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A B C. M A R T E S 18 D E N O V I E M B R E D E 1930. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G 3 AS DE LA Y NOTICIAS VAREGIÓN A N D A L U Z A Víctima de accidente del trabajo perece un j Incendios casuales Repoblación forestal. L a estancia del ministro de T r a b a j o en C ó r d o ba. E l amor al fútbol. obrero. P o r insultos a la G u a r d i a civil. Cádiz Repoblación forestal Cádiz 17, 10 noche. E l jefe del distrito forestal ha entregado al alcalde, marqués de la V i l l a de Pesadilla, un proyecto para l a repoblación forestal de ¡a playa de la Victoria, desde la Cortadura a Torregorda. S e trata de un concienzudo estudio que está siendo muy elogiado. k Córdoba L a estancia del señor Sangro en Córdoba. Imposición de Ja m e dalla del T r a b a j o al periodista Ricardo de M o n t i s Córdoba 17, 10 mañana. E l marqués de Guad- el- Jelú, que se encuentra en Córdoba desde el sábado por la noche, en viaje particular, recibió ayer a mediodía en el A y u n tamiento, además de a las autoridades, a numerosas comisiones de obreros y labradores, que le hablaron del problema de l a crisis del trabajo. E l ministro quedó informado, prometiendo interesarse por dicho asunto y dar cuenta al Gobierno de l a impresión personal que lleva, después de las entrevistas celebradas. Por l a tarde estuvo de excursión en la Sierra, y a su regreso cumplimentó al obispo en su palacio, deteniéndose unos instaníes en el Círculo de Labradores, saludando a varios agricultores, e informándose de la cuestión social. Más tarde visitó el Comedor de Caridad y la Cocina Económica, elogiando los servicios de dichos centros benéficos y donando quinientas pesetas. Las autoridades le obsequiaron con un té en el Hotel Simón, y a las siete acudió al Gobierno para imponer la medalla del Trabajo al decano de los periodistas cordobeses, D Ricardo de Montis y Romero, concedida últimamente, y atendiendo así al ruego que le hiciera ayer el gobernador civil, Sr. Atienza. E l acto, al que concurrieron las autoridades, todos los periodistas y literatos de Córdoba y admiradores de Ricardo de M o n tis, resultó en extremo simpático, cordial y emocionante. E l gobernador, periodista, D Graciano Atienza, pronunció un discurso interesante. Recordó sus primeros días de actuación en Córdoba, y su contacto con sus compañeros de siempre, los periodistas, entre ellos el venerable Ricardo de M o n t i s inspirándose e interpretando el sentimiento de todos, solicitó entonces la medalla del Trabajo para aquél, teniendo i a satisfacción de que el Gobierno l a concediera. L a idea fué apoyada por el señor ministro del Trabajo, al que dedica elogios. E n párrafos de gran emoción delinea la figura del veterano periodista Ricardo de Montis, que perdió la vista, el más preciado de los sentidos, en el desempeño del periodismo. Exaltó la labor del periodista, que encumbra a muchos, envidándose de sus necesidades. Habla de abnegación de la profesión, y, dirigiéndose ministro rogó que estudiase con gran cariño el proyecto de Montepío pe- dido por la Asociación de la Prensa de M a d r i d y las de provincias, para evitar que el final de la vida del periodista sea l a m i seria. Propuso, y así se acordó, telegrafiar al maestro de periodistas, Francos Rodríguez, felicitándole por habérsele otorgado recientemente la medalla del Trabajo. E l Sr. Atienza fué muy aplaudido. E l ministro, Sr. Sangro y Ros de O l a no, empieza diciendo que está convencido de que los mejores gobernadores fueron siempre los periodistas, y por ello no es de extrañar el acierto con que rige los destinos de Córdoba D. Graciano Atienza, que proclama, para gran satisfacción de sus compañeros. Habla ensalzando la figura de Ricardo de Montis, que es, sin duda alguna, el tipo representativo de las personas a quienes debe concederse la medalla del Trabajo. Recuerda otras medallas otorgadas a. a otros periodistas: Montes, en M a d r i d y Tanís, en Tarragona, también merecedores de ellas, hombres abnegados, enamorados de la ciudad donde vivieron, que han podido salir de ella para encumbrarse, y, en cambio, prefirieron seguir allí laborando, presenciando los acontecimientos, sin preocuparse de sí mismos. Agrega que Montis, en su ceguera, no está solo: le ilumina su espíritu y el de la ciudad, que le sirven de lazarillo. Habla extensamente de la labor del periodista, diciendo que tiene la satisfacción de convivir esta, noche con la Prensa, y entiende que todo hombre público que desdeña la Prensa no es sincero, pues se engaña él mismo; porque los periódicos encarnan sugestiones a las que no se puede sustraer. Agradece a Atienza sus palabras y dice que tendrá muy en cuenta su ruego relativo al proyecto de Montepío, que estudiará con cariño grande, convencido de lo que representaría para esta sufrida clase del periodismo. Prosiguió diciendo que estimaba aquel ateo de contacto con los periodistas y que se sentía honrado al imponer al decano de los de Córdoba la medalla del Trabajo, que h a sido testigo de tantas cosas, y que tiene su vida inmaculada, lo que debe servir de ejemplo a sus compañeros. E l ministro fué muy ovacionado. Ricardo de Montis, emocionado y con lágrimas en los ojos recitó una bella composición poética alusiva al acto, siendo, muy aplaudido por todos los presentes. E l director de El Defensor de Córdoba, D Daniel Aguilera, agradeció al ministro la atención de haber impuesto a Montis la medalla. E l abogado cordobés D Manuel Enríquez Barrios rogó al Sr. Sangro se activase el expediente relativo a la concesión de la medalla del Trabajo que el Colegio de Córdoba ha solicitado para su mayordomo, D Antonio Ruiz, que lleva cincuenta años en el desempeño de dicho cargo. E l ministro manifestó que estaba concedida desde aquel momento, ya que ello entraba dentro de sus facultades. E l Sr. Enriquez agradeció la concesión, en nombre de los abogados cordobeses, al marqués de Guad- el- Jelú. E l Sr. Sangro marchó anoche en el expreso a Madrid, siendo despedido por las autoridades. Córdoba 17, 2 tarde. E n el cortijo E cribano, del término de L a Carlota, se produjo un incendio en una choza, pereciendo cinco caballerías y ocho carretadas de paja. E l valor de las pérdidas pasa de 8.000 pesetas. E n otro cortijo, denominado L a Huelga, enclavado en el término de E l Carpió, se produjo un incendio casual en un almiar de paja, destruyéndolo, así como varios aperos de labranza, valorado todo en 7.000 pesetas. P o r insultos a la G u a r d i a civil Córdoba 17. 2 tarde. E n Hihojosa del Duque, un inviduo, llamado Celedonio V á z quez Montano, insultó y maltrató a l a Guardia civil, cuando ésta intentaba. detenerlo. Por fin, pudo reducirse a la obediencia, pasando después a la cárcel. E l Juzgado militar interviene en el asunto, Huelva Riñas Huelva 17, 4 tarde. E n l a carretera de Odiel cuestionaron José Delgado Ruiz, de treinta años de, edad, y Rodrigo Núñez Custodio, de treinta y ocho. Este resultó con una herida incisa de catorce centímetros de extensión en el lado izquierdo del cuello y de la cara, interesándole la piel y tejido subcutáneo. Fué curado en la casa de socorro. E n este mismo centro, benéfico ha sido asistido José Sastres Córtales, de veinte años de edad, que en riña fué agredido por Aquilino Martín Suárez, de cuarenta y cuatro, el cual, provisto de un tubo de hierro, le asestó un golpe en la cabeza, causándole; una herida contusa de seis centímetros de extensión en la región frontal. E l amor al fútbol Huelva 17, 4 tarde. E l joven de diecinueve años de edad Francisco Quintero Toscano, subió el pasado domingo a u n árbol, plantado en las cercanías del campó del Velódromo, con objeto de presenciar un partido de fútbol. Francisco tuvo la desgracia de resbalar y caer al suelo, causándose una contusión en el borde interno de la región escapular y erosiones en el hombro del mismo lado. Víctima de accidente del trabajo, perece un o b r e r o Huelva 17, 4 tarde. E n la aldea de Corrales, en ocasión de encontrarse el obrero de cincuenta y ocho años Francisco Márquez Martínez, casado y vecino de Aljaraque, trabajando en la limpieza de un pozo, al penetrar en éste, lo hizo con tan mala fortuna, que fué alcanzado y aprisionado por los topes de los vagones de un tren que, cargado de mineral, pasaba, por dicho lugar. E l desgraciado Francisco sufrió tan gravísimas lesiones, que falleció a poco en el Hospital de la Compañía minera de Tharsis, donde se le trasladó para recibir asistencia facultativa. A t r o p e l l a d o y muerto p o r un a u tomóvil Río Tinto 17, 9 noche. E n el Campillo, encontrándose parada l a camioneta, de vía- jeros que hace el servicio a Huelva, fué a cruzar por la carretera el joven de dieciséis años Juan Silva, en el preciso momento en que pasaba a gran velocidad un coche de D Juan Cruz, de Nerva, conducido por el ayudante. E l joven fué arrollado y muerto. E l atrópalo causó gran indignación en cuantos lo presenciaron.
 // Cambio Nodo4-Sevilla