los señores Amusategui, Rodríguez Pascual y Zincunegui, el infante D. Juan, que vestía uniforme de aspirante de de la Armada, marchó en automóvil a P a lacio; A su llegada al Alcázar le cumplimentaron el jefe de la Casa M i l i t a r del B ¿y, general López Pozas; el ayudante dt Su M a jestad, general de la Armada, Sr. E n r i l e el profesor de Sus Altezas, teniente coronel de Ingenieros Sr. Vigón; el oficial mayor de Alabarderos de servicio, Sr. Ojeda, y el comandante de la Escolta Real Sr. Alós. E n Palacio el infante D. Juan pasó a ocupar las habitaciones de l a planta baja, contiguas a las del príncipe de Asturias, destinadas al infante D Jaime. A l m u e r z o en L a G r a n j a DE ECOS SOCIEDAD DIVERSOS E n el expreso de anoche marcharon para Madrid el conde de Bulries, D. Nicolás Suárez Albisu, D. Salvador Benjumea Burín, D. Juan Conradi (hijo) D José Fernández Díaz, D. José Dalmas Rojas, D Francisco Candil Calvo y D José María Abaurre de la Peña. Procedente de Barcelona y Madrid llegó anoche en el rápido el decano del Colegio de. Abogados, D. Adolfo Rodríguez Jurado. Regresó de Santander doña Carmen Ternero e Ybarra, acompañada de sus hijas doña Rosario y María del Carmen Ríos Sarmientos Pérez de Vargas. A L o r a del Río marchó, en automóvil, con su señora, D Diego de Agreda y González. B o d a aristocrática M a d r i d 30, 2 madrugada. E n la capilla del Príncipe Pío, donde se venera la santa efigie de la Cara de Dios, se celebró ayer, ai las seis de la tarde, la boda de la bellísima señorita Rosa Martínez de Campos y San Miguel, hermana del- marqués de Baztán, con el piloto civil D Enrique Ansaldo y, Bejarano, hijo de Ja vizcondesa de San E n rique. L a ceremonia se celebró en la más absoluta intimidad. L a señorita de Martínez de Campos no vestía el traje típico de novia; pero estaba encantadora con su toilette de calle con sombrero de fieltro del mismo color. Apadrinaron a los contrayentes los ya nombrados vizcondesa de San Enrique y, marqués de Baztán. Como testigos firmaron el acta por parte de ella los marqueses de Cayo del Rey, Viesca y San Miguel, y por el novio, su hermano D. Francisco Ansaldo, el marqués ¿e la Real Defensa y el aviador D Julio R u z de Alda. Una vez terminada la ceremonia nupcial, los novios, con sus padrinos, testigos y familiares, se. trasladaron a la residencia de la señorita Martínez de Campos, donde fueron obsequiados con una bien ser- vida merienda. Los nuevos señores de Ansaldo, que recibieron muchas felicitaciones, han emprendido un viaje de novios por el extraniero. A eso de las doce de la mañana, el infante D Juan, acompoñado de sus profesores, salió en automóvil de Palacio y marchó al ministerio de Marina, para haer en el mismo su presentación oficial al general Carvia y altos jefes del departamento. Después efectuó también las demás visitas oficiales de rigor. A continuación Su Alteza trasladóse a L a Granja. Allí almorzó en compañía de la infanta doña Isabel. E l regreso a Madrid lo hizo a las seis de la tarde. Su Alteza subió entonces a las ha- bitaciones del piso segundo del Alcázar y allí permaneció hasta la hora de la comida, acompañado de sus profesores. L a comida fué servida en dichas habitaciones. S a l i d a de M a d r i d p a r a S a n F e r n a n d o E n el expreso de Andalucía, que tiene su salida a las 10,40 minutos, el infante don B l a n c o Y Alefyro se vende en toda España al precio de OMA PESETA
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