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A B. C. M A R T E S 16 D E S E P T I E M B R E DÉ 1930. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G 6 citud: cabezas de cera o metal, como ex votos emocionantes, y cirios que mantendrán con sus llamas votivas el recuerdo luminoso de la esperanza encendida en el seno de los cerebros en tinieblas... En cuanto a los pájaros, resolvieron anidar para siempre en los aleros para esperar allí a los trajinantes generosos, que, alguna vez volverán. Por las tardes, cuando se va el sol para dejarle libre al silencio todo el espacio de azul cobalto, próximo a florecer en estrellas, trazan en rolde al cam- panario, con la parábola persistente de una infatigable teoría de alas, el camino de las ondas de un toque de campana... Y luego se dan por satisfechos con recibir el encargo de elevar al ciejo las oraciones que el pueblo creyente desgrana de su corazón en honor de la recién anunciada esclava del Señor. E l arroyo de L a Madrona sigue como hace siglos y como seguirá pasados los siglos, dándole a Puertomoral los jugos fragantes para su vida fecunda. JOSÉ ANDRÉS V Á Z Q U E Z URBANISMO Y C U L TURA No estaría de más que en la Primera y Segunda enseñanza, y si se nos apura diremos que en las Universidades, se dieran cursillos de urbanismo; cursillos que enseñaran a hombres y mujeres, especialmente a los hombres por ser los que más lo necesitan, a comportarse en público como ciudadanos de una urbe civilizada. En general, no van de acuerdo la ciudad de piedra y la ciudad viviente. Salta a la vista la desproporción, en perjuicio del segundo, entre lo creado y el creador. Aunque paradójico, el artífice, considerado colectivamente, hállase muy por debajo de su obra. La ciudad es un encanto: posee bellas construcciones, calles anchas y hermosas, establecimientos suntuosos, teatros magníficos, perspectivas impresionantes, jardines, monumentos, bibliotecas, hoteles de primer orden, grandes medios de transportes y hasta alguno que otro. buen servicio municipal. Pero ved cómo el progreso material de la ciudad no corre parejas con la educación cívica de sus habitantes, siempre hablando en términos generales, no hay que olvidarlo. Casos de mala educación ciudadana los presenciamos a todas horas y en cualquier sitio. Se toman los tranvías por asalto; en su interior y en las plataformas se escupe; se blasfema y se habla a gritos. En los teatros, cuando una comedia desagrada, se patea y golpea el suelo con los bastones. En los toros, en el boxeo y en el fútbol la grosería de ciertas gentes excede a toda ponderación. En la calle se piropea a las mujeres, y no siempre con frases versallescas. En los cafés sé jura como en los toros. Se maltrata a los animales inofensivos. En las aglomeraciones humanas los primeros puestos o los mejores se ganan por la ley del más fuerte. No se respetan las flores y plantaciones de los jardines. Se apedrean ¡as estatuas y se rompen y ensucian los bancos públicos. Se va por las aceras a la buena de Dios, sin guardar la derecha o la izquierda, y. en las propias aceras se forman corros y. corrillos. de. char- latanes. E n los Museos y Exposiciones privadas de Pinturas, no todos los caballeros van descubiertos. En honor a la verdad, hay que decir que en este respecto se ha ganado mucho. E n algunas ciudades españolas son más los que recorren las salas de pinturas sombrero en mano que los caballeros cubiertos El verano es un estimulante para los que no sienten la propia estimación y los deberes que impone el vivir en un centro civilizado. Buscando alivio a los efectos del calor, algunos empezaron por quitarse el cuello postizo, después la chaqueta y luego la camisa. Hay quien- sale de casa en camiseta de las comunes o de sport, y no siempre limpia. Con estas camisetas, algunas de las cuales dejan al descubierto pechos, brazos y axilas velludos, van de paseo, se sientan a la mesa de un bar y suben a los tranvías. ínterin a esos desaprensivos se les enseña en la escuela a comportarse como personas educadas, la autoridad, velando por los prestigios de la raza, debería prohibirles el presentarse en público de tan indecorosa manera. ¿Que tienen calor? No tendrán más que la mayoría de las gentes, y, siendo así, que lo aguanten como lo aguantamos todos, sin que se nos ocurra, por comodidad, competir con los igorrotes. Esa nueva fauna de los sans chemise la debemos a los deportistas, que a la vez que el sport cultivan, coquetones, la exhibición. Bueno, pero esto en los concursos y para quienes les gustase; en los tranvías, en la calle y en el bar, Si esto se tolera, no habría razón para prohibir otras desnudeces, que, a juzgar por lo que está ocurriendo, harán su aparición en próximos veranos. Si el calor ha de disculparlo todo, vayamos a la hoja de parra, n 0 Aül A INDECISAS ILAfS Todas vosotras las conocéis. ¿P a r a q u é citar n o m bres? ¿CJuién de v o s o t r a s no t i e ne u n a d o c e n a de a m i g a s así? Son s i m p á t i c a s reidoras, bonitas; escuchan celebraciones y p i r o p o s a g r a n e l t i e n e n p r e t e n d i e n t e s de sob r a y, s i n e m b a r g o a c a b a n p o r no casarse o p o r c a s a r se m a l Son las i n d e c i s a s Se les sube a l a c a b e z a l a suerte, y se p a s a n l a v i d a jugando al amor. Tengo t i e m p o de sobra p i e n s a n Y el t i e m p o se pasa, y ellas c o n e l t i e m p o S i t e n é i s l a s e g u r i d a d de que i o s p o l v o s de a r r o z F B E Y A (1) s o n m a g n í f i c o s y p o r eso los p r e f i e r e n l a s artistas, ¿a q u é esperar l a a p a r i c i ó n de otros que no l i a n de s u p e r a r l o s S i s a b é i s de m e m o r i a que p o r m u c h o c a l o r que h a g a y p o r m u c h o e j e r c i c i o que r e a l i c é i s e l s u d o r no v e l a r á v u e s tros e n c a n t o s con c o m p l i c a ciones olorosas u s a n d o l a 1 ó n higiénica SUDOI. (2) ¿a q u é p e r d e r el (1) Jltraimpalpables y adheventes. Caja, 3,50. (2) Deja el sudor sin olor. Precio, 1 peseta, S. JO, 4,50, 8,50 y 18,50 p f NI E N E L MISTERIOSO O R I E N T E H A L L A R E I S OJOS T A N S U B Y U G A D O R E S C O M O L O S D E PESTAÑAS ARQUEADAS CON ASTIMEL al HUMO DE S Á N D A L O Sin peligro de escozores, con rapidez y efi. cacia I n c r e í b l e s se maquillan los ojos. Las p e s t a ñ a s se ennegrecen y engruesan, adquiriendo arqueado sorprendente. Caja con espejo y cepilUto, 3,50. t i e m p o c o n otros r e m e d i o s dudosos... P u e s de i g u a l m o d o o c u r r e c o n estas m u jercitas. Empiezan a sumar candidatos a su m a n o y se enva n e c e n de t a l m o d o que, e n s u a f á n de e l e g i r bien, no se deciden abiertamente. Y a s í o c u r r e que sus a m i gas, m e n o s s e d u c t o r a s a l e x t e r i o r que ellas, se v a n c a sando u n a a una, hasta que. dar l a indecisa sola y deshoj a n d o m a r g a r i t a s en el o t o ñ o A ú l t i m a h o r a t o d o lo c o n f í a n e n los secretos d e l t o c a d o r p o r eso no s a l e n a l a calle sin haberse m a q u i l l a d o los ojos c o n L A P I C E S al Humo de S á n d a l o (1) n i e n t o n a d o s u g e s t i v a m e n t e sus mejillas con el discretísimo c a r m í n A R R E B O L al Jugo de R o s a s (2) Entonces- oh, dolor! -la i n d e c i s i ó n es l a de ellos. Se vuelve l a o r a c i é n por pasiva y sobreviene l a c a t á s t r o f e L a m a y o r í a se d a p o r v e n c i d a y se c o n v i e r t e P e r o h a y indecisas recalcitrantes, que ni aun el desengaño del t i e m p o es c a p a z de e n m e n d a r S o n esas, que t a m b i é n c o n o c e r é i s c o m o yo, que e n l a c u a r e n t e n a a ú n se a t r e v e n a d e c i r c u a n d o las p r e g u n t a n p o r su estado: S o l t e r a p e r o no p o r f a l t a de p r e t e n d i e n t e s ¡Ah, si yo h u biese q u e r i d o (1) JDe gran untuosidad y consistencia. Precio, 1 peseta y 1,25. (2) De extraordinaria finur a y permanencia. Precio, 2,50 y 5 ptas. Creaciones de F L O R A L I A M a d r i d Méjico. Fabricación de FLOR ALIA, 5. A. i Madrid M éj i co
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