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A B C. MIÉRCOLES 29 D E O C T U B R E D E 1930. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G 18. D e un techo del ministerio de Instrucción Pública, desaparece la fecha del 1 3 de septiembre E l subsecretario de Instrucción Pública condujo esta mañana a los periodistas a uno de ios salones del ministerio en cuyo techo está pintado un fresco, que. representa una alegoría de la toma de Alhucemas. -Observarán ustedes- -les dijo- -que ha desaparecido de la pintura la fecha del 13 de septiembre de 1923, que en ella figuraba, sin duda por una oficiosidad del pintor, pues ninguna relación tiene la escena con el advenimiento de la Dictadura. L a fecha del 13 de septiembre ha sido sustituida con la del 18 de septiembre de 1925, que es la de la ocupación de Alhucemas a que se refiere el cuadro. Núñez Quijano cese en la Djrección general de Campaña y nombrándole jefe del Estado Mayor de ¡a Armada. Promoviendo a vicealmirante al contralmirante D Adolfo Suances Carpegna, que cesará como jefe de la división de cruceros y nombrándole comandante general del arsenal de Ferrol. Disponiendo que el contralmirante don Juan Cervera Valderrama cese en la Dirección general de Aeronáutica Naval y nombrándole jefe de la sección de aeronáutica en el ministerio de Marina, como director de la Aeronáutica Naval. ídem que el contralmirante D Miguel de M i e r del Río cese como jefe de la sección de Escuelas del ministerio de Marina y nombrándole segundo jefe del Estado M a yor de la Armada. ídem que el contralmirante D Francisco Javier de Salas cese como jefe de la Comisión de M a r i n a en Europa y nombráhdole jefe de la Sección de Cruceros. ídem que el capitán de fragata señor N a via, capitán de corbeta D. Manuel Romero y teniente de navio D José María García Freite asciendan a los inmediatos empleos ídem que el capitán de fragata D José Barrera, de corbeta Sr. Benavente, teniente de navio D. José García Loma, capitán de fragata D. José Muñoz Delgado, capitán de corbeta D. Luis Ibáñez Yanguas, teniente de navio D. José Rodríguez G i l Atienza y teniente de navio D Francisco Benito P e reza, asciendan a sus empleos inmediatos. En Economía Eí ministro, Sr. Rodríguez de V i g u r i recibió a una comisión de maestros de la E s cuela Superior del Magisterio, que piden la conservación de todo el profesorado en la nueva organización, conservación de la situación de numerarios a los que la posean, así como todos los derechos y extensión a todo el profesorado de los perjuicios y de las ventajas de categorías que de la nueva organización resulte. Esta reforma manifestaron al ministro que se ha elaborado y estudiado en la Escuela, y desean que ella se lleve a la discusión GO las Cortes. También cumplimentaron al ministro el presidente y una comisión de la Sociedad Madrileña de Propietarios de Taxímetros, para protestar contra el último acuerdo del Ayuntamiento, que se ha llevado a ejecución sin ser firme; comisión de inspectores pecuarios, ex subsecretario D Práxedes Zancada, para invitar al ministro al homenaje que le ofrecen los funcionarios del ministerio de Trabajo, especialmente los de la Sección de Corporaciones; marqués de Pescara, en representación de los fabricantes de automóviles de España; consejero comercial de la L e gación de Suiza, ex diputado a Cortes señor García del M o r a l general Batler y ex diputado a Cortes D Vicente Cantos. E l alcalde de Sevllia E l conde de Halcón visitó alpresidente del Consejo y ha marchado a Sevilla. DE ECOS SOCIEDAD DI V E R S O S Diálogo sin importancia Ella. ¿Qué mira usted tan insistentemente, Sr. Reparón? El. -Miraba su brazo, señora, su bello brazo, que por sí solo me daba todo un curso de estética. Ella. ¿Y quién le manda a ústéd mirar mi brazo. El. -Usted misma. Supongo, que al llevarlo al aire es porque no le desagrada reparen en él. Ella. -Yo creía que lo que miraba usted eran mis brazaletes. El. -Si tiene usted el más pequeño interés, no me apongo. M u y bonitos brazaletes, anchos y cuajados materialmente de brillantes. Ella. -Se comprende que n 1 usted las joyas. H a pronunciado el elogio de mis pulseras en el mismo tono que hubiera dicho buenos días al paso de un indiferente. El. ¿Las joyas... E s cierto N o siento demasiado entusiasmo por ellas. Ella. ¿Y eso... El. -Porque no las concibo más que encima de una mujer. Ella. -Perfectamente. ¿Y qué? El. -Que si están encima de una mujer bonita me molestan, por leve que sea el pedacito que tapen. Y si se trata de una mujer fea... Ella. ¿Entonces... El. -Entonces me da mucha rabia sentirme atraído por un resplandor falso, para tener al fin que contemplar un desolador panorama. Ella. -Poco a poco. ¿Cómo falso... E l brillo será falso cuando se trate de una joya falsa. El. -Y de una legítima también. ¿O es que usted cree que los brillantes tienen luz propia... Contemple usted sus pulseras a la hora de acostarse, cuando haya ya apagado la luz de su habitación, y me dirá el resultado. Ella. ¡B a h! Los que son falsos son sus razonamientos... Desengáñese usted; -mientras l a mujer sea mujer, seguirá gustando de las joyas que representan un adorno, cuando no una riqueza. El. -Pasen como adorno, pero sin excesos, porque entonces se cae en lo barroco, que es el más estimable de todos los estilos. Ella. -Y como riqueza ¿no? ¿Por qué no... EL- -Primero, porque a mí, espectador, no me interesa nada la riqueza de usted como espectáculo. Y después, porque, particularmente, me parece de mal gusto ésa mujer que se ha echado encima todas sus joyas y que más que una mujer, parece un número de fuegos artificiales. Todo chillido es siempre plebeyo. Y las joyas diríase que chillan. Ella. -Yo no las he oído nunca. El. -Ni yo tampoco, desde luego. Pero ustedes, las mujeres, también aseguran existen chillones, y yo no sé todavía de ningún color que se haya quejado. Ella. -Entonces usted, marido mío, por ejemplo, ¿me prohibiría el uso de las joyas? El. -Yo, marido de usted, me guardaría muy mucho de prohibirle nada. Esto de unamanera absoluta. E n el absoluto particular de las joyas procuraría insinuarle la idea de que una joya es un adorno muy costoso, si usted quiere, pero, al fin, como otro cualquiera. Y una vez iniciada en tal idea, supongo que haría usted con sus joyas lo que hace usted con los vestidos, usarlos uno a uno; pero no ponérselos todos de una vez. Ella. ¡Naturalmente... El. ¿Ve usted... Y a comenzamos a estar de acuerdo. Entonces reprobará usted a esas señoras que se presentan a veces consteladas de brillantes desde la muñeca hasta el codo. Ella. -Hace bonito, sin embargo. El. -Hace nuevo rico- hasta más no poder, o hace... cocotte, lo que resulta peor todavía. ¿Qué quiere usted... Y o puesto a elegir, prefiero casi a aquellas carniceras del antiguo teatro de Novedades, que cuando adquirían un palco lo hacían para instalar i n genuamente sobre la barandilla sus rojas manos llenas de lanzaderas. -Gil de Escalante. U n a nota del ministerio de Trabajo E n este departamento facilitaron una nota en la que se dice que algunos periódicos publican un telegrama en el que se afirma que desde primeros de enero regresaron a España, repatriados de Cuba, 760 emigrantes, acogiéndose a la disposición española, que limita l a emigración y facilita la repatriación. L a nota hace constar que la cifra no es exacta, pues se han repatriado 12,605, pero sin que en esto influyera nada la recientísima disposición sobre emigración, que aún no se ha puesto en práctica. E l regreso obedece a circunstancias completamente ajenas al Gobierno español, que se limitó, dentro de sus posibilidades, a facilitar pasajes gratuitos a los indigentes, pero, en ningún caso promovió la repatriación EL PROBLEMA D E L CAM. B 1 O E l señor Baldasano habla de la situación y recursos económicos de España Londres 28, 1 tarde. E n la Sección de Estudios Económicos del Instituto Politécnico ha dado una. interesante conferencia en presencia de numeroso público, formado especialmente por financieros y comerciantes de la City, el abogado y periodista español D Tomás Baldasano. E l conferecíante expuso la situación y los recursos económicos de España, diciendo que la riqueza de su espíritu y la iniciativa comercial española requieren una mayor difusión en Inglaterra, donde se desconoce aún casi por completo el progreso realizado por España. Analizó luego el intercambio angloespañol e hizo resaltar la mejora que ha experimentado la balanza comercial, deteniéndose en el examen del problema del cambio y del valor real de la peseta con relación a la cotización internacional. E l conferenciante hizo observar cómo el solo anuncio de la adopción de medidas acerca del oro por el Gobierno español, bastó para restablecer la confianza en el mercado, mejorando la cotización de la divisa nacional. E l conferenciante fué muy aplaudido y felicitado, especialmente por el banquero M a x well. Reales decretos del ministerio de Marina Cádiz 28, S tarde. Su Majestad el Rey ha firmado los siguientes: Disponiendo que el almirante de la A r m a da D. Antonio Magaz cese en el cargo de capitán general de Ferrol y nombrándole para dicho cargo en Cartagena. Promoviendo al empleo al vicealmirante don José Suances Calvo. Disponiendo que cese en el cargo de comandante general del arsenal de Ferrol y nombrándole capitán general de este departamento. Disponiendo que el vicealmirante D José
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