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MADRID- SEVILLA 25 D E N O V I E M B R E D E 1930. N U M E R O S U E L T O 10 C E N T S F U N D A D O E N i. D E S U N I Ó D E 1905 P O R D ¿T O R C U A T O L U C A D E T E N A AB DIARIO ILUSTRA- DO; A Ñ O VIGÉS 1 MOSEXTO N. 8.710 INFORMACIONES Y NOTICIAS P O L Í T I C A S La política monetaria del Gobierno. Interesantes manifestaciones de ministro de Hacienda E l período preestabilizador en que nos encontramos; la gestión intensa y constante que se realiza para el encauzamiento y resolución del problema del cambio, y la visita a España del director del Banco Internacional de Pagos, M Quesnay, con los comentarios que sugiere, nos aconsejaron una visita al ministro de Hacienda. L a hizo anoche un redactor de A B C, y el Sr. Wais contestó sus preguntas con claridad y precisión, que le agradecemos. i declaración ministerial formulada con motivo del último Consejo, presidido por Su Majestad el Rey. Pero no se trata sólo del anuncio de una política monetaria, sino de medidas puestas ya en ejecución, con aplauso de la opinión pública y con el concurso inestimable de la mayor parte de la Prensa, para la que siempre será escasa mi gratitud y la del Gobierno, ya que ella fué la que nos sostuvo y la que me alentó en momentos de zozobra, marcándome el camino. Aun los que me combatieron lo hicieron en forma desusada de benevolencia, que también agradezco. La política monetaria del G o bierno -Algunos comentarios sobre la visita de M Quesnay- -nos dijo el ministro de Hacienda- -me parecen injustos e inoportunos en el fondo y descorteses en la. forma. E l señor Quesnay ha venido a Madrid, invitado por la Comisión del Banco de España, que le visitó en París, para que por sí mismo pudiese contrastar las informaciones que le fueron facilitadas, sobre nuestra situación económico- financiera, que no sólo no tenemos por qué ocultar, sino que nos interesa mucho que todos conozcan, y mucho más el Banco de Pagos Internacionales, de cuyo Consejo forman parte los gobernadores de los principales Bancos de emisión del mundo. De ese modo se ha establecido una relación cordial, rechazada inexplicablemente otras veces, que sólo ventajas puede reportarnos al salir del aislamiento en que vivíamos, que daba lugar a que la realidad de nuestra situación apareciese deformacia por buena parte de la Prensa extranjera y que nuestra política monetaria fuese juzgada sin conocimiento exacto de nuestros propósitos y de los medios de que disponemos para cumplirlos. Mucho mejos que propagandas onerosas y poco autorizadas nos pareció invitar a que nos visitase a una alta personalidad internacional en relación diaria con fuóos los Bancos de emisión y con la Banca privada. E l Sr. Quesnay no vino a marcarnos ninguna pauta, ni mucho menos a interesar nuestra participación en el. Banco que dirige, del que no podemos formar parte, por carecer de moneda que cumpla las exigencias del patrón oro. L a pauta la tenía marcada el Gobierno en su declaración del mes de julio, y más especialmente en su nota oficiosa de 11 de septiembre, en la que afirmó su decisión de llegar por etapas a la estabilización legal de la peseta, a base de su revalorización parcial, mediante el establecimiento del patrón oro a una paridad que corresponda a las necesidades de nuestra economía, después de un período preparatorio que debe preceder a toda reforma monetaria, encaminado a obtener extjerimentalmente una fijeza relativa del cambio, o sea, una estabilización de hecho precursora de la legal. Parece que algunos comentaristas han. olvidado este programa, no obstante haber sido reiterado repetidas veces, y, última- mente, y de un modo más solemne, en la La verdad sobre la visita del señor Quesnay Como todos recordaran- -continuo el señor Wais- -creímos indispensable principiar por regularizar y normalizar las operaciones de cambio, prohibiendo la exportación de capitales y restringiendo la compra de divisas con elevación de derechos arancelarios, y al efecto se crearon, para vigilar las operaciones y unificarlas, el Comité Regulador y el Centro de Contratación, disponiendo después la situación de fondos en el exterior y la exportación de oro, comenzada la primera, como puede apreciarse en parte por los balances del Banco de España, e iniciada la segunda con un primer envío de barras por la equivalencia de un millón de libras esterlinas, al que seguirá otro por igual cantidad dentro de pocos días, formando así una posición que irá aumentándose sin apelar a empréstitos ni a créditos en el exterior, que serían de momento de todo punto inconvenientes e innecesarios, ya que, por fortuna, le sobran recursos al Tesoro, con la mediación e intervención del Banco de España, para frenar la especulación y verdadero valor en cambio de nuestra moneda con arreglo al nivel de los precios. A l propio tiempo procuró el Gobierno, con la elevación del descuento, una saludable contratación del crédito que atrajese los capitales en éxodo y evitase toda inflación dañosa. Esto es lo que hemos hecho hasta ahora, y en ello insistiremos, con el buen resultado que está a la vista, y que at m sería mejor si en lograrlo pusiésemos todos nuestra mejor voluntad, prescidiendo de pasiones y de intereses, y si sucesos interiores, tan lamentables como inmotivados, no nos presentasen en el exterior como enemigos de nosotros mismos. Téngase presente que el Banco de PaSi la ventaja obtenida hasta ahora algunos la reputan pequeña y circunstancial, al gos Internacionales por los acuerdos de E l menos me consuela la idea de que evitamos Ha a goza de extraterritorialidad, y los el mal que nos amenaza con cambios ruino- bienes, créditos, depósitos y haberes que la sos e incoercibles, y para ello nos bastó, ade- sean confiados no podrán ser ni en tiempq más de lo dicho, y nos bastará en lo sucesivo, de paz ni de guerra objeto de ninguna meque todos sepan que tenemos al alcance de dida de requisición, de expropiación, de la mano y estamos dispuestos a usar en caso secuestro o confiscación, ni prohibición, ni de necesidad los medios conducentes a defen- restricción de exportar o importar el oro der el valor real de nuestra moneda, hasta o las divisas que conserve por cuenta de asegurar la convertibilidad de los billetes emi- otro. tidos por el Banco de España, que llevan su Puestos nuestros fondos a su nombre nombre y su compromiso con el país, ya que responderá de los mismos el Banco de Espara ello dispone de instrumentos internacio- paña como depositante de los kilogramos nales de pago más que suficientes para el de oro enviados o que se envíen a cual caso en cuanto dejen de constituir un activo quier Banco de emisión, así como de las ignorado, inutilizado e inservible. divisas acreditadas en cuenta y. ejecutará Los que por ello me presentan como un las órdenes que reciba con respecto a los enemigo del, exceso de nuestras reservas oro mismos sin gasto alguno ni comisión, con y como un desconocedor con relación al mis- abono de intereses desde el dos por 100 a mo de los posibles efectos del desnivel de la vista por los saldos acreedores. E n la nuestra balanza de pagos, podrán tranquili- actualidad son ya 19 los. Bancos de emi- zarse al apreciar que hasta ahora mi gestióli dio por resultado mejorar el cambio, aumentando al mismo tiempo los haberes dro del Ban, co y del Tesoro, y que nuestra balanza será tanto menos desfavorable cuanto más estable nuestra moneda en un tipo propor cionado al estímulo de nuestra economía. Esta es la política monetaria del Gobierno. hasta el día, y los que no estén conformes con ella hacen bien en combatirla, pero no tienen derecho a combatir como inspirador ai señor, Quesnay, que no hizo otra cosa que aprobar, honrándonos mucho, nuestras iniciativas, con gran satisfacción nuestra, no sólo por su altísima autoridad en estas cuestiones monetarias, sino por el cargo que desempeña de director del Banco de Pagos Internacionales, que tanta ayuda puede prestarnos. E l problema del cambio es de carácter; internacional. Conviene, al efecto, recordar, que una vez fijado su criterio por el Gobierno en la forma y en las fechas que quedan expuestas, consideró indispensable que nuestro Banco Nacional se pusiese al. habla con el de Pagos Internacionales y con los Bancos de emisión extranjeros y, al efecto, se dictó una Real orden, invitando al Banco de España para tal gestión. Ello se imponía no sólo por la elemental consideración de que el problema del cambio es de carácter internacional y no puede resolverse eficazmente sin una leal inteligencia con los Estados de moneda estable, entre los cuales debemos ocupar el lugar que corresponde a nuestra situación monetaria que es una de las más fuertes en garantía, sino también porque aun siendo suficientes los recursos del Tesoro y del Banco de España para lograr Ja estabilización era de todo punto conveniente desechar cualquier, duda o deshacer cualquier equívoco sobre nuestros propósitos y sobre los medios de llevarlos a feliz término, asegurándonos además una cooperación que diese a todos la seguridad de que no hemos de estar solos para mantener en todo caso la base oro, una vez que sea decretada. No hay que olvidar que la efectividad de una estabilización es ante todo una cuestión de prestigio internacional. En este respecto la impresión que trajo de París y Londres la comisión del Banco de España y la que ahora nos confirmó con más conocimiento de causa M Quesnay, no puede ser más halaga- i dora y el Gobierno se complace en proclamarlo y estimarlo fortalecido así en su criterio. 1
 // Cambio Nodo4-Sevilla