Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
Sus muchos a ñ o s de p r á c t i c a en T O L E D O y sus constantes é x i t o s reflejados en su numerosa r e l a c i ó n de alumnos Ingresados, son l a mayor g a r a n t í a que puede ofrecer. Con objeto de dar mayor amplitud a- u i n s t a l a c i ó n c o n í e r i z a r á el nuevo curso, en l D E S E P T I E M B R E en una nueva y magnifica casa de cinco plantas. I N T E R N A D O M O D E L O Dotados de c a l e f a c c i ó n central, cuartos de b a ñ o y duchas. E n terreno contiguo a la finca tiene establecido un e s p l é n d i d o G I M N A S I O Para ingreso en l a G E N E R A L Calle d e C A V I A PS i l S A ü- S- IÜ- l- i E n MILITAR I C I T 1 E N T 0 S nUtimBlftW ADÜA Iñ -AÍMUlFR üJi nUfWi. MBM 11 (Gran s u Vía) Z A R A G O Z A s o U q u e d e s d e s presentados f u n d a c i ó n h a Ingresado mayor tanto por ciento de aluma l Cuerpo Pericial. Buen internado. Magdalena, 1, Madrid. I n g e n i e r o s industríales- A c a d e m i a V E L I L L A A A C A D E M E i k D E Wl 1 Y 8 B f T EN E L C L E G 1 J i) C P B IA Y i U Iba Iwi 1 8- f E DP CIA t L B Sm í 3 i 1 C l a s e s 25 S JEa í S A C particulares de p r e p a r a c i ó n para ingreso í en escuelas especiales; clase general para la de I I (O Ingenieros industriales. Carrera de San J e r ó Ú 9 rt nimo, 34. Profesorado; todo de ingenieros. IMfiíEllIFiSSl! ISSfll 5 Ti $l Jll BHl lEiíjyi JÍISIIS 5 P R E P A R A C I Ó N E X C L U S I V A Academia Delgado, Preciados, 7, Madrid. T e l 18674. H A T I N T E R N A D O I n f ó r m e s e de. esta Academia y p í d a n o s Reglamento con los resultados. INGENIERAS AS iones AÜAÍEIIA BEPIJO- PAIIAOIJA PREPARACIONES EXCLUSIVAS y d e L I B R O S C E T E b P U E R T A D E L S O L 9 -T E L É F 15205. M A y R I D T consulta para Academias D carreras especiales. L I B R E R Í A E D O S S A T Plaza de Santa A n a 9. Apartado 47. T e l é f o n o 12724. M A D R I D Í 8 8 W W iLElBilId HUlllLULflü pnrrfíie A Í W Í H OPOSIGlillS E C I- D. ESTADÍSTICAD E L S O L contestaciones 1, MrAe DaRrIaDi. ó E nen lasl tclases oposicionesr e o d i r í j a n s e 17l plazas, A A O S 23; P U E R T A oficial, 13 y J I A T O R y p p c n las ú i m a s o p o r c o r obtuvimos a INSTITUTO REUS PR t r e ellas la numero 1 de s e ñ o r i t a s y la n ú m e r o 2 de varones. Regalamos prospecto detallado. Plazas con 3.000 ptas. Se admiten s e ñ o r i t a s No se exige t í t u l o P a r a el programa E. RODRIGUEZ- SOLIS LOS G U E R R I L L E R O S D E iSog 4 SÍ f E n apoyó de esta severidad de principios, de esta constancia y de este heroísmo, de que tantas pruebas dieron l a Junta C e n t r a l y España toda, véase lo ¡que dice un notable escritor alemán (i) Los ejércitos españoles podrían dispersarse a la vista de las legiones enemigas. L o s ungidos del S e ñor, y toda l a aristocracia del nacimiento y de los empleos, podrían doblegarse a la voluntad del vencedor o disponerse a recibir su yugo; pero l a nación y sus jefes, más íntimos se mantenían inflexibles, porque no querían deber sino a ellos mismos l a reconquista de l a independencia, l a vuelta de F e r nando y las reformas esenciales que habían de l a brar l a felicidad de España. Retirado el general Cuesta, después de l a desgraciada batalla de Medellín, a las montañas que confinan con Andalucía, el mariscal Víctor se situó en Mérida. S u objeto era. observar al caudillo español, tener alarmada l a plaza de Badajoz, contra l a que ¡hizo una tentativa, que su heroica Junta rechazó a cañonazos, y esperar noticias de lo acontecido en Portugal ál mariscal Soult, cuando se le presentó el general Lapisse. Este genei al, destinado a invadir por Castilla el Portugal, en combinación con los mariscales Víctor y Soult, que debían hacerlo por Extremadura y Galicia, se contentó con apoderarse de- Zamora en todo el mes de enero, y en marzo hizo una tentativa contra l a plaza de Ciudad Rodrigo, apelando, no a la guerra franca y leal de los cañonazos sí al soborno y atertraición, que fueron desoídas con noble altivez per el jefe de la legión- extranjera allí acantonada, sir Roberto Wilson. Viendo J apisse que W i l s o n le cortaba las comunicaciones con Víctor, y temeroso de las guerrillas; que se formaban por todas partes, resolvió marchar a Extremadura y unirse con Víctor en Mérida, l o que consiguió, no sin. tener que forzar el paso de Alcántara, cuya villa entregó, según costumbre, a l N pillaje y saqueo de sus tropas, por el delito de h a berle opuesto resistencia. -Unidos Víctor y Lapisse trataron de cumplir, tarde y a las órdenes de Napoleón, y se encaminaron hacia Portugal, pasando el puente de Alcántara, que no pudo volar el coronel inglés Mayne, a l que fueron persiguiendo hasta Castello- Branco (14 de marz o) pero inquietos por l a presencia del general Mackenzie en Abrautes, y por- la retirada que Soult se había visto obligado a emprender desde Oporto a Galicia, retrocedieron. Aunque su intento era volver a Mérida, no pudieron realizarlo, porque Cuesta había bajado r e sueltamente hasta Fuentes del- Maestre, y las guerrillas, con los paisanos de los pueblos ribereños del ¡Tajo, se hallaban en armas, quedándose en T o r r e mocha; mas tampoco se decidieron a permanecer en este pueblo, temerosos del aumento del ejército de Cuesta y de l a llegada de los soldados ingleses que la Gran Bretaña había enviado a Portugal en Castello- Branco, retirándose a Plasencia, no sin antes volar el famoso puente de Alcántara, después de haberlo repasado. 1 Levantamiento de Galicia. -Guerrilleros gallegos. E n cumplimiento de las órdenes de Napoleón se dispuso el mariscal Soult a l a conquista de Portugal, en combinación con el ejército que mandaba Víctor en Extremadura, dejando encargado a N e y d e l mando en jefe de las tropas francesas en Galicia. Dirigióse Soult a T ú y con 22.000 hombres, y el día s de febrero de 1809 envió un destacamento a l a- villa de L a Guardia, tratando de reunir barcos para atravesar el Miño; mas los portugueses, que estaban alerta, echaron a pique seis de las siete lanchas cargadas de franceses y aprisionaron los soldados que conducía l a última, lo que obligó a Soult a desistir de su temeraria empresa, retirándose, el 119 a Túy, de donde volvió a salir, con objeto de realizar l a invasión por Orense. O) Coronel Schépeíe
 // Cambio Nodo4-Sevilla