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A B C. S Á B A D O 20 D E S E P T I E M B R E D É 1930. E D I C I Ó N DE ANDALUCÍA. P A G 11 Ganado cabrío E s p a ñ a es de todos los países europeos el que explota mayor n ú m e r o de cabras, y a ú n debieran éstas substituir a muchos desmedrados rebaños de ovej as que, viven en nuestras serranías, las cuales, con ia cabra, alcanzan su m á x i m o aprovechamiento. L a cabra serrana se encuentra en E s p a ñ a en todas sus provincias con marcada aptitud carnicera -incipipaImente, aunque donde el cuma y alimentación le son propicios produce también abundante Ifche (uno- dos litros) L a evolución hacia la producción lechera operada modernamente e. n todas las razas susceptibles de está mejora se ha venido realizando en E s p a ñ a con. la cabra desde muy antiguo, y si bien en un principio sólo debió de existir la cabra montaraz, útil tan sólo para la producció: i carnicera, hoy día cuenta E s p a ñ a con la mejor raza caprina lechera del mundo, extendida por todo el litoral mediterráneo, con las variedades o subrazas (murciana, malagueña, granadina, e t c é t e r a) hijas de pequeñas diferencias del clima y régimen, pero que tienen su centro o núcleo de mayor perfección en la huerta murciana. L o mismo que el árabe convive con sus afamados caballos, que. son la admiración de propios y extraños, así el huertano de M u r c i a convivió y convive antes y ahora, dentro de sus típicas barracas, con l a cabra, compartiendo sus hijos con los tiernos chotos su pan y st: s naranjas. L a producción de leche puede llegar a seis litros diarios, bajando a dos litros cuando, como en L o r c a por ejemplo, l a cabra tiene que buscar su alimento en las hojas de los á r boles que, bordean los caminos o en los ejidos y eriales comunales, dual no transmisible por herencia y con fines puramente económicos. E n el primer caso recurriremos a la selección, al cruzamiento continuo y al mestizaje; en el segundo nos valdremos del cruzamiento industrial, y en ambos será muy conveniente, y a veces preciso, la mejora del medio agrícola, en el sentido de higienizar la vida del ganado y procurarles una alimentación continua y adecuada que no sea la que alternativamente y de modo caprichoso nos brinde la Naturaleza. L a selección no necesita definirse; todos tenemos de ella un cabal concepto, y, sin embargo, su práctica es bastante desconocida. E s incomprensible que en países ganaderos se deje para semental al que por olvido no fué castrado o el que no pudo venderse por su escaso desarrollo o por su mala conformación. E s incomprensible que se tolere la actuación en paradas públicas a sementales que son animales de desecho o que zootécnicamente son inadecuados para la mejora de la ganadería local. E n todos los países existen disposiciones oficiales para que tal no ocurra; aquí se jpublícó un Reglamento de paradas para ciue figure en las colecciones legislativas. Únicamente la Cría C a ballar se ocupa, en su ramo, de esta cuestión, pero tampoco preside en esta Dirección general la fijeza de criterio que exige tan importante servicio. L a selección, ayudada de la consanguinidad, concentra y exalta los caracteres convenientes, pero es preciso ser inflexible en la eliminación de los efectos por pequeños que aparezcan, pues de otro modo éstos se fijarán también y aparecerá lo que vulgarmente llamamos degeneración de las razas L Aves Nuestras razas de gallinas, juntamente con las demás razas mediterráneas, fueron el origen de casi todas las de puesta, obtenidas principalmente por los ingleses, y así ocurre con la andaluza azul y la menorca o niinorca: pero a ú n es m á s triste todavía que, siendo el nuestro un país sumamente adecuado para la producción huevera, seamos, en cambio, como es bien sabido, importadores de este producto de casi todos los países del mundo. Con una ligera labor de selección, que a l gunos aficionados han efectuado, nuestras gallinas han competido dignamente en los concursos de puesta nacionales con las más afamadas razas extranjeras, y en algunos han resultado campeones. T a l ocurre en la Estación Pecuaria Central, donde seleccionamos las gallinas franciscanas, de Lorca, con éxito completo y alentador. Son iniciales de razas que pudieran formarse fácilmente las gallinas de Valencia, Albacete, Lebrija, V i t o r i a Lorca, etc. debiendo ya ser consagradas como razas españolas la castellana negra y la catalana del Prat. M A R M O L E JO- H O T E L L E O N E S (esterilidad, enanismo, defectos del esqueleto, etc. L a alimentación intensiva y la mejora del medio, en una palabra, servirán de reactivo para mostrarnos los caracteres que el animal de otro modo no podría nunca manifestar; pues el medio no modifica los seres vivos, pero nos muestra su capacidad reaccional o productiva para tenerla en cuenta en toda selección racional. N i n g ú n ganadero debe escatimar sacrificios pecuniarios o de cualquier índole para procurarse buenos sementales, sobre todo si su ascendencia es conocida, pues, que es la garantía de bondad de la descendencia. Miremos el ejemplo de los extranjeros, los americanos sobre todo, que nos quitan de Europa los campeones de todos los concursos, pagándolos a peso de oro, y de este modo ellos tienen hoy- las mejores razas del mundo de toda clase de ganados. Cuando dentro de un rebaño no existen ejemplares con los caracteres que se desea, entonces la selección no resuelve el problema y hay que recurrir al cruzamiento entre animales de razas distintas. E l semental puro de la raza mejorante se cruza continuamente con las sucesivas generaciones que se obtengan y prácticamente a las cinco o seis podemos considerar que la raza del país ha sido absorbida por la exótica con las ventajas de resultar ésta aclimatada y no haber hecho los gastos cuantiosos que supone una importación en masa. Resta sólo eliminar por selección los ejemplares indeseables que aparezcan. Cuando no se trata de absorber una raza por otra, sino reunir en un solo individuo los caracteres existentes en los de dos razas distintas, hemos de recurrir al mestizaje, cruzando entre sí los individuos resultantes en cada generación, llamados mestizos o también modernamente híbridos. Siempre fué condenado este método de reproducción por los antiguos zootecnistas, pues aparecía la llamada herencia desordenada a partir de la segunda generación, y no sabían i n terpretar los resultados. L a Genética moderna explica esta clase de herencia, y además enseña que no hay otro camino que el mestizaje para obtener nuevas razas que tengan por base las ya conocidas. L a cuestión es tener la suerte de tropezar pronto con los ejemplares de raza pura (homozigotos) que nos reproducirán fielmente los caracteres de los progenitores. E l cruzamiento industrial sólo obtiene medias sangres o individuos del primer cruzamiento entre seres pertenecientes a razas distintas. E n esta primera generación hay gran homogeneidad de caracteres entre todos los híbridos, y, por tanto, desaparece la incertidumbre del mestizaje y Jas desventajas económicas del mismo. A s i si un ganadero posee un rebaño de ovejas de escasa precocidad, en vez de cambiarlo por otro o intensificar su explotación en sentido forrajero puede conservar su piara, empleando en la cubrición moruecos de raza precoz, y de este modo sin radicales transformaciones puede obtener corderos de degüello, que por su mayor peso serán pagados a m á s precio en el mercado que los del país, L a hibridación clásica entre especies d i ferentes es una cruza industrial forzada, pues que los híbridos de primera generación no pueden reproducirse, a lo menos normalmente. Siguiendo estas normas en la cría del ganado e intensificando nuestras explotaciones en sentido forrajero para librar a nuestros animales del régimen de hambre a que en la actualidad se les somete, es seguro que nuestra ganadería alcanzaría el grado de florecimiento que le corresponde dadas sus inmejorables condiciones naturales. ZACARÍAS S A L A Z A R Ingeniero agrónomo. ico Hipotecario de España Paseo de Recoletos, 12, Madrid. Plaza de Catalana, 9. Barcelona. P R E S T A M O S A M O R T I Z A B L E S con P R I M E R A H I P O T E C A a largo plazo, sobre (incas r ú s t i c a s y urbanas, hasta el 50 por 100 de su valor, reembolsables a voluntadP R E S T A M O S E S P E C I A L E S para el F O M E N T O D E L A C O N S T R U C C I Ó N en poblaciones importantes. (P í d a n s e instrucciones detalladas. 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La mejora ganadera A l g ú n lector habrá creído por lo que es crito queda que nuestra, ganadería no es susceptible de mejora, y que, dadas las condiciones de nuestro suelo y clima, puede considerársela como perfecta. T a l deducción no es exacta, sino que, por el contrario, nuestros animales domésticos pueden y deben mejorarse, como vamos a ver. L a mejora ganadera puede ser genética con vistas a obtener razas estables de animales con los caracteres que nos propusiéramos al iniciar su formación, o puede tratarse de obtener sólo una mejora indivi- FOTOGRABADOIGRAFICO HISPANO GALILEO, 34 B A L N E A R I O DE ARGHENA- ftlurcia Tratamiento Insuperable para reumáticos, obesos, luétlcos: del l de septiembre al 30 de noviembre. Todo confort Clima ideal,
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