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A E C. M A R T E S 9 D E SEPTIEMBRE D E 1930. E D I C I Ó N D E ANDALUCÍA. P A G 20. EL CONSE O Y A S A M B L E A D E LA S O C I E D A D D E NA Cl ONES Expresivas palabras y varias sonrisas Ginebra 8, 12 noche. (Crónica telefónica de nuestro enviado- especial. ¿Qué buscaba el S r Briand en l a reunión celebrada esta tarde? ¿Cuáles eran sus esperanzas? Seguramente el S r Briand no iba muy lejos en sus optimismos, pero sí creía posible un provechoso sondeo preliminar que diera resultado algo más concreto que el obtenido en el balance de las respuestas de los Gobiernos al Memorándum. ¿E r a lógica esa aspiración del S r Briand? ¿Era verosímil que los delegados de los Estados europeos, presentes en Ginebra, soltaran las prendas de que se mostraron avaros los Gobiernos? N o creemos que el S r Briand se considese defraudado. Indudablemente contaba con la mínima cosecha. L a reunión de los delegados europeos duró largo rato. Fué a puerta cerrada. N i siquiera los altos funcionarios de la Secretaría de l a Sociedad de Naciones tuvieron el privilegio de asistir al debate. Luego, a ia- salida, cuando los periodistas asaltaron con su curiosi- dad a los delegados, no consiguieron sino inexpresivas palabras, vagas sonrisas que sirven para todas las interpretaciones, y bocas cerradas. S i n embargo, un secreto entre muchos no es secreto, completo aunque los iniciados tengan la calidad de diplomáticos. S i nuestras informaciones son exactas- -y por tal las tenemos- -el sondeo del Sr. Briand T I no h a acusado eminencias n i depresiones: por todas partes encontró el mismo fondp de reserva. Ningún delegado fué más allá de la declaración de su Gobierno, y el señor B r i a n d no ha conseguido saber cuáles Estados tomarán posición favorable a su pro- j yecto y cuáles se limitarán al voto de sim- j patía platónica. í De manera muy hábil intentó el Sr. Briand 1 infiltrarse en el. pensamiento de los señores delegados, cuando propuso que el asunto pasara a l a Comisión de Cuestiones Políticas de l a L i g a Pero en esto también encontró resistencia impenetrable. L o s señores delegados prefirieron que l a Asamblea nombre un Comité especial de estudio del proyecto, para que presente una ponencia a l a Asamblea de 1931. Aunque, contra lo que se esperaba, no h u bo nota, comunicada a l final de l a reunión, podemos afirmar que los delegados adoptaron una resolución en l a que piden que se inscriba el proyecto del ministro de F r a n cia en el orden del día de l a Asamblea de la Sociedad de Naciones, que se abrirá el miércoles. ¿Dirán entonces los representantes de los Estados europeos en l a Asamblea lo que no quisieron decir hoy a puerta cerrada? Y podíamos poner aquí punto a estas i n formaciones sobre l a segunda presentación del proyecto del S r Briand (la primera fué el memorándum enviado a los Gobiernos y la tercera ha de ser el debate en l a sesión plenaria de l a Asamblea) Pero el ministro de Negocios Extranjeros ha reunido esta tarde a los periodistas para hablar del mismo tema, y debernos consignarlo como detalle de l a crónica. E l Sr. B r i a n d hizo un nuevo esfuerzo de propaganda de su iniciativa y pidió el concurso de la Prensa para lograr ambiente favorable. N o duda de l a firme voluntad de los Estados para está blecer lazos de solidaridad, aunque reconoce que hay obstáculos que vencer y recelos que disipar. E l no ha hecho programa completo se ha limitado a un llamamiento, i n voluntariamente no pasó del esquema so metido a consulta. Pero tiene fe y siente- esperanza. Habló el S r B r i a n d ante los periodistas con el mismo calor y poniendo la misma emoción lírica que hay en todos sus discursos. ¿Logrará comunicar su entusiasmo a los demás? ¿Podrá cambiar l a aprobación de principio en labor decidida? Nuestro deber de informadores nos obliga a decir que hasta l a curiosidad registrada el año anterior se ha apagado en éste. L o s ojos están fijos en otras cosas y en otros l u gares. fr D E L V U E L O D E COSTES Y B E L L O N T E t Costes y Bellonte aterrizan en W a s h i n g ton. Recepción en la Casa Blanca Washington 8, 4 tarde. L o s aviadores Costes y Bellonte, que salieron de Curtís. Field a l a 1,48 horas, aterrizaron en W a s hington a las cinco de l a tarde, después- de volar sobre Filadelfia, y y a en l a capital, sobre l a estatua de l a Libertad y l a tumba del soldado desconocido. Los aviadores franceses fueron objeto de un recibimiento delirante por parte de una muchedumbre entusiasta, reunida en número no conocido hasta ahora en esta capital. Costes y Bellonte, acalamadísimos, marcharon a l a Embajada de Francia, donde, después de una breve recepción, cenaron en la intimidad. H o y asistirán a una recepción que se dará en su honor en l a Casa Blanca. DEJA. OLOR, Eli S U D O R SIN SIN M A N C H A R NI I R R I T A R EIí D O M A D O R D E L C A B E L L O S V D. O R A i D e a p l i c a c i ó n r á p i d a y senc i l l a D e s i n f e c t a las r o p a s contaminadas. grecío, 1 peseta, 2,50, 4,50, i. ííii 8,50 j (18,50, J es u n p r o d u c t o a c r e d i t a d í s i m o efectos p o s i t i v o s c u y a f a m a es m u n d i a l y BUS domina domina ar jeilfina ÍJOlTima J (injeitlina no d e j a r e s i d u o s a l s e c a r o contiene substancias grasas. AUMENTA Y C O N S E R V A INDEFINIDAMENTE EIí RIZADO D E LOS CABELLOS L A LÓCÍON asegura l a c o r r e c c i ó n impecable d e l peinado. C O N T R A T O D O TIEMPO Y CONTRA JODO ELEGANTE VIENTO. Q U E GOMINA; LUJO i -r NINGUNA PERSONA N IGNORA O fll B Be t i- X- I- Aeinofeitói- A R G E N Ó 3 N A E S E I ¡F I J A D O R- D E Precio: 2... pt is. Z, r 0, 3,40 y 5- p í a s g r a n eficacia Precio. 3,5.0,