Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
OPOSICIONES A HACIENDA Y POLICÍA 300 glazas para Policía; exámenes en octubre. En enero fie 1931, Auxiliares de Contabilidad de Hacienda. E n Hacienda se admiten señoritas. Programa oficial, nuevas contestaciones y. preparación en el antiguo. y acreditado INSTITUTO RETÍS E n Policía obtuvimos 143 plazas, entre ellas loa números 1, 2, 3, etc. y en Hacienda, seis veces el número 1, dos veces el número 2 y 326 plazas. Los retratos y nombres de estos éxitos definitivos se publican en el prospecto que regalamos. Solicite programas gratuitos al antiguo y acreditado INSTITUTO REUS PRECIADOS. 23: PUERTA D E L SOIi, 13. y MAYOR, 1. MADRID. Tenemos internado. PREPARACIÓN EXCLUSIVA Hemos aprobado A P A n C A A I A doble proporción que las demás Academias. To- w H U C m i H dos los profesores son, ingenieros industriales. Pi- Dpaniotfnts dan reglamento. HAY INTERNADO. Tel. 18674. O S H P I PAFlí) L 0 E. LUMUU 1 EWI i4 ¡r 9 f tVldunU f IONÁDO- A C A D E M I A S ACADEMIA SERRANONAVARRO- RIVERA PERITOS AGRÍCOLAS R E S I D SoliciteC I Reglamento al INSTITUTO REUS E N un A I N T E R N A D O Instituto Reus ES frr. oXLt Sólo admite y presenta alumnos bien lonceptuados. Más del 70 por 100 del Cuerpo procede de esta Academia. Vigilancia seria, trato distinguido. Director: Rafael Mondría, Pbro. capellán de LAS CALATRAVAS. Relatores, 4 y 6. Teléfono 9510 S. El. 50 por 100 de los ingresados en junio han sido preparados por esta Academia. Pidan reglamentos a Academia Gaspar Velázquez. Piamonte, 12. Hay internado. LA MAS ANTIGUA CARRETAS, 35. REUS Éxito verdadero en la convocatoria de junio. Instituto Artur, San Bernardo, 78, Madrid. GRAN INTERNADO INGENIEROS AGRÓNOMOS admite estudiantes de Bachillerato, carreras y oposiciones, aunque no sean alumnos del PRECIADOS, 23; P U E R T A D E L SOL, 13, y MAYOR, 1, MADRID. En el presente año habrá convocatoria para segunda y tercera ca tegoría. No se exige título. Edad, desde los veintitrés años. Para el programa, nuevas contestaciones y preparación en las clases o por correo, para primera, segunda y tercera categoría, en turnos independientes, diríjanse al antiguo y acreditado INSTITUTO REUS PRECIADOS, 23; PUERTA D E L SOL, 13, y MAYOR, i MADRID, En las tres oposiciones celebradas de primera y segunda categoría obtuvimos en las tres el número 1 y 479 plazas, cuyos retratos y nombres se publican en la circular que regalamos. Tenemos internado. A SECRETARIOS DE AYUNTAMIENTO 4- 54 E. RODRIGUEZ- SOLIS 2 L O S G U E R R I L L E R O S D E 180 S 455 de Quiroga, y ¡á su hermano, don Juan Bernardo Qüiroga; los cuales comienzan una serie de victoi riás contra los franceses, extendiendo sus correrías -i hasta el Bierzo. i Don Diego Núñez de M. illaroso, hombre de buena j posición social, muy amante de España y dé Galicia, natural de la Puebla de Trives, se echó a l campo, y a l frente de un puñado de hombres sorprendió un convoy que cruzaba el S i l por Puente. Nuevo, siguiendo a l a división M a r c h a n d y poco después (2 de febrero) atacó a cien jinetes franceses que intentaban penetrar en Trives, y aunque. éstos se i defendieron bizarramente, el ímpetu de los nuestros fué tal, que todos. quedaron muertos o. prisioneros, causando tales acciones él mayor entusiasmo. T r a s de ellos, don Ignacio Herbón (el. juez de Cancelada) por l a parte de Betanzos, sin cuidarse de la, proximidad del enemigo, levanta una partida que, a fines de febrero, cae por sorpresa sobre un convoy, en Düncos, del que se apodera, matando a todos los soldados que l o custodiaban. Fomentaban la insurrección, por la parre de T ú y varios clérigos, siendo los principales, los célebres abades de Valladares (don Juan Rosendo A r i a s) i y de Couto. D o n Mariano Troncoso, que tal era el nombre del segundo, congregó a fines del mes de febrero a sus feligreses con motivo. de una contribución que los invasores habían echado, y les d i j o E n vez de dar a ios enemigos lo que nos piden, seré vuestro guía y jefe si queréis negarlo y emplearlo en l a defensa de l a P a t r i a Acogida l a propuesta con gran entusiasmo, todos se dispusieron a l combate, y de valle en valle, y de monte en monte, no se oye más que este grito formidable: ¡Matar franceses! Y cada cual empuña su arma, el trabuco, l a escopeta, el sable, la hoz o l a honda, que todas eran buenas para luchar por l a independencia. Hacia Santiago, nuestro antiguo amigo, e l a b a d don Nicolás Albericia, a- quien vimos e n M a d r i d a l comienzo de nuestra historia, se había lanzado a l campo, impulsado por l a inhumana muerte dada por los franceses a su querido sobrino Carlos, y. por su 1 f amor a l a Patria. E n su parroquia de Con j ó brotaban los hombres, ansiosos de combatir, hasta de las piedras, y los frailes del celebrado monasterio de mercenarios de Conjo ayudaban a don Nicolás con decidido empeño en su tarea de reclutar gente y organizar guerrillas. Las ocho parroquias, denominadas Calle de C o n ¿íj o Arines, Bando, E i j o Figueiras, Laraño, M a rrpzos y Villestro, que componían la feligresía de don Nicolás Albericia, todas se pusieron en armas a l a voz de su querido abad. Ninguno ignoraba en Conjo la muerte del sobrino de don Nicolás; todos habían asistido a las solemnes, exequias que su tío le dedicó; todos le habían oído elogiar las bellas prendas de aquella criatura; todos habían llorado con don Nicolás, y todos, haciendo suya la ofensa ¡de su abad, habían jurado vengar al ijiño Carlos, juramento que cumplieron como buenos. Como se ve, son los abades y curas de Galicia los que se ponen al frente de l a insurrección y los que derrotan a l enemigo a l frente de sus feligreses! ¡Ellos son los que inflaman el espíritu de los paisanos, ellos los que excitan, el valor de las mujeres, ellos los que prometen l a gloria eterna a los que mueran en defensa de l a Patria. L o s abades y curas de Galicia, y a su frente el obispo de Orense, r e producen las escenas batalladoras de la Edad Media, y recordando los triunfos de los cristianos contra Jos moros, oponen el estandarte de l a Cruz a l a bandera imperial, que en este caso representa para ellos l a media luna. Ellos son l o que evocan l a memoria del apóstol Santiago, santo y guerrero, y 7; en su nombre predicen l a victoria al pueblo, como el santo l a predijo a l R e y don Rodrigo contra las falanges agarenas; ellos son los que levantan tantas y. tantas guerrillas, que forman una red de tupidas mallas que cubre toda Galicia. Los franceses anatematizaban duramente á estos fclérigos, pero sin razón. P a r a ellos, el obispo Rafael de Santander, sublevándose en deferisa de la Patria, era un mal sacerdote; pero- el obispo de Patencia, invitando al general Lassalle a entrar en l a ciudad, o el de M a drid, felicitando a- José en l a iglesia de San Isidro, f j
 // Cambio Nodo4-Sevilla