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MADRID- SEVILLA 22 n O V B R E D E 193 Q N UMERO S U E L T O 10 CTS. REDACCIÓN: PRADO DE SAN SEBASTIAN. SUSCRIPCIONES Y CERCANA A TETUAN. SEVILLA. DIARIO ...ILUSTRA; DO. A Ñ O V d E g OLIVE, SIMOSEXTO N. 8.708 ANUNCIOS. MUÑOZ como quien sois no os arméis con las armas prestadas al mercado extranjero, sino con las que abrieron el mundo a España. Si legisláis, rubricad vuestras leyes con la Predicar pluma de las Siete Partidas, con la que aboN o voy a discutir con vosotros, los hi- lió la esclavitud y con la que San Juan de jos de mis viejos amigos. M e gusta oíros, Dios demandaba amparo para los dementes, porque la gracia singular de vuestro tipo es- que morían como perros, abandonados. Popañolísimo viste la neta capa- y ciñe la es- ned el corazón al unísono del pensamiento, pada caballeresca a vuestros defectos de ei criticismo como rienda a la exaltación, y irreflexión. Personificáis el brío renovador, no fiéis todo a las ideas. Del carácter- -no el entusiasmo altanero de, una convicción, el de un ideario incompleto y adquirido en modernismo ideológico que ha de enterrar al el extranjero- -dependen la firmeza, el destiempo caduco con la mortaja de sus valores arrollo normal de la personalidad, el prop r e t é r i t o s U n mundo nuevo, en génesis greso y la clarividencia, que, es madre del fulmíneo, va a surgir, debe surgir, del caos; recogimiento intelectual. y ¿quién es e ¡hacedor de ese mundo? Se vence, en definitiva, por el alma, por Os escucho, escucho a quienes os guían de el bien hacer y el bien desear, por la jusizquierda a derecha, y repito con el poeta: ticia y por el amor. ¿Y cuál de entre vosotros va a convertirse en D i o s? Cierto que para crear un Con risotadas coreáis mi sermoncillo de universo a la rusa basta con ser diablo; antiguas perogrulladas, pero como conserpero también el diablo sabe de lógica. Os columpiáis alegres en una hamaca váis la fineza cortés de vuestros hogares os prendida de un extremo a la guillotina de anuncio que aún os reservo un par de anla revolución francesa, y del otro a los gar- tiguallas así o m á s concretas. fios de la plaza roja de Moscú, y sé que SOFÍA C A S A N O V A tenéis fe, y la buena intención de desplazar lo decrépito para conseguir el m á x i m o bien de nuestra Patria. Estudiáis, trabajáis, y entre discurseo y algarada habréis pensando alguna vez que al hombre no lo hacen ni lo forman los programas, políticos, ni las utopías de relumbrón, sino que son los hombres quienes han de substanciar esos programas con la con- Pacto antiliberal al pie de Alarte ciencia y la responsabilidad. Los observadores vaticanos deben queSi el egoísmo, la venganza, el orgullo movilizan a los jefes, a los precursores y go- darse un poco pensativos cuando al pie de bernantes resultará frágil, malhadada y de- Marte los fascistas de Italia y los cascos vastadora su organización en cualquier te- de acero germánicos sellan su pacto, se derreno que se implante. E s de adentro afue- claran investidos de una misión universal y ra, por el espíritu, por la incorruptible dis- anuncian la cruzada contra el liberalismo. Muchos católicos solían alegrarse ante ciplina interior, por el sacrificio, por lo que se alcanzan en Sociología y en la vida dia- las campañas antiliberalcs de los nacionaria las victorias supremas. Derruir es cues- lismos europeos. L a simpatía católica espatión de. horas. Edificar, el albergue de la ciu- ñola por los llamados imperios Centrales dadanía libre y feliz es cosa de mayor tiem- ele la gran guerra vino también de suponerles paladines de la autoridad contra la po v de saneamiento terrenal. E l error embrutece, la calumnia deprava libertad. Ciertamente, el liberalismo es peá los. contingentes populares, y ofrecerles cado Pero también el antiliberalismo es paraísos insoñados es engañarlos pérfida- pecado como puede verse por la condena mente. L a escuela, el apostolado espiritual, de L Action Francaise, que es el último epila iniciación del bien y del mal sociales son sodio sonado de un anatema secular. El anlo que ante todo necesitan las masas aturdi- tiliberalismo es pecado cuando la autoridad das por una propaganda falaz. República, laica usurpa el primado espiritual a la IgleMonarquía, absolutismo imperial? N i todas sia, cuando el Estado atenta contra aquelas tierras dan trigo ni a la misma hora llas libertades legítimas que son patriluce el sol en todos los horizontes del pla- monio del alma Así, el Romano Ponííneta. De la eficacia bienhechora ele esos sis- tifice ha defendido, en materia de enseñantemas gubernamentales da único e irrefuta- za y en otras materias, la legítima liberble testimonio el estado moral, progresivo tad contra la prepotencia y las imposicioV económico de los pueblos regidos por esas nes del fascismo. diversas instituciones, y si estudiamos al m i Se dirá que en el fondo este antiliberacroscopio la historia de Repúblicas y de Im- lismo estatal es liberalismo. Y es verdad. perios vemos que un falso concepto retró- Entendámonos. Antiliberaíismo lo es frengrado, al igual de uno erróneo de libertad, te a los subditos a quienes se niega con la han sido instrumentos terribles de la deca- violencia el ejercicio de aquella libre ciudencia y de las tragedias nacionales. dadanía, que es un complemento, necesario y práctico del concepto cristiano de la l i L a indiferencia aduerme a los cisnes, oue bertad. P c i o este autoritarismo excesivo y pasean su vanidad en los áureos laaros: aba- antiiiberai del Estado ante el subdito se jo se arroja a los hambrientos piltrafas de vuelve liberalismo puro del Estado ante la carne como aperitivo del futuro festín con Iglesia. K s non serviam, es libre examen lomos asados de burgueses, y nada de par- de la nación contra la catolicidad. L a naticular sucede en los frentes de guerra, que ción acaba per ser fin a sí misma. E l i n dividualismo soberano de la nación niega el son hoy todas las fronteras mundiales. L u c h á i s también... S i queréis triunfar primado espiritual de la Iglesia. Todo lo D E N O R T E A SUR CASCOS D E ACERO E N ROMA que niega este primado espiritual es, en substancia, liberalismo, y en este sentido el mismo socialismo y el mismo comunismo lo son. L o era también el cesarismo, de raíz pagana y protestante. L o era- -y es una forma típica de liberalismo del príncipe, de liberalismo del Estado- -el cujvs regís cjits rcligio, condenado por los Papas al día siguiente de la paz de Münster, donde se consagró tal principio. N o se comprende, pues, la simpatía con que muchos católicos han mirado antiliberali. smos que eran tan heréticos o más que el liberalismo. Y así se ha visto que en el fascismo italiano se ha ido configurando esta posición peligrosísim a sentir el catolicismo como un protestantismo, o sea como una religión meramente nacional y un instrumentum regís. N o se sabe qué cosa es peor en los malos, tiempos que corren: una cruzada liberal o ciertas cruzadas antiliberales. E n Canosa, en Venecia, el Emperador E n rique y el Emperador Federico no vienen a humillarse ante el Papa, porque el l i beralismo es pecado sino porque su antiliberaíismo, su cesarismo, su usurpación de autoridad y de jurisdicción es pecado. L a más bella polémica política de toda la H i s toria universal se desarrolla entonces. E n realidad, es la polémica eterna e incesante que pudo hacer decir a Goethe: E n el fondo, toda l a Historia es historia religiosa E s la polémica donde se forja el pensamiento de Dante. Toda la Edad Media italiana- -toda la E d a d Media europea- -es una polémica entre tres derechos: el Derecho de la Iglesia, o sea el Derecho de Jesús, que viene de Jerusalén y se ha hecho universal y romano: el Derecho del pueblo, del ciudadano, de la civitas municipal, que tiene un origen romano, pero que en Italia se va haciendo ateniense en cuanto sirve a aafictionías de ciudades, en cuanto sirve- -sobre todo en Florencia- -a la libertad y a la cultura. Se va así convirtiendo en el Derecho de Minerva, y preparando huertos latinos y hogares latinos al Renacimiento. Por último, el Derecho del Imperio, que es de origen romano, pero que se ha hecho germánico (Sacro Romano Imperio Germánico y m i l i t a r Derecho de Marte. Tres Derechos, pues: el de Jesús, e! de Minerva, el de Marte. E n su resolución última el amor hecho orden católico; el saber, hecho renacimiento clásico y democracia de a alta cultura al oficio; el poder hecho imperio, Monarquía militar y feudal. E l Derecho de Minerva- -el de l a libertad y la cultura, el de Florencia municipal y gremial- -tiene en la Iglesia su mejor aliado. Se resuelve en güelfismo, y lleva un escudo con una cruz o un lirio y la palabra Libertas Rcligio cst Libertas. Pero la exageración de las prerrogativas del saber le llevará a la libertad de crítica, al liberalismo, al naturalismo, al racionalismo. S i se aparta de la Iglesia t e n d r á que ir con el príncipe, y al. cabo con el Imperio protestante, cu us regís ejtis religio. N o puede vivir sin aliado este Derecho, que es el m á s inerme de los tres. Todas las obras de perfecta armonía, de perfecta belleza, de perfecta cultura que la Edad Media y el Renacimiento- -hasta la Reforma- -nos han dejado vienen de. la armonía de estos tres Derechos- -el de Jesús, el de Minerva,
 // Cambio Nodo4-Sevilla