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A B C. MIÉRCOLES i? D E S E P T I E M B R E D E 1930. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G 23. DE LAS ELECCIONES EN ALEMANIA L a repercusión en G i n e b r a Ginebra 16, 12 noche. (Crónica telefónica de nuestro enviado especial. E l resultado de las elecciones alemanas ha sido el tema que acaparó hoy el interés de la Asamblea. Todos los otros- pasaron a segundo plano. Mientras desfilaban por la tribuna los oradores inscritos en la lista, los comentarios y juicios giraban en torno al problema que surge al otro lado del R h i n i Coinciden todos en que las ventajas obtenidas por los partidos extremistas pueden modificar fundamentalmente la política europea. Ciertas delegaciones, que no creo necesario nombrar, amplificaban la significación del triunfo de los candidatos ultranacionálistás 9 fascistas, como aquí se les llama, para justificar razones y resistencias ante los requerimientos de desarme. D e creerles, Alemania empieza a mostrar su verdadero sentimiento, muy en desacuerdo con el espíritu de Locarno. Los mismos delegados no habrían encontrado sólidos argumentos para replicar a la tesis del ministro británico Henderson. H o y comienzan a construir toda Una teoría sobre la base de las noticias llegadas de Alemania y citan párrafos de los discursos electorales de Hitler y de Hugenberg, como interpretación fiel de lo que piensa todo el pueblo aloman. Evidentemente hay exageración premeditada en tales deducciones, pero a nadie ha de sorprender que intenten sacar de los he- chos todo el partido posible. L a cuestión que se plantea ahora es la de saber si lograrán contagiar a la Asamblea con sus alarmas para contrarrestar la corriente que todavía el sábado registrábamos favorable a la convocatoria de la Conferencia general del desarme. N o depende de que los delegados se dejen impresionar por los hechos mismos, sino de analizar- las causas. U n observador objetivo sabrá descubrir siempre el móvil de que seis millones y medio de electores hayan dado sus votos al programa de los nacionalistas que nutren las filas de los Cascos de Acero. E n la misma Francia hay hombres clarividentes que han previsto acontecimientos- muy graves si no se modifica el statu quo. Frente al seáor Poincaré, que en un artículo, publicado pocas semanas antes de las elecciones alemanas, preconizaba la intangíbilidad de los Tratados y la obligación ineludible para el Reich de cumplirlos íntegramente, se alzaron las voces de- los franceses más sensibles a las realidades. E l manifiesto firma- do por el historiador Demarcial, Víctor Margaritte, el. senador Reboul y Romain Rolland y otras muchas personalidades francesas, decía: L o s firmantes de este manifiesto declaran que el mejor medio de fundar una paz sólida y definitiva consiste en proceder a l a revisión de los Tratados de 1919. Y luego añade: E l gran tribunal que lleva el nombre de Sociedad de N a ciones está destinado por el pacto a conocer de todos los litigios. Ese. pacto no tendrá valor mientras las potencias no se despojen del espíritu guerrero y se decidan resueltamente al desarme general. P a r a nosotros no hay más que un camino: l a revisión de todos les Tratados, hecha a plena luz en la Sociedad de Naciones. Los franceses que hablan así no son d i plomáticos n i representan a la Francia ofi- cial. Consecuentemente, debemos prever que el resultado de las elecciones alemanas sea utilizado para un retraso o, por lo menos, para un frenazo en las ideas que parecían predominantes en Ginebra. L a posición del doctor Curtius es difícil, no sólo porque los acontecimientos se prestan a- interpretaciones que le costará trabajo deshacer, sino también porque representa a un Gobierno que, virtualmente, está en crisis, puesto que en. buena práctica parlamentaria debía dimitir el Gabinete Brüning para entregar el Poder a los hombres de los partidos vencedores. Y no falta quien defina la crisis del Gobierno alemán como doble crisis, porque su jefe, sufrió una grave equivocación a l disolver, el Reichstag con esperanzas de que el nuevo elegido confirmaría sus cálculos, esto es, la posibilidad de una coalición de los grupos gubernamentales moderados. L a realidad le ha desmentido brutalmente. Los representantes de la Prensa alemana, venidos para asistir a la Asamblea, convienen en que la situación política de su país es ahora más delicada que el día de la disolución del Reichstag, v opinan que el doctor Brüning contrajo con el decreto una a g r a v e responsabilidad. N o descartan en absoluto la posibilidad de una coalición si los partidos burgueses llegan a un acuerdo con los socialistas, demócratas; pero si fracasan los intentos prevén un régimen dictatorial. Pero todo esto es prematuro. L o tínico cierto que afecta a los Círculos de la Sociedad de Naciones es que más de trece millones de alemanes, contando la extrema derecha de Hitler y Hugenberg, con la extrema izquierda comunista, que representan el 40 por 100 aproximadamente de los electores, se pronunciaron contra el plan Young y en favor de la denuncia de los tratados de paz. tados. También ha sido derrotado el general V o n Lettow, que figuraba en las listas del partido conservador, en ocho distritos. E l jefe de los conservadores- populares, Sr. Treviranus (ministro de los Territorios ocupados) no ha resu ado elegido en ninguna de las cirtunscripciones en que se presentaba. Declaraciones de un p r o h o m b r e nacional- socialista Berlín 16, 10 noche. Entrevistado el prohombre nacional- socialista doctor Joseph Goebbels, ha declarado lo siguiente: N o pensamos descansar sobre nuestros laureles, y hemos de proseguir- la lucha por el Poder, sin reposar un solo día. E n vista de la confusa situación actual, es imposible definir la futura actitud del partido con respecto a entrar en el Gabinete; pero es dable anticipar que los fascistas estamos dispuestos a asumir la responsabilidad del Gobierno en cuanto lo pida la nación. De la conversación con el doctor Goebbels se deduce que los nacional- socialistas no se hacen ilusiones con respecto a que logren dominar en el Parlamento para seguir su ascensión con miras al Poder, y temen hallar la oposición de una coalición de los partidos moderados a la participación de la extrema derecha. -United Press. L a repercusión en Francia París 16, 7 tarde. (Conferencia telegráfica. E n los círculos políticos se estima que ante- el triunfo de los ultranacionalistas; la política de Francia deberá ser en adelante más enérgica. N o sólo los adversarios de Briandj sino muchos de aquellos que le apoyan, y que reconocen la necesidad de la política de Locarno, se hallan ahora acordes en declarar que la era de las concesiones, sin ninguna contrapartida, debe terminar. A pesar de todo, se cree. todavía que no hay motivo para alarmarse, ya que Brüning encontrará probablemente, una mayoría L a mejor prueba de que el canciller no se i n quieta mucho del resultado de. las elecciones, es que se ha ¡do a cazar a Pomerania, lo que, a pesar de su pasión por la caza, no hubiera hecho si estimara que la situación fuese desesperada. -Certa. L o s que ganan y los que pierden L a extrema derecha de Hitler ha sido la vencedora de la jornada del domingo, ganando nada menos. que 95 nuevos puestos parlamentarios. L a extrema izquierda comunista ha ganado, por su parte, 22. T a m bién han aumentado sus fuerzas, aunque en menor proporción, los católicos, dos en B a viera (populistas bávaros) y siete en el resto del Reich. Finalmente, el partido agrario de Schiele (landvolk) que se había separado del partido nacionalista (Hugenberg) ha conquistado cinco puestos menos. Por el contrario, otros disidentes del mismo partido, los conservadores- populares (Treviranus) han sufrido una derrota completa, por haberse encontrado desprovistos de los numerosos periódicos y de los fondos electorales del partido al cual habían abandonado. E n cuanto al partido nacionalista, pierde 38 puestos, si consideramos que entró con 79 en el Reichstag de 1928, pero gana tres, si se tiene en cuenta que le habían abandonado en los meses que precedieron a la disolución (landvolk, conservadores- populares, cristianos- sociales) 41. diputados. Los que más pierden son los populistas (16 puestos) que desde la muerte de Stresemann han tomado una orientación derechista. Los socialistas pierden 10 puestos en provecho de los partidos extremos. E l partido del Reich (antiguo partido demócrata, fusionado con la Joven Alemania de M a h raun) sigue desmoronándose, perdiendo otros cinco puestos. E n cuanto al partido de E c o nomía, n i gana ni pierde. Para los 575 puestos parlamentarios se habían presentado 7.115 candidatos, 906 más que en 1928, entre ellos 637 mujeres. Reunión del G o b i e r n o alemán Berlín 16, 4 tarde. Se ha reunido el Gobierno, b a j ó l a presidencia del Sr. Brüning, acordando continuar en el Poder hasta que se reúna el nuevo Reichstag, lo que tendrá lugar el día 13 de octubre. Por lo tanto, la continuación o dimisión del actual Gobierno queda a resultas de lo que acuerde el P a r lamento. N o obstante, el Sr. Brüning ha iniciado conversaciones con los socialistas para ver si puede reformar el Gobierno, formando otro de gran coalición. -United Press. E l e g i d o s y derrotados Berlín 16, 8 noche. Entre las personalidades que han. resultado elegidas en las elecciones, figuran el general V o n Seect y el profesor Moldenhauer, ex ministro de H a cienda (ambos populistas) También ha sido elegido el Sr. V o n Kardorff, antiguo vicepresidente del Reichstag (populista) Los Sres. Raumer, ex ministro, y Rheinbaben (partido del Reich) han sido. derro; ¿Habrá menos diputados ultra 1 nacionalistas? Berlín 16, 10 noche. E l Comité de comprobación del escrutinio de las elecciones continúa su trabajo, y se asegura que sus conclusiones pueden dar lugar a sorpresas. A creer ciertos rumores que han circulado, los na cional- socialistas no han presentado sino unos setenta u ochenta candidatos verdaderos, de los cuales buen número han sido elegidos en varias circunscripciones diferentes. S i esta información se confirma, eí número global de diputados del nuevo Reichstag y el de elegidos del partido nacional- socialista disminuirán considerablemente. o K ÍSSEL E l automóvil americano perfecto. 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