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A B C. MIÉRCOLES 5 D E N O V I E M B R E D E 1930. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G 7 CRITICA Y NOTICIAS D E O t r o s Jibros. LIBROS Herriot. L o s E s t a d o s U n i d o s de Europa p o r E d o u a r d ¡Los ESTADOS UNIDOS DE pacto de No agresión y su equivalencia extensiva de Nunca gwrra podrá ser, en l a efectividad y en el orden de garantías prefijas y sólidas, no más que u n hermoso sueño. Pero ya no es inverosímil en nuestro tiempo que se abra un camino para el magno problema del equilibrio europeo y que sea, cuando menos, una razón permanente contra las colisiones armadas. Desde que vieron l a luz las Relecciones de V i t o r i a hasta 1930, l a imagen de una institución jurídica internacional se ha aproximado del borroso horizonte de las hipótesis a l pla. no real de una estructura posible. N o podría ¡hoy repetirse, con fiel veracidad, aquel concepto escéptico y pesimista que solía desencantarnos en las aulas: E l D e recho internacional es una legislación sin legislador y sin sanción L a Sociedad o L i g a de ilaciones es- -en lo fundamental, descontando accesorios prematuros o i n convenientes- -un paso seguro de adelanto. E l pensamiento de Briand, quizá tan anticipado como generoso, intenta después l a génesis de una arquitectura confederativa, algo como nexo más tangible y articulado, e inspira la formación de los Estados U n i dos de Europa. L a tesis merece la atención reflexiva de todos los hombres de Estado y la mirada de todos los hombres de bien. N o hay en esa inspiración nada qae tienda a desfigurar l a hechura peculiar de nacionalidades n i que implique l a incompatibilidad con formas de Gobierno, en cuanto sean estables y ordenadas. Y, sin embargo, e! proyecto flota como un 3. entelequia, suscitando más sonrisas y gesticulaciones de indulgente ironía que palabras de esperanza y de aliento. V e r d a d es que Jas ideas luminosas que han guiado en todas las edades el entendimiento y el esfuerzo humanos 110 llegaron al cénit sin atravesar nubarrones. P o r lo pronto, la controversia que se produce aún no rebasa l a órbita de públicos muy limitados; quiere decirse que el problema no está todavía delante de las masas de opinión, y que las polémicas más apasionadas y las resistencias más retardatarias aún están muy lejos. E n unas y en otras influirán circunstancias y causas ajenas, seguramente, ai- puro razonamiento y al imperio de una línea de pura y elevada moral. Los errores colectivos, los mas punibles o los más nocivos en la Historia, han solido engendrarse en las entrañas de las pasiones y, preferentemente, del odio j entre razas. EUROPA. -EL P o r el instante- -el instante histórico presente- -el tema es de embrión; pero es grato advertir cómo v a animándose el examen, cómo, poco a poco, van concurriendo los pensadores y los políticos que no desdeñan el asunto como una especie académica y abstracta. Son de los campos de la derecha y de la izquierda. Entre los segundos figura Eduardo Herriot, cuyo reciente libro aparece ahora en las librerías, vertido al español por el Sr. Leal y Crespo, profesor de la Normal de Oviedo. Herriot hace un estudio magistral, que emboca desde unos capítulos de preámbulo, en que habla de la decadencia y la grandeza de Europa, de la idea (cómo se formó de los precursores, de la posición actual del problema. P a r a Herriot, el punto básico, el verdadero estribo de l a obra, ha de ser la solución aduanera- -la supresión de- interior e s- el régimen de trabajo libre en l a igualdad y en la paz; la certeza de obtener el fruto distributivo y pleno de todo el utillaje económico. Y la dificultad de estructura, l a naturaleza del lazo. A propósito de lo cual analiza comparativamente l a Confederación de Norteamérica, para contraponer frente a Jas analogías las dificultades de falta de unidad, no sólo de raza, sino también cronológicas. Evidentemente, el modelo no corresponde a l a hechura recomendable. S i n perjuicio de lo cual, sobre, o dentro de cualquier otra- -que no acierta tampoco él a concretar- H e r r i o t estima imprescindible el ingreso de Rusia. Pese a los argumentos crematísticos que aduce, ¿podemos creer en l a sincera convicción de Herriot sobre la propuesta? ¿O será, más bien, una concesión del político avanzado a l a galería republicana que coquetea con el comunismo? L o importante es que este libro de H e r riot- -en que muchas veces habla en nombre de Francia, seguro de interpretar a l a mayoría de opinión- es un voto a favor del Pacto. Y es que- llega a conclusiones bastante categóricas para un índice de debates- -se sobreentiende de debate internacional- que permitan salir de la idea abstracta y nos acerquen al futuro. Entre esas conclusiones hay una que es eje y punto de partida, a saber: que l a Entente Europea se realice en el marco de l a Sociedad de Naciones, como un elemento suyo, como un progreso en su evolución Y otra que parece substanciar el régimen en estos tres postulados: arbitraje, desarme, seguridad. Hasta llegar al capítulo último, la pluma de H e r r i o t- -o su voz, porque muchos fragmentos tienen sabor de dictado- parece discurrir sobre parajes de realidad, de posibilidades. E l final, como se ve, está teñido de un tono rosado de romántico optimismo. Las grandes potencias no se someterán jamás al- arbitraje total. L a s grandes potencias no. irán jamás a l desarme. Y la diversidad de origen será un obstáculo coadyuvante. L a ley del más fuerte se dulcifica y cede, a veces, en la familia; pero es más opuesta a renunciar entre extraños. E s probable que otros políticos y pensadores menos confiados o de más práctica visión den en conclusiones distintas a las de Herriot. Teóricamente, sentimentalmente, millones de hombres aprobarán su tesis previa del desarme. Pero, divididos esos millones de hombres en Estados, y representados por cada Estado, rechazarán l a condición. Los signos que nos ofrece- la actualidad, lo mismo a Oriente que a Occidente de Europa, no aseguran ciertamente perspectivas propicias. E l epílogo contradictorio del libro de H e r riot tiene ya varias páginas en alemán y en italiano. -F. S. -Ó. rioso y selecto libro de un refinado y espiritual folklorismo. Debemos esta joyita a un japonés, gran amateur de las letras, hombre de gusto depurado y de amplia cultura literaria, el Sr. Kasai- Shizno, que, por conocer nuestra literatura, aprendió la lengua de Cervantes, hasta escribirla con propiedad y corrección. Esto le ha permitido llegar en la traducción que comentamos a un sugestivo efecto de trasunto, que difícilmente hubiera logrado un español, aun dominando el japonés. E l haikai es una composición de! a poética japonesa que 110 tiene equivalente calificativo en la nuestra. Se acercaría a las doloras más breves de Campoamor, si no ANTOLOGÍA DE I I A I K A I S JAPONESES. -Cu- se diferenciaran por el modo técnico y p o r el objeto. E n lo técnico, porque no describen ni trasladan efectos externos para lo puramente plástico, sino que dan la pincelada para sugerir el estado o la relación espiritual. E n el objeto, porque no pretenden nunca el realce de una acción, una actitud o una fase psicológica aisladamente, sino relacionada siempre con la contemplación. E n una palabra: el haikai es una modulación impresionista en que el poeta, frente a ün elemento de la Naturaleza, incluso el hombre, nos sugiere el pensamiento o l a tonalidad sentimental. Se prescinde incluso de las normas inflexibles de l a sintaxis para dar valor aislado (o relativo) a cada palabra. U n a palabra, un nombre, es idea o hilo inductor de la sugerencia. L a eficacia está en l a intensidad, en el vigor impresionista, que nos dé en una imagen concisa un paisaje espiritual. Son gotas de esencia concentrada, expuestas en una forma de esmerada sencillez, no incompatible con l a elegancia. N o hay que contar con el resorte accesorio y melodioso del ritmo. L o rápido, lo fugaz de la composición, excusan por su viveza l a música del verso. E l creador fué el poeta Basho, que floreció en el siglo x v n Dejó legiones de discípulos y un género que se reproduce con nuevas floraciones, siempre en l a nitidez de la forma sencilla, porque cualquier de ¡formación sería monstruosa. De Basho hay numerosísimos ejemplares, con predominio de los pensamientos delicados y melancólicos, y de los que exhalan el amor a la N a turaleza; todos sutiles, de percepción imaginativa y elocuente: E l tañido de las campanas forma un remolino en l a niebla. E l libro está editado con atractiva o r i g i nalidad. Aparece el texto manuscrito (traslado litográfico) y delante de cada traducción se fija el verso en tipo japonés. Kasai- Shizno ha dedicado muchos meses a traducir estos Iiaikais. P o r cierto que una parte de su trabajo lo efectuó en Madrid, y en el mismo piso de l a calle de Claudio Coello en que vivió y murió Gustavo A d o l fo Hécquer. Luego, al terminar su viaje alrededor del mundo, dio cima al trabajo en su casa de Kamakura. L a bibliografía militar de España se ha enriquecido con este libro técnico que acaba de aparecer. E n él se abordan todos las intervenciones tácticas de l a Infantería, l a actuación de l a Artillería, la acción combinada de ambas y las intervenciones más corrientes por el fuego de. l a Caballería. Son autores del interesante libro el coronel de Infantería, diplomado de Estado M a y o r D Juan Mateo y Pérez de A l e j o el comandante de Estado Mayor D José, de Irureta- Goyena y el comandante de I n f a n tería, también diplomado, D Secundino Serrano Balmaseda, quienes han atendido co; i prolijo estudio a resolver todos los problemas de relación y enlace entre las armas que combaten por el fuego, abarcando lo más nuevo y práctico que se h a escrito y. comprobado en los países que dan más i m portancia a la preparación militar, tanto en lo que atañe a doctrina como a métodos y procedimientos. Esto no obstante, l a obra está perfectamente adoptada a los reglamentos y características de nuestro Ejército, demostrando la inteligencia y el cuidado con que han procedido sus autores, el coronel Mateo, p r i mer jefe del regimiento de Saboya y los! comandantes Serrano e Irureta- Goyena. L a obra lleva un prólogo laudatorio del general Saro, conde de la Playa de Ixdain. EN R E A L I D A D E S TÁCTICAS, F U E G O Y M O V I M I E N T O INFANTERÍA, A R T I L L E R Í A Y CABALLERÍA.