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A B C SÁBADO 15 D E N O V I E M B R E D E 1930. E D I C I Ó N D E A N D A L U C Í A P A G 10 N U E S T R A S RELACIONES C O M E R C I A L E S CON FRANCIA Dentro de pocos días volverán a Madrid los delegados franceses que, en unión de los españoles, iniciaron a mediados de octubre las conversaciones preliminares de nuestro Tratado comercial con Francia. En la primera serie de conferencias se han tratado los puntos fundamentales de discusión, y entre ellos, naturalmente, el problema de nuestra importación vinícola a Francia. Según nuestros informes, el criterio mantenido al principio por la delegación francesa fué la intangibilidad de la ley de Vinos aprobada en i. de enero pasado por las Cámaras francesas. Esa intangibilidad no puede ser mantenida de ningún modo, pues, no existiendo en nuestras exportaciones al vecino país ninguna partida que tenga la importancia de la vinícola, no hay posibilidad de que Francia nos ofrezca compensaciones suficientes, por mucho que rebajara los derechos arancelarios de las demás partidas de nuestra exportación. Nuestras relaciones comerciales con Francia son positivamente más beneficiosas para ella que para España, a pesar de que, según los datos españoles, las exportaciones a dicho país superan en bastantes millones a las importaciones, Porque, si se tiene en cuenta que exportaciones a Francia son todas aquellas partidas que atraviesan el vecino país para llegar a un destino más lejano, como ocurre con todas nuestras exportaciones por vía terrestre a los. países de CentroEuropa (Suiza, sobre todo) resulta, en definitiva, que la balanza comercial francoespañola es favorable a los franceses. No olvidemos, además, las veces que ellos faltaron a lo pactado. (Ahí está el escrito dirigido por la Unión. Frutera Española en Francia a los ministros de Estado y Economía en España en abril último. En fin, no creemos que los delegados franceses puedan oponerse razonablemente a modificar el estado actual de las cosas, de modo que se eviten nuevas subidas directas o indirectas para los diferentes productos agrícolas que exportamos a Francia y pan que el régimen de entrada de nuestros vinos sea estabilizado y no dependa ni de la cosecha ni de la mayor o menor influencia que tenga en el Parlamento el grupo vitícola francés. Esperamos que el buen criterio de la delegación francesa y el inmejorable deseo de la española harán que las relaciones de ambos países se concillen y den por resultado un Tratado de comercio en el que queden Salvaguardados los intereses agrícolas industriales y comerciales de los dos países. L A EXPOSICIÓN N A C I O N A L D E HORTICULTURA E s un verdadero compromiso. Hable usted- -me dice mi buen amigo R c J r i g á ñ e z- -como y cuanto quieta de l a primera E x p o sición Nacional de Horticultura. Y ¿qué digo? H e aquí la gran dificultad. M e pongo a bombearla: a decir que ha gustado mucho; que para primer ensayo estuvo muy bien; que en flores y en frutas se vieron ejemplares notabilísimos; que el conjunto de las instalaciones resultaba muy artístico y agradable, y muchos p e n s a r á n al leerme aquello de quién alaba a la n o v i a! Adopto, por el contrario, el plan modesto y empiezo a presentar excvsas diciendo: O t r a vez se h a r á mucho mejor; ustedes perdonen y ésos laboriosos horticultores, que extranjeras de fines análogos y organizar Exposiciones, tanto, nacionales como provinciales y locales, donde- se reúnan ejemplares selectos de plantas, flores, frutos, semillas y útiles de trabajo, al objeto de hacer patente el progreso de las producciones nacionales y de estimular y enseñar a los produciros. L a primera Exposición Nacional de H o r ticultura ha surgido como lógica consecuencia de esta última- -en el orden de mi enumeración, no por su importancia- -aspiración de la Sociedad. Dicha entidad, recientemente reorganizada, sentía ese afán. Cuando me llevaron al actual Consejo directivo- -diciembre del par sado a ñ o- j u z g u é que cumplía un deber exteriorizándolo. E l Estado me oyó. E r a ya muy tarde para pensar en una Exposición de fin de primavera... Y a trancas, y barrancas se dispuso y se llevó a término la de otoño. N o he de ocultar a mis lectores que para v- Tla inaugurada pasamos lo nuestro C a minábamos de tropiezo en tropiezo, de disgusto en disgusto, de desencanto en desencanto. L a s provincias que m á s debían cooperar- -Barcelona, Valencia- -se hacían las sordas, por pequeneces incomprensibles, a nuestro cordial llamamiento; no. hab ía lugar adecuado para celebrar l a Exposición. ¡N i pesetas! U n calvario de cinco meses... Pero ya, ¿quién se acuerda... E l primer paso acaba de darse, y quiero tener la i l u ANTONIO GARCÍA ROMERO sión de que se dio en firme. Zaragoza, l a Ilustre presidente de la Sociedad Nasiempre valiente, con l a labor desinteresada y altruista de su C á m a r a Agrícola, dio m i cional de Horticultura, profesor de la ejemplo que deben seguir en lo sucesivo Escuela Especial de Ingenieros Agrónootras muchas provincias de señalado reliemos y escritor que ha popularizado en ve hortícola. M a d r i d va conociendo a los la Prensa el seudónimo A. de Castilla productores dé provincias; tiene hoy día a quien se. debe, en primer término, el entre ellos muchos buenos amigos. Y éstos, extraordinario éxito de la Exposición de i cuando se presente u a nueva ocasión, ayun Horticultura. darán. Y h a b r á cada dos o tres arios grandes y completas Exposiciones nacionales de horticultura. Y con frecuencia, Exposiciohan demostrado con el esfuerzo reciente nes fraccionadas provinciales o locales, ya lo mucho que valen y lo que puede consede flores, ya de frutales, bien de frutas, guirse en España, contando con ellos, se Se p r o c u r a r á hacer. horticultura, buena- horme echaran encima, y con razón. ticultura española, merced a estos actos: beL o mejor va a ser abstenerse. Procurar neficiosos y al mismo tiempo, paralelamenno hablar de la Exposición. ¡Que hablen te a dicha acción, se irán realizando otras otros! Y ye, salir por peteneras. gestiones: para l a reforma de las tarifas E n este plan, ya que no de la Exposición, ferroviarias de las plantas y lograr: para me voy a permitir decir algo de la autora tan delicados productos un trato de favor; de sus contados días. para conseguir del Estado que se autorice A l u d o con ello a la Sociedad Nacional la venta de nicotina desnaturalizada, -tan de Horticultura de España, título sonoro útil en el j a r d í n y l a huerta, para cqrnbay pretencioso que encubre a una todavía tir diversas plagas; para procurar la exispequeñita. entidad, pero que ya i r á medrantencia de Estaciones de fruticultura de verdo y de prisa, si Dios quiere y los hortidad, esto es, funcionando con eficacia doncultores ayudan. de se proceda a desarrollar la amplísima L a Sociedad Nacional de Horticultura labor pendiente, relativa a clasificación y tiene por objeto- -echo mano del Reglamenselección de frutales y frutas; para cumto- -fomentar y perfeccionar la Horticulplir, en una palabra, cuanto compone el. ¡protura en todas sus ramas- -jardinería, florigrama de aspiraciones, todas apremiantes y cultura, arboricultura, cultivo de huerta, etjustas, de l a horticultura nacional. cétera, etc. tanto desde el punto de vista Provincias tenemos: Granada, Barcelona, práctico y comercial como científico; estreValencia, etc. muy adecuadas para obtener char los consabidos lazos entre cuantos se las m á s bellas plantas y flores y suprimir, dedican a la horticultura o sienten por ella con perseverancia, lá actual periódica i m devoción; contribuir a la divulgación de portación. C l i m a es el nuestro- -el pasado los conocimientos hortícolas por medio de Certamen fué muestra de ello- -que Sazona publicaciones, periódicas, órganos de la mislos m á s hermosos y aromáticos ejemplares ma, o por folletos y conferencias, utilizande frutas y las m á s lozanas hortalizas... do incluso la. radio a este último objeto, Impulsemos, favorezcamos la horticultucomo se hace en el extranjero; fomentar ra en sus varios aspectos, hasta conseguir las investigaciones científicas relacionadas sea regla g e n e r a l l o que hoy constituye, excon la horticultura; procurar en cuanto de cepción. la entidad dependa el desarrollo y eficacia Si para anclar ese largo camino sirvió en de las enseñanzas teórico- prácticas de jardialgún modo la primera E x p o s i c i ó n Nacionería, arboricultura y cultivo hortícola, en nal de Horticultura, todos debemos sentirel a f á n de conseguir algún día obreros y nos satisfechos de haberla llevado a puerto capataces diestros; gestionar en las mejode salvación. res condiciones de g a r a n t í a y precio la adDios estuvo de maestra parte. ¡N o ha lloquisición de cuantos productos- -semillas, vido! A h o r a falta que quieran estarlo tamabonas, insecticidas, etc. -necesiten sus asobién los hombres. ciados; -mantenerse en constante relación con aquellas otras Sociedades nacionales o ANTONIO G A R C Í A R O M E R O v