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Hoy hace años de. El golpe de Estado que llevó a Napoleón a primer cónsul. dn P a n tiene, sin duda, espíritu prof ético, pero, como suele suceder a los profetas, se exalta y se apresura. Acaba por predecir a medias. E n el Mercurio Británico de febrero de 1798 ha pronosticado la dictadura en un articulo célebre, que ha pasado a las antologías y se llama así: La D i c t a d u r a P a r a traerla ve una conspiración tácita entre algunos individuos, algunas mujeres p e r didas y un cierto número de intrigantes E n t r e las m u j e r e s perdidas está Josefina de B a u h a m á i s sus amigas y varios salones licenciosos, políticos y literarios. Pero Mallet du P a n se equivoca en las últimas líneas de su a r t í c u l o A l designar a B u o n a p a r t e (sic) como uno de los p o s i b l e s dictadores, en la esperanza de que su celebridad haga a la opi nión más accesible a esta novedad, no han hecho sino desfigurarle y d e s a c r e d i t a r l e Este general d e c l i n a rápidamente. M e r 1 in y Rewbell van a acabar de hundirle con la expedición a Inglater r a E r r o r increíble. Muerto J o u b e r t que h u b i e r a asumido l a dictadura con carácter c o n c i l i a d o r- -c o ntención de los jacobinos y r e f o r m a constituc i o n a l- Bonaparte es el único dictador posible. D e 1798 a 1799 la nostalgia de Napoleón aumenta en todas partes. C est Bonaparte qiti nous manque. N o se comprende cómo Sieyes anda buscando une epée con la linterna de Diógenes. L a situación nacional es imposible. E l Estado se ha convertido por fuera en un t i rano y por dentro en una anarquía. Estamos en el Terror Tartufo. ALI. ET M en medio de la desolación. Sieyes encarna esta retórica antitradicional y descristianada, esta ridicula persecución a los domingos para imponer a tiros el decadí Barras, uno de los s i r e s directoriales, inteligente y corrompido, encarna la vanidad desmedida, el pavo real abriendo la cala sobre los muladares. L a Prensa se llena de polemistas, que son un nublado, donde no se en su memoria su Plutarco íntimo, de César a O l i v e r i o Cromwell. Según las palabras del general Dumas, ü trawve tous les partís disposés a lui decerner le poitvoir dictatorial Desde el primer instante, Sieyes es el mejor de sus aliados. Talleyrand (la media de seda llena de... cieno) se dedica a sobornar a B a r r a s u e ama el dinero y las mujeres. M u c h o d e los Ancianos se muestran c o m p l a c i e n t e s L u c i a n o preside los Q u i n i e n t o s Todos los nudos v i e n e n a l peine c o m o dice el plan consiste en hacer dimitir al Directorio, abatir el Poder ejecutivo y substituirle por un triunvirato. E l 18 B r u m a r i o (9 noviembre) el p r e s i dente de los Ancianos, Cornet, a n u n c i a que se está en p r e s e n c i a de una c o n s p i r a c i ó n gravísima. L o s ancianos votan el traslado de l a A s a m b l e a a Saint Cloud. Se invoca l a pureza de la ley, que prohibe l a estancia de tropas a menos de 60 kilómetros de l a Asamblea legislativa. E n tanto las tropas se mueven. Él golpe de Estado está d e c i d i d o para el 9. N a p o l e ó n ha sido nombrado comandante de la d i v i sión de París para que vele por l a seguridad del Cuerpo legislativo. E l golpe de Estado empieza el 9, ganando la primera baza con la reunión de los A n cianos y el nombramiento de Bonaparte, pero no se remata hasta el 10, tras de m u chas vicisitudes. N o se gana l a partida hasta que los caballos piafan de Saint Cloud, hasta que los tambores de M u r a t baten generala V P- éi Orangeria. E n tonces están en su elemento los hombres de la guerra c i v i l los veteranos de F r a n c i a L a farsa ha concluido, y sólo hay frente a las espadas una desbandada de fantásticos figurones emplumados. Una espada saluda al siglo x j x Luciano hace una arenga en el mejor estilo revolucionario. E l siglo X V I H ha concluido. A l cabo de diez años se ha corregido el error utópico de la Revolución. H a b e r soñado cosas demasiado grandes para una nación que no era tan pequeña como Atenas y E s parta. E l romanticismo político ha empezado. H a empezado la polémica entre la a u toridad necesaria y la ideología democrática. E s l a polémica que el Imperio de Napoleón contiene con el sable para evitar que los jacobinos reflorezcan y vuelvan los Borbones. Napoleón, primer cónsul; primer escae n la refrán toscano. El NAPOLEÓN BONAPARTE Y a no se guillotina con ánimo ejemplar y trágico a ojos vistas, sino á hurtadillas, como más le gusta a Fouché, el monstruo policíaco. P o r lo demás, campañas de responsabilidades y desastres. F r a n c i a está cansada. E n diez años de Derechos del hombre h a padecido ya la anarquía, la guerra, el comunismo, el T e r r o r l a quiebra, el hambre bancarrotas de todas clases. Sólo las espadas se han portado bien. Como en las Cruzadas, pero no para libertar Jerusalén, sino para combatir al género humano. A todo esto el luis de oro a 2.500, a 6.000. Se teme la vuelta de la Monarquía y los templos se llenan de fieles. L a situación, no sólo es deplorable, sino confusa. E l Directorio, con sus cinco sires (cinco Reyes, fras haber guillotinado a uno) con sus Ancianos, sus Quinientos y sus pelucas, plumajes y dalmáticas, es como un colosal ensayo retórico v abre un solo claro para decidir los destinos del país. Dada esta situación, cuando Bonaparte desembarca, F r a n c i a entera se conmueve desde los olivares de Provenza hasta el canal. ¡Une epée, une epée! E l prestigio, casi divino, del paso de los Alpes y del puente de L o d i se ha acrecido de intensidad solar y de misterio ai pie de Sas Pirámides. S u viaje a París es el viaje triunfal que luego se repetirá en los Cien Días, a la vuelta de E l b a Todos los rngelus de F r a n cia le saludan. L a F r a n c i a eterna de Juana de A r c o y de S a n Miguel está con él. Con él están todos. L o s jacobinos, porque es un republicano p u r o los generales, tocados de enciclopedismo, porque conoce la mecánica celeste de L a p l a c e F r a n c i a entera, porque es un mariscal de l a estirpe de Conde y de Turena. E l italiano teatral y político que hay en él, ¡cómo ve todo esto! Y a repasa lón al Imperio. RAFAEL SÁNCHEZ MAZAS (Foto V Muro.
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