Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
léanse relaciones, y junto a noticias, que son datos inestimables para la antropología y la sociología, al por menudo dan cuenta de todo lo que observan. Sirva esto como justificación de la escasez de elementos de estudio y de grandes rasgos que recuerden al alma hispana el arte que hubo de encontrar en el nuevo territorio. En las Antillas y Ba- RINCON D E LA SALA D E L MUSEO ARQUEOLÓGICO DE MADRID, E N EL QUE SE GUARDAN REPRODUCCIONES D E MONUMENTOS AZTECAS. A LA D E R E C H A E L FAMOSO CALENDARIO D E P A L E N K E ha mas poco o nada l l a m ó la atención a los descubridores, en el orden artístico los araguacos y caribes, los ciboneis IDOLILLO D E O R O de Cuba y otras PERUANO m á s o menos numerosas tribus coinciden en una técnica industrial muy desarrollada en el trabajo de la piedra y en la elaboración de una cerámica tosca. Hiladores y tejedores de algodón; unos arquitectos rústicos de bohíos y cañéis, agricultores, y otros navegantes audaces, aunque con el limitado radio de acción de las canoas, tales son las notas generales de estas razas, acaso procedentes del Sur y vencedoras de los más remotos pobladores. Contrastando con esta civilización rudimentaria, la mejicana, en su última etapa, es decir, la conocida con el nombre de azteca, ha ejercido notable atracción sobre los escritores. Con más abuso de imaginación que uso de los datos arqueológicos, esta fase de la cultura de Méjico sirvió de escenario a cuentos y novelas en abundante número. En verdad invita a ello el ceremonial de los cultos tributados a sus disformes dioses, en cuyas denominaciones se advierten rastros de totemismo y de teísmo astronómico, y a las deidades aprisionadas a otras tribus, los sacrificios que narran los historiadores españoles, en los que a la víctima humana se le obligaba a combatir hasta perecer o se le arrancaba el corazón para ser puesto en la boca del dios... extraño rito, que recuerda- -así como varios aspectos de esta religión- -algunas creencias egipcias, como la del devorador de corasones en ultratumba. Su calendario, que era casi perfecto y complicado, a base de curiosas observaciones astronómicas, y del que queda testimo- nio en piedra en la magnífica pieza de Palenke, y además de su escritura p. ctográfica, numeración y curiosa traza en la disposición de sus escritos plegados en rectángulos, tal vez lo que más atrajo la curiosidad de las gentes del político organizador e inteligente guerrero Hernando Cortés, fueron las edificaciones particulares, unas en piedra labrada y otras en adobe o m a n i p o s t e r í a y las construcciones civiles u oficiales. Aún quedan las ruinas del templo de Xochicalco, elevado sobre base de pir á m i d e cuadrangular, orientada a los puntos cardinales y dis- puesto en terrazas, que recuerdan la t é c n i c a del cercano Oriente, como el templo de Tepoztlán. De las artes industriales- -notables eran y se han perdido la lapidación o trabajo en piedras duras y el laboreo por fundición y trabajo a martillo de metales preciosos- -se VASO PERUANO han perpetuado, si bien en r e d u c i d a escala, llegando hasta el día de hoy el tejido y la cerámica. No se extinguió, para gloria de España y enseñanza de naciones cultas, la raza indígena y en ella vivió el arte de los tejedores y de los alfareros aztecas, que si bien desconocieron los últimos el torno, elaboraron y consiguieron en sus vasijas antropomorfas y zoomorías primores en el colorido y obtuvieron selectas arcillas plásti- cas, culminando este curioso arte en Oajaca. Vive aún la retina azteca, que gusta de contemplar determinados colores, como el rojo en cierto tono, que le place un decorado y trazado sui géneris, y que capta la imagen con especial estilo, y hoy, que el elemento popular es factor de arte, en las escuelas m e j i c a n a s dejando a los niños en libertad de componer y pintar, surgen otra vez por glorioso atavismo el color, la traza y el estilo ornamental que en vasijas y tejidos vieron Jos descubridores españoles. Los mayas del Y u catán tienen grandes puntos de contacto coa los mejicanos, al decir de las descripciones del obispo Landa v de López de Cogolludo. Las construcciones en terrazas, los lamados juegos de pelota, sus mercados, los templos, como el de los guerreros y el de los ANTROPOMORFO tigres en la ciudad sa g r a d a de C h i c h é n Itza, ya han sido objeto de estudio por parte de varios sabios, del Metropolitan M u seum, así como de la Institución Carnegie, que ha costeado la expedición del aviador Lindbergh, al que acompañó su esposa, con el fin de señalar, por medio de fotografías desde el aeroplano, los núcleos arqueológicos más interesantes. También la cultura de los valles o cañones