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Ua Patria es un sentimiento, pero también es un compromiso. Si dedicamos un soneto a la Patria, si la vitoreamos en medio de la calle, si la ensalzamos en una crónica, la Patria queda satisfecha y agradecida. Pero cuando la Patria nos envía un cobrador provisto de alguno de esos recibos que frecuentemente nos dedica para atender a sus numerosos gastos, de nada vale que objetemos: -i Ah, sí: la contribución! Muy bien... Pues... dígale usted a la Patria que este mes no pago. Supongo que ya habrá leído un bombo que le di hace unos días... ¡Oh, se lo merece todo! Es la mejor de. las patrias. Únicamente, ¿sabe usted? como se me casa una hija... y siempre hay gastos... no me conviene pagar... Entonces la Patria envía a otros hombres, enjuicia a su hijo bienamado, le persigue, le condena y le embarga. Tampoco es posible argüir cuando nos ordena vestir un uniforme y manejar un arma: -No me interesa matar a nadie y no me conviene morir. He resuelto quedarme en mi casa. No me bato. Pero, en cambio, compondré una oda al león español, que hará bailar de gozo al pobre animalito. Porque, en ese caso, la Patria se apodera de quien tal diga y lo encierra en una prisión. Plasta, en determinadas circunstancias, lo fusila. En justa reciprocidad, no basta que la Patria vierta sobre nosotros la enternecida baba de un amor puramente declamatorio. Seguramente es gratísimo oírle decir que VEINTISÉIS CADÁVERES Insinuaciones políticas EL NUEVO PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA BRASILEÑA, D. GETULIO VARGAS (FOTO CONTREHAS Y VILASECA) nos adora; debemos, sin duda, considerarla con gratitud cuando nos habla de los sacrificios que le cuesta ofrecernos un cielo casi siempre azul y conservar encendido un sol vivificante, mejor que el de Francia, y que el de Alemania, y que el de Inglaterra. Sin embargo, debemos advertirle respetuosamente que nos conviene mayor celo maternal en su conducta y procedimientos más eficaces de protección. Porque la verdad es que la Patria parece preocuparse muy poco de nuestras conveniencias. Permítanos la amada Señora que robustezcamos nuestras quejas con algunos ejemplos No hay escuelas bastantes. AI abrirse una nueva, madres y padres de í amilia se agolpan a sus puertas y aguardan, día y noche para no perder la ocasión de inscribir a sus hijos. L a amada Patria les envuelve durante el día en la luz de su sol de primera clase, les espolvorea después con el rocío de sus noches magníficas y... manda unos guardias para conservar el orden. Unos fabricantes de chorizos compran as corrompidas piltrafas de carne que van adheridas a las pieles de las reses y elaboran embutidos mortales. En diversas casas de Madrid diversos hijos de la Patria acarician sus vientres con ademán doloroso. Quizá algunos interrumpan precipitadamente sus negocios, sus estudios, sus placeres, para morirse. Quizá otros paseen durante su va melancólica existencia, en los recovecos de sus intestinos, ese trocito de carne corrompida que trastornará para siempre su carácter y su salud. I Qué hace, mientras tanto, la Patria? Amonesta con tono indiferente a unos empleados. ¡Ay, nosotros hubiésemos querido verla desmelenada, llameantes los ojos, extendidos en cruz los brazos decididos, cu- CÓRDOBA. UNA VERBENA GRUPO DE CONCURRENTES A LA QUE SE CELEBRO EN LA PLAZA DE LAS CAÑAS CON MOTIVO DE LA FIESTA DE TODOS LOS SANTOS. (FOTO SANTOS)