Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
GRAN Academia LA POLITÉCNICA Preparatoria para ingreso en la TORRES Escuela Naval General Militar y Dirigida por D Antonio Torres, comandante de Infantería diplomado de E M Q U E H A INGRESADO M A S ALUMNOS R E S U L T A D O D E L A U L T I M A C O N V O C A T O R I A 30 P L A Z A S Internado el más higiénico. Calefacción. Baños. Duchas. Gimnasio. Capilla. Pídanse reglamentos. ZARAGOZA- -B R U I L número 2. -T E L E F O N O 24- 70 INGENIEROS INDUSTRIALES; -INSTITUTO ARTUR MENDOS SNHUSTRIALIS f t SZt ARAC TERNAJDO PREPARACIÓN EXCLUSIVA. Academia Delgado, Preciados, 7, Madrid. Tel. 1 S 674. H A T INTERNADO. Infórmese de esta Academia y pídanos Reglamento con los resultados. INGENIEROS AGRO Y PERITOS AGRÍCOLAS prepa ciones E N LA ACREDITADÍSIMA ha dado principio el l.o de septiembre el curso para estas especialidades, a cargo de ingenieros agrónomos. Tiene por INTERNADO el mismo PENSIONADO SAN JOSÉ tan renombrado en España entera. Pídanse reglamentos al director propietario del mismo, D. Rafael Mondría. Pforo. Relatores, 4 y 6. Teléfono 95108. Madrid. Éxito verdadero en la convocatoria de junio. Instituto Artur, San Bernardo. 78, Madrid. GRAN INTERNADO ACADEMIA SAN 30 SE INGENIEROS AGRÓNOMOS Ba MILITAR- ARMADA- INFANTERÍA DE MARINA TndependTenteT Está Academia, que lleva Ingresados m á s de CÍEN alumnos y ha obtenido OCHO VECES una de las cuatro primeras plazas, atribuye estos éxitos a, su sistema de enseñanza en GRUPOS D E POCOS ALUMNOS. ACADEMIA ACEYTUNO Sd. 9 -ea usted BLANCO Y NEGRO UNA pta. ejemplar. H 4 E. RODRIGUEZ- SOLIS LOS G U E R R I L L E R O S D E rso 8 445 Sotelo a la Junta Central, y con pretexto de tratar de remediar los males que sufrían las provincias ocupadas por los ejércitos franceses, y evitarlos a Jas que debían serlo, ganar a sus individuos y conseguir de ellos que abandonasen la gobernación del país. E l 12 de abril lo comunicó Sotelo a don Gregorio de la Cuesta desde Mérida, y este general lo transmitió a la Junta Central, que pocas horas después le enviaba la siguiente patriótica respuesta: S i el señor Sotelo trae poderes para tratar de la vuelta de nuestro amado Rey Fernando, y de que las tropas francesas evacúen al instante el territorio español, hágalos públicos en l a forma reconocida por todas las naciones, y se le oirá, con anuencia de nuestros aliados. Cualquiera otra especie de negociación, sin salvar al Estado, envilecería a la Junta, l a cual se ha obligado solemnemente a sepultarse primero entre las ruinas de l a Patria que oír proposición alguna en mengua del honor y de la i n dependencia del nombre español. E l general Horacio Sebastiani, por orden de José, escribió en igual sentido al general don Francisco ¡Vénegas, que había reemplazado a Cartaojal en el mando del ejército de la M a n c h a y no satisfecho aún, se dirigió á don Francisco Saavedra, ministro que era de Hacienda de la Junta Central, y a J o vellanos, a quien envió una carta llena de elogios a su talento, en la que, halagando sus sentimientos liberales y sus ideas de regeneración, le pintaba el cuadro de las desdichas que iban a caer sobre E s paña si la Junta no accedía a las proposiciones de José. E l ilustre anciano le contestó con la siguiente carta, modelo de lealtad, de pureza y de patrióticos sentimientos: Y o no sigo un partido, sino la ca. usa justa y santa de mi Patria. Nosotros no lidiamos, como decís, por la Inquisición, ni por soñadas preocupaciones, n i por los intereses de los nobles, sino por nuestro Rey, nuestra religión, nuestra constitución y nuestra independencia. L Considerarnos como una de nuestras primeras pbli- vación de l a Patria, y le elevó a l a alta dignidad de capitán general, pidiéndole constantemente noticias de su herida; declaró a todos los Cuerpos que h a bían combatido en Medellín beneméritos de l a P a t r i a colmó de grados y honores a los oficiales y a lo? soldados que más se habían distinguido, y atendió generosamente al socorro de! as viudas y huérfanos de los muertos en la batalla. L a Junta no contaba con otros ejércitos que los de la Mancha y Extremadura, y era preciso no desalentar a los jefes, no abatir a los soldados, mantener vivo el entusiasmo del país y probar a l enemigo que ni uña derrota, ni diez, ni ciento podían nada contra España. Todo esto consiguió la Central con su noble conducta. L a Junta de Badajoz, y los pueblos todos de la provincia, rivalizando en patriótico entusiasmo, respondieron al digno y magnánimo proceder de la Central, aprestándose con mayores bríos a resistir al invasor, y predicando en los campos, aldeas, villas y ciudades una cruzada, que bien pronto había de dar resultados magníficos. Véase lo que dice a propósito de esta batalla y de la actitud de España uno de los primeros militares franceses (i) E n otra parte de Europa, dos batallas como las de Ciudad Real y Medellín hubieran producido l a sumisión del país, y los ejércitos victoriosos habrían podido continuar sus operaciones. E n España sucedió todo lo contrario. Cuanto mayor fué el revés sufrido por sus ejércitos, más dispuestas se mostraron las poblaciones a sublevarse y tomar las armas, y cuanto más terreno ganaron los franceses más peligrosa se hizo su posición. E l m a r i s c a l Víctor acantonó su ejército entre el Guadiana y el Tajo, no atreviéndose a avanzar a Portugal, a pesar de las órdenes de Napoleón, hasta conocer l a situación de las tropas francesas en este país, temeroso del ejército anglo- portugués, y más temeroso aún de las guerrillas, que le acosaban por todas partes ÍD dan. ¿íeworta J
 // Cambio Nodo4-Sevilla