Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
A B C. M I É R C O L E S is D EOCTUBRE D E 1930. E D I C I Ó N D E ANDALUCÍA. PAG. 5 Suponed que se trata de una modestísima mesa de trabajo, ante la cual un hombre ha laborado su existencia: feliz unas veces, triste otras, fatigosa casi siempre, para dar de comer a su familia. U n día, el padre muere, y para los suyos aquella pobre mesa e trabajo les evoca constantemente, la vida de aquel ser querido: sus luchas y su amor a la esposa y a los hijos; aquel modesto artefacto del hogar queda elevado a la noble condición de un miembro de la familia. Suponed, también, que el mueble es una cuna: en ella han pasado los hijos su primera infancia, con días felices y otros Henos de amargura, en que un pequeñuelo l u chó con la muerte y fué vencido. Aquella cuna es, para los padres, una reliquia, y para los hermanos una compañera que les evoca emociones juveniles de amor fraternal. U n día la casa se deshace; esos dos muebles pasan a manos de un ropavejero; los mira indiferentes. Pueden ser tan pobres, y el uso y el tiempo los ha podido envejecer, de tal modo, que sólo hallan un comprador I que los adquiera para convertirlos en leña y alimentar el fuego de una modesta chimenea. Esos mueble, s son unos objetos vulgarísimos para todas las gentes que no sepan ver en ellos el poema íntimo de la vida de un hogar. U n a calavera para u n burdo sepulturero es como un pedru sco para el hombre que cultiva un campo; para el sepulturero creado por Shakespeare, en su drama Hamlet, puede llegar a ser un motivo de socarrona, y chocarrea locuacidad, y más si esa calavera es la de un bufón de la Corte. P a r a un alma sensible, exquisita y atormentada, como fué la de Hamlet, aquel cráneo, con sus oquedades, llenas de, tierra, es la sublime evocación de los días felices del pobre príncipe... Sepulturero. -Aquí tenéis esta calavera; lia estado en la tierra veintitrés años. Hamlet. De quién es? Sepulturero. ¡De un hijo de tal, más loco... D e quién creeréis que era? Hamlet. -No lo sé. Sepulturero. M a l tabardillo en é l! Y qué truhán era! U n a vez me bautizó con un jarro de vino del Rhin. Esta calavera, caballero, es de Y o r i c k el bufón del Rey. Hamlet. ¿Esta? Sepulturero. -Esta misma. Hamlet. -Déjame verla (coge la calavera) ¡A h! ¡Pobre Y o r i c k! L o conocí, Horacio. E r a extremadamente gracioso y tenía fecunda imaginación: m i l veces me llevó a cuestas, y ahora me, horroriza y repugna. D e aquí pendían aquellos labios que tantas veces besé. -Qué se hicieron tus bromas, tus cabriolas, tus canciones, tus chistosas salidas, que hacían desternillar de risa a los circunstantes? ¿N i una siquiera, n i aún para burlarte, de tu propio gesto? ¿Estás del todo alicaído? Anda, ve al tocador de l a señora, y dile que, aunque se ponga una mano de pintura de un dedo de espesor, en esto vendrá a parar. A s í son todos los hechos y todas las cosas en arte; valen por lo que representan ante el espíritu del artista y por las emociones que despiertan en él. JAIME DOMENECH que todos sus antecesores de l a serie han superado en pruebas. Los dos primeros, Churruca y Alcalá Galiana, se vendieron, como es sabido, a la República Argentina. E l Sunches Barcáistegui se botó en 1926, incorporándose a l servicio cuando las maniobras de IQ 28. L o s Almirante Ferrándiz y José Luis Diez, botados en 1928, entraron en servicio un año después, para intervenir en las maniobras del 29. E l Lepanto, botado al agua a fines del 28, está pendiente de su entrega a la Marina. E n substitución de los Churruca y Alcalá Galiano se están construyendo otros dos con los mismos nombres, que se botaron, respectivamente, en 20 de julio y 20 de diciembre de 1929. H a y en. grada dos más, denominados Almirante Antequera y Almirante Miranda, y quedan otros tres pendientes de construcción, que, una vez terminados, completarán una importante flotilla de 12 destructores modernos, pertenecientes a un tipo muy celebrado en los círculos navales extranjeros. Había adoptado nuestra Marina la plausible costumbre de bautizar con nombres de sus jefes insignes, muertos en acción de guerra, los destructores construidos a partir de la ley de 1908: Bustamante, Cadarso y ViUamil, Alsedo, Velasco, y Juan Lazaqa, Churruca, Alcalá Galiano y Sánchez Barcáiztegui. Se interrumpió l a norma en el grupo perteneciente a la ley de 31 de marzo de 1926: Almirante Ferrándiz, ilustre m i nistro y gran organizador; José Luis Diez, notable técnico, de preclaro nombre en la Armada, y Lepanto. Y en los tres siguien- LEGITIMO tes que corresponden al programa contenido en la ley de 4 de julio del mismo año 1926, se ha elegido la nomenclatura de almirantes notables: D Augusto Miranda, D Juan B Antequera y Valdés. Y ¡aquí surge una duda: ¿de qué almirante Valdés ha querido honrarse la memoria dando su nombre al nuevo navio? j Del Baylio Frey D Antonio Valdés y B a zán, o de su sobrino, D Cayetano Valdés y Flores? Porque ambos son dignos de ello, y al repasar los hechos más salientes de l a fecunda vida de uno y otro se encuentran motivos sobrados de acreencia por ambos a semejante honor, pues su existencia transcurrió consagrada a l servicio de la Patria y de l a Marina, en la que los dos llegaron al grado supremo de capitán general. D o n Antonio Valdés nació en Burgos en 1744 y murió en San Fernando (Cádiz) a los setenta y dos años, en i 8 r 6 E l suceso más saliente de su carrera militar fué su participación en l a defensa de l a Habana contra los ingleses en 1762, que costó la vida e inmortalizó el nombre de Velasco. Carlos I I I nombró a Valdés su ministro de Marina en 1783, cuando contaba treinta y nueve años de edad, cargo que ejerció por espacio de doce años sin interrupción. E l resurgimiento de la M a r i n a española a fines del siglo x v i n fuá obra de Valdés, multiplicándose el número de oficiales aptos, y llegando a contar la flota con 80 navios, 5.4 fragatas y 473. barcos de menor categoría. A los cuarenta y ocho años fué ascendido D Antonio Valdés a capitán general de l a Armada, título que ostentó durante veinticinco años. Fué propulsor entusiasta de la célebre expedición de la Descubierta y la A t r e v i d a al mando de Malaspina; fomentó la construcción naval, y en todos los ramos de la M a r i n a se notó el progreso experimentado por su ejemplar gestión m i nisterial. A sus instancias dejó el ministerio, siendo nombrado consejero de Estado por Carlos I V a pesar de que la rectitud de su carácter le h izo indisponerse con Godoy. Intervino eficazmente en la defensa nacional contra la invasión francesa, y reci bió muchos honores y condecoraciones como premio a su labor incansable, modelo constante de inteligente actuación y de probidad ejemplar. E n l a pinacoteca del S r Bertendona, de Barcelona, figura un retrato de Valdés, debido al pincel de Goya, que hasta hace, poco no se había identificado en cuanto al personaje que representa. D o n Cayetano Valdés y Flores, hijo de un hermano de D Antonio, nació en Sevilla el año 1767 y murió en San Fernando en 1835. Sus restos reposan en el Panteón de Marinos Ilustres. Formó parte de l a expedición científica de Malaspina. A las órdenes de Barceló estuvo en la expedición contra A r g e l M a n dando el navio Pelayo, en el combate del cabo San Vicente contra la escuadra inglesa de Jervis, impidió con su decisión y bravura que el Trinidad, buque insignia español del almirante Córdova, cayera definitivamente en poder del enemigo, cuando aquél ya había arriado l a bandera. Peleó en Cádiz contra los ingleses, y en la batalla de Trafalgar fué gravemente herido siendo comandante del Neptuno. E n la guerra de la independencia contra los franceses combatió en tierra, siendo de nuevo herido en la batalla de Espinosa de los Monteros. L o s sucesos políticos posteriores tuvieron, e a D. Cayetano Valdés un actor importante. Fué proscripto, y encarcelado en Alicante como enemigo del absolutismo, y después, en época constitucional, ministro de la Guerra. Diputado a Cortes en 1822- 23. tras el acuerdo, de éstas deponiendo al Monarca F e r nando V I I fué nombrado miembro, de la Regencia provisional en unión de los gene- GASTÓN DARQY El automSvil americano perfecto. MARIANO SANCHO, S. A. Martínez Campos. 9. Tel. 32623, Madrid. KISSEL LAXANTE BESCAN 5 A TRATAMIENTO OeiCINAL CUEST 1O NES El NAVALES n o m b r e del nuevo destructor Almirante Valdés E n los primeros días de septiembre fué botado al agua, en Cartagena, el destructor Ahúirante Valdés, noveno de la serie allí construida del tipo Churruca, de 1.650 toneJadas, y velocidad contratada de 36 millas, ESTREÑIMIENTO MASE EN TODAS US FARMACIAS