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MADRID- SEVILLA 25 D E S E P B R E D E 1930. NUMERO S U E L T O 10 CTS. CERCANA A T E T U A N SEVILLA DIARIO ILUSTRADO. AÑO VIGE S 1 MOSEXTO N. 8.658 REDACCIÓN: PRADO DE SAN SEBASTIAN. SUSCRIPCIONES Y ANUNCIOS: MUÑQZ OLIVE, poderosas fábricas? S i tuviéramos que optar mapa para ver lo cerca de África que están entre Castilla con muchedumbre de fábricas, Cádiz y M á l a g a África, de donde viene, pero sin su espíritu presente, y Castilla sin según cuentan. los libros, el terrible símoim. Castilla fábricas, pero con espíritu, ¿q u é elegirían i Pobres gaditanos! ¡Pobres malagueños! ¡Y pobre del que, -por obligación de trabalos redactores de Castilla y León? Inspiran viva simpatía los periódicos de L a belleza de Castilla, segundo punto de jar, o por reveses de fortuna, o porque hay pueblo, los semanarios que se publican en gustos que merecen palos, pasa un veraJos reducidos pueblos o en las capitales de la meditación. E l periodista aludido dice lo no cerca de un mar que en su orilla opuessiguiente: N o podemos substraernos al deprovincia. Con estas simpáticas y modestas ta m á s próxima baña las costas africanas! hojas entre las manos, serán- muchos los ber de proclamar en alta voz que quien atienEstas creencias tan españolas se deben periodistas renombrados que rememoren los da al paisaje únicamente j u z g a r á de Castia varias causas. Los que conocen por excomienzos de su carrera; y seguramente a lla como quien juzgue de los hombres por periencia o de oídas la temperatura que dula misma hora en que un gran periodista su faz Y por si no se entiende añade el rante el verano se padece, en las ciudades está escribiendo su artículo en Madrid, un articulista: U n a corteza áspera esconde del interior de Andalucía deducen que en novel periodista, que ha de ser con el tiem- con frecuencia una madera muy fina Con la costa andaluza, que se encuentra aún m á s po maestro, se halla en una modesta Redac- lo cual, el apologista de Castilla comienza al Sur, reinan temperaturas m á s elevadas. ción de pueblo escribiendo su primer ar- entregándose a los adversarios. Concede que A d e m á s son pocos los españoles que hasta tículo. E n Paleada, ciudad leonesa, aca- Castilla no es enteramente hermosa; pero ahora se han preocupado de comprobar si ba de aparecer él primer número de uno de para defender a Castilla agrega que lo que esto es cierto o no; y hay que confesar, asiestos semanarios; se titula Castilla y León. hay debajo de la corteza, el subsuelo, es mismo, que las ciudades principalmente i n Hemos recorrido con emoción sus páginas. cesa fina. Y éste es un error garrafal. Todo teresadas en combatir opiniones contrarias E n Castilla y León, naturalmente, se hace la el paisaje es bello en Castilla; la corteza a; la verdad sobre el clima que disfrutan defensa y la apología de la tierra castellana. es tan hermosa como la niáüera Tendría- han hecho, poco o nada por defender ese U n o de sus redactores publica un artículo mos que escribir largo, y tendido para de- interés- suyo, incluso en las comarcas i n con el título de L a paradoja de Castilla mostrar el error en qué se, encuentran los mediatas. U n a excepción muy notable es la L a tal paradoja la constituye el hecho de que hablan de la aridez de España, de sus campaña realizada por Cádiz durante el que Castilla pasa por ser un país pobre, y desiertos, da sus montañas peladas. Existe verano que toca a su fin; aparte de esto, en realidad es un país r i c o pasa por ser en esta materia un prejuicio enorme, inven- poco o nada, se puede anotar. un país árido, y se encuentran en él hermo- cible secular: el prejuicio que ha traído al A todo ello se debe que en E s p a ñ a- n o se sos paisajes. Examinemos ligeramente estos arte el árbol. E l árbol ha sido, y continúa sepa todavía que la temperatura de verano puntos con el simpático apologista dé Cas- siendo- la causa de que todos los paisajes se en las playas andaluzas es: realmente enreduzcan a un tipo de paisaje y que no haya tilla. más paisaje bello que ese único tipo. E l cantadora, y que no guarda, relación alguP a í s rico, Castilla. Dice el articulista: árbol hace que esté falseada la estética del na con ¡as que registran las- termómetros, Porque el caso es que Castilla es algo más paisaje. Seria curioso, altamente curioso, e l tanto en el interior de Andalucía, como en que un país de pan, vino y rebaños. Y o sé investigar el. origen de este monstruoso ¡pre- Madrid y en otros sitios más á- K Norte. cuánto incremento toman de año en a ñ o las juicio. De, todos modos, lo cierto es que, a Para afirmarlo así no es preciso recurrhva plantaciones de frutales sobre las cuencas la hora presente, serán poquísimos- -entre exaltaciones patrióticas; basta sabar, mirar, del Tajo y del Duero, y que los m á s apar- ellos se halla el autor de estas líneas- -los que el termómetro, y mirarlo en distintas oc tados lugarejos de la alta Sierra Cebollera, prefieran una montaña desnuda, sin arbola- blaciones. Durante el verano actual, por de Soria, han desterrado el candil y se do, a una montaña poblada. Serán poquísi- ejemplo, entre el 15 de junio y el 15 de: alumbran con electricidad Y después escrijulio, la temperatura m á x i m a media en Sebe t a m b i é n Y o invito a los escépticos a mos los que vean que una montaña gua- villa fué de unos 35 grados; algunos días que comprueben cómo cada año disminuye teada con espeso arbolado es una montaña se registraron 38 y 39 grados a la sombra. el arribo a Barcelona de vagones de trigo, monótona, uniforme, toda igual, toda de un Esto es calor. E n Cádiz, -durante la seguny aumenta el de los vagones de harina, cuya mismo color, sin los perfiles de sus líneas, da quincena de julio, la temperatura m á x i transformación queda en provecho de su eco- sin los colores de sus rocas y de sus tie- ma media era de 23 ó 24 grados. Esto no es nom a regional, mientras Zamora y Medina rras colores que van variando con la luz calor, como tampoco lo es iajmedia. máxima del Campo, Burgos y Palencia, l e v a r í a n sus del día. E l árbol, la superstición del árbol, cíe Málaga entre el 15 de jtfli. o y el 1; de fábricas de saquerío de yute, sin que C a- hace que no veamos la belleza de muchos agosto, de unos 26 gra dos a l a sombra. Ciertaluña y Valencia coloquen allí ya un saco paisajes de E s p a ñ a el Norte, con sus bos- to que en Málaga, entre el 20 de agosto Castilla, sí, va enriqueciéndose. L a riqueza ques, tiraniza al Mediodía; lo tiraniza es- y el 5 de septiembre, se registraron m á- es respetable. L a cultura lo es también. S i téticamente. Y ese necesitará mucho tiem- ximas de 30 y hasta de 31 grados pero la materia es cosa que debemos respetar, no po antes de que se produzca uña reacción al lado de lo que se ha visto este mismo, dude nadie de que el espíritu es altamente, que permita ver los paisajes que no vemos año. y en esos mismos días, en casi todo asimismo, respetable. A l lado de una fábrica ahora. Ouién habla ahora de la belleza de el Norte de España y Mediodía de Francia de saquerío de yute no vacilemos en afir- la Tierra de Campos o de la Mancha? ¿Quién las m á x i m a s malagueñas no pueden. asustar mar que una institución. como la admirable de las incomparables montañas desnudas de a nadie. Sociedad Castcllonense de Cultura hace su Levante, todo claridad, lineas y colores? Por ello son muy de lamentar las absurdas papel también. E n las ciudades castellanas afirmaciones hechas en cierto semanario existe una tradición de cultura; se ven en AZORIN ilustrado por un colaborador anónimo, que esas bellas urbes monumentos suscitadores no ha tenido inconveniente en olvidar el de la más cálida admiración; muchas de esas ciudades poseen archivos y bibliotecas; en respeto debido a la verdad con tal de decir todas hay un ambiente histórico digno de que en M á l a g a no baja el termómetro duser recogido; las costumbres de la ciudades y rante- el verano de los 40. grados, y que el de los campos invitan también en Castilla a único alivio que cabe esperar de los estragos los estudios de investigación y de psicología. que causa el incesante terral es el que enTodo, en suma, se presta en la tierra caste- L a inmensa mayoría de los españoles i g- vían las cercanas costas de África mediante llana para avivar el ansia de espiritualidad nora a ú n que el verano se puede pasar en el consabido simoun. Durante el presente que debe alentar en todo hombre nue aspi- Andalucía del modo m á s agradable. M á s verano no se ha conocido en. Málaga una re a lo infinito. ¿P o r qué, al lado de su en- todavía: la- casi totalidad de nuestros com- temperatura de- ÍQ grados ni coi; grandecimiento material, no hemos de desear patriotas imagina que el verano andaluz es a Castilla la intensificación de su espiritua- algo realmente pavoroso, una cosa de la que le parezca; en un período de 1. es meses ha. l i d a d? Y por qué hemos de olvidar, cuan- ni siquiera se puede hablar sin sudar a sopl. do el terral tres días, y dos de ellos ha do tratemos de cosas materiales, que Casti- chorros. L a creencia general es que, cuan- sido terral fresco; y en cuanto a las costas lla, tal como es al presente, vale más por su do hace calor en el Norte de España, más africanas, el anónimo escritor parece creer espíritu que si estuviera henchida de las más calor hace en- el centro y muellísimo m á s que están unidas a las de Andalucía por am en el Mediodía. N o hay más que mirar el pequeño puente, siendo así que entre una y E S P A NA 1 EL VERANEO EN ANDALUCÍA 1
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