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DEL VERANEO EN SAN SEBASTIAN EN EL BAR tasa P E R O AHORA ES VERANO, Y LAS SEÑORITAS Y LAS COLEGIALAS C O C K T E L E A N utiliza el jugo de naranja y alguno de sus en un vaso una pina de fruta derivados. E n cuanto al Gran Mamier, y del tiempo, cortada en pedacitos, pinada menos que Cordón Rojo, desde luego cada. reconozco que se trata de una lisonja: el Y aparte, en una cotelera, agítese empleo del célebre cognac equivale a una el jugo de dos naranjas, al que se añaden condecoración. unas gotas de Gran Mamier Cordón Rojo, de Curasao y de Granadina. E n fin, lo cierto es que ya existe un cockViértase el líquido sobre él arlequín de tail García Sanchiz, al lado del cock- tail fruta hasta llenar el vaso. Mussolini, Eugenio d Ors, Uzcudun, ZaHe aquí la fórmula del cock- taü que remora, Greta Garbo y del consagrado al simcientemente ha creado Perico Chicote en pático limpiabotas de Pidóux, bar amemi honor, y que Rafael Sánchez Mazas, ricano. ese lirio rojo florentino trasladado al hierro Quisiera ser yo. a más de tornasolado, en. una forja cántabra, encuentra tornaso- generoso como mi cpck- tail. lado, como, según el mismo ejemplar comU n í mañana decidiéronse a probarlo en pañero, es mi pico y es mi pluma, que las torno a. las aceitunas, las anchoas, almejas dos cosas tengo, crítico, señor crítico. Las y foiegras, entre varios dilectos amigos, dos cosas, como los gansos. Mariano Benlliure y Antonio Fuentes, el maestro inolvidable de las banderillas. Se Desde luego, el popular barman, encanconserva el famoso torero juvenil, con el tador de las madrileñas veladas de la Gran pelo negro y sedeño, enjuta la cara de piel Peña y del mediodía donostiarra, tuvo en de guante y en la boca el puro, no tan fajacuenta mi condición de valenciano, ya que REPÁRESE P do en su vitola como en su flexible arrogancia el cuerpo del ilustre sevillano. Aquella arrogancia desmayada de Antonio Fuentes, comparable a la del cohete ya en las alturas, ladeado, a puntó de estallar, y la explosión aérea, impávida y risueña, era el arte suyo. Pues, señor, un cock- tail, otro. Benlliure evoca aquellas ferias de Valencia, y los brindis del espada, y éste, a su vez, los bronces taurinos del escultor, que ya no podrán hacerse. Ahora habría que substituirlos por el celuloide. A eso ha llegado la fiesta. E l tercer cock- tail. Se beben sin dificultad. Refrescan. No tienen alcohol. Y el placer casi clandestino de ir picando ios trozos de plátano, ciruela, melocotón, pera, los granos de uva... Mariano Benlliure, en sus recuerdos, pasa a los de la adolescencia: -Entonces me llamaban de una casa aristocrática de Madrid para que modelase los platos de dulce en mazapán y en
 // Cambio Nodo4-Sevilla