Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
OFERTA ESPECIAL POR TIEMPO SOLO UNA PESETA DIARIA LIMITADO y adquiere usted la máquina de escribir portátil más antigua y perfecta Más de un millón en uso. M u e r o modelo especial, tres hileras. Teclado COMPLETO con Iodos los adelantos modernos en colores negro, rojo, verde o azul. Enríenos este cupón hoy mismo. Garantía ilimitada Boletín a recortar (franquéese cocí 2 cta. SOCIEDAD HISPANO- AMERICANA GASTONORGE, C. A. -Sevilla, 16, MADRID Remítame catálogo y condiciones oferta especial máquina de escribir CORANA 3, en color. Nombre Calle de ntirn Población 4 0 pesetas 5 contado. GQNEQS- TiÜGBAFOS- P 0 UGIA Numerosos ingresados. Exclusivamente profesorado Cuerpos. Centro legal especializado verdad. ACADEMIA GIMENO. Arenal. -8 Internado. Madrid. PREPARACIÓN EXCLUSIVA. Hemos aprobado A P A n F M I A f l F I ííADft doble proporción que las demás Academias. To- H U n U t l i l l H U L L U n U U dos los profesores son ingenieros industriales. PiFUENCARRA! 33 dan reglamento. HAY INTERNADO, Tel. 18674. (Antes Preciados. 7. Madrid. ti Q C C 1 K C Ü P I Á admite estudiantes dé Bachillerato, carreras oposiciones, aunque no sean alumnos de. Instituto Reus Solicite- un Reglamento al INSTITUTO REUS PRECIADOS, 23; PUERTA D E L SOL, 13, y MAYOR, 1, MADRID KCOlUCil VlA I M V C D 9 kS A ini l C K f l H U U f E C II C ti r l C. U O y G E N SER O S DE MONTES Academia Jotre. Apodaca, 11, Madrid. Preparación exclusiva. Director: Aurelio P. Jotre, Ingeniero del Cuerpo. Soliciten detalles, ¡5 50 E. RODRIGUEZ- SOLIS LOS G U E R R I L L E R O S D E 1808 55i alegría que no abandona a los españoles ni en los más duros, trances de la vida. Enterado Merino dé que la columna saldría de Barbadillo a las cinco de la mañana, comenzó a tomar sus disposiciones para el combate; emboscó los 50 tiradores al pie de la loma, en la cortadura, al abrigo ideólos, troncos que les servían de trinchera; a un. cuarto de. legua de la entrada del pinar colocó 400 paisanos) capitaneados por sus curas, y provistos de cuerdas para realizar su proyectada operación, y, con ellos, un escuadrón de sus guerrilleros, para guardar las inmediaciones del pinar y proteger en caso de apuro a los paisanos, y, por último, apostó potros 200 caballos detrás de la loma. A seguida dispuso el regreso de ia administradora a Barbadillo, para advertirle de cualquier novedad, y escalonó varios centinelas en el camino, en puntos a propósito, para. que observasen y le dieran aviso de todos los movimientos de la columna. Dada por Merino la orden de apagar las fogatas y guardar silencio, a los diez minutos la, calma lera completa y en todo el pinar no se oía más que el viento, que agitaba las ramas de los árboles; el murmullo de algún arroyo o el canto dé algún pájaro. Aquella calma era precursora de la tempestad. A las nueve de la siguiente mañana llegaron el ¡coronel, y la. columna a la entrada del pinar, con el guía que llevaban, haciendo un pequeño alto, así para tomar descanso como para contemplar el imponente boquete rodeado de gigantescos árboles. Merino, que se hallaba emboscado en unas malezas, a bastante distancia, mirándolo todo con un anteojo, así que vio las últimas filas de la gendarmería, las cuales aún debían recorrer media legua de la loma, abandonó su punto de. observación, montó en el tordo, uno de los dos caballos que su asistente ¡mantenía de la brida, y encaminándose al lugar en que tenía escondidos los 400 paisanos les ordenó marchar a derribar los pinos aserrados, dirigiéndose luego a media rienda hacia la loma. No tardaron en aparecer los primeros gendarmes, cantando tranquilamente, bien ajenos de la sorpresa que les aguardaba. Tras un momento de silencie disparó Merino sti tecopeta contra el corone EJguigndoie losJágdores 1 emboscados, cuyo, fuego graneado introdujo la mayor confusión entre los franceses. E l coronel, que era un valiente, dispuso la retirada al trote largo, logrando salir- del pinar, a una legua del cual hizo alto, y sintiéndose débil por la mucha sangre que brotaba de su herida entregó el mando a su segundo, y con 20 gendarmes veteranos, alguno de ellos herido, se retiró, señalando como punto de reunión el monasterio de canónigos premosíratenses de La Vid, en las orillas del Duero. Cuando Merino vio aparecer el escuadrón: dé sus guerrilleros, que había dejado ocultó en el boquete, y a su frente al intrépido Julián de Pablos, ya no vaciló en atacar a los imperiales, que se mantenían en correcta formación a su frente. Entonces vieron los franceses una forma de com- batir que no pudieron imaginar nunca en las guerrillas, compuestas de paisanos y no de soldados. A la voz de don Jerónimo, sus partidarios se desplegaron en. guerrilla y cargaron sobre los imperiales. L a primera línea, una vez disparados sus terribles trabucos, se retiró, dejando pasó a a segunda, y ésta, a su vez, se replegó, dejando franco el camino a la tercera. Estas tres filas causaban a los franceses un daño horroroso, porque como los guerrilleros no debían cargar, como lo hacía la tropa, en oiicé tiempos sitio que lo verificaban a escape, y todos eran habilísimos tiradores, esas tres líneas puede decirse que eran 300, pues apenas retirada la una avanzaba 1 a otra v disparaba. A retaguardia de estas tres líneas mantenía él cura de Villoviado 300 jinetes, formados en batalla para el instante supremo. Los trabucos de los guerrilleros, abrían tan grandes brechas en los gendarmes franceses, que, alfin, su jefe, deseoso de poner término a aquella carnicería, se decidió al ataqué, ordenando a sus jinetes que lo hiciesen por pelotones, juzgando que así obtendría la victoria. Los gendarmes avanzaron al trote y fueron recitados a tiros y sablazos por los guerrilleros. Entonces comenzó una lucha que bien pronto se convirtió en horrorosa matanza. ííyestros guerrilleros, a la voz de ferino, y lie-