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A B C M I É R C O L E S 26 D E N O V I E M B R E D E 1930. E D I C I Ó N D E A N D A L U C Í A P A G 17 ¿Jos sucesos de orden público posteriores impidieron exteriorizar l a crisis, pero una vez normalizada l a situación, el general M a r z o insistió en sus puntos de vista, y el presidente, aun teniéndolo en tanta estima, por su lealtad y por su inteligencia, le aceptó la dimisión y procuró dar a l a crisis una solución rapidísima. Subrayó el general Berenguer el sentido de la crisis, que no alteraba en absoluto l a significación del Gobierno, y propuso explicarlo así a la opinión pública en la referencia oficiosa. Todos los ministros consagraron al general Marzo frases de elogio y de consideración, y el Sr. Matos, que por l a tarde había tomado posesión de la cartera y sostenido con el ministro saliente un amplio cambio de impresiones, pudo dar cuenta al Consejo de los asuntos principales que hay pendientes en el departamento y que le fueron enumerados por el general M a r z o Pudo también con satisfacción dedicar frases encomiásticas a su antecesor por l a austeridad que resplandece en su gestión administrativa. Explicación de problemas peligro, porque la baratura de l a mano de obra en Rusia ha llegado a tal extremo, que un obrero gana cuarenta rublos al mes, y un par de zapatos les cuesta 125, de modo que han de trabajar para poder calzarse. Esta expoliación del trabajador permite a las industrias una competencia, insostenible por parte de las industrias europeas. D e Instrucción P ú b l i c a y H a c i e n d a los detalles de l a fuga del comandante F r a n co, y leyó a los ministros l a carta que éste le había dirigido. Otras informaciones p o l i ticas Manifestaciones del general B e renguer a un periodista francés París 25, 7 tarde. E l periódico Le Journal, en su edición departamental, publica una interviú celebrada por su enviado espe- cial en Madrid, Sr. Marsillach, con el presidente del Consejo español, general B e renguer. E l periodista preguntó qué había que pensar de la ocupación por las tropas, durante, la pasada semana, de ciertos lugares estratégicos de la capital. E l general Berenguer contestó: E n primer lugar, no se concentraron soldados, sino solamente individuos de l a Guar- día civil, lo que es muy diferente. Se temían algunas maniobras para tratar de im- pedir el trabajo eii las panaderías, y quisimos proteger y asegurar l a fabricación de! pan, A otra pregunta del periodista, el presidente del Consejo exclamó: ¿Dudar de l a fidelidad de l a guarnición de M a d r i d? N o no, en verdad. ¿Dudar de la fidelidad al Rey de algunas guarniciones; españolas, que es, en realidad, lo que usted quiere preguntar? N o jamás se ha dudado de ella. E l general Berenguer hace una pausa y, continúa diciendo E l Ejército no es republicano. Los oficiales republicanos son muy pocos. E l periodista añadió: ¿Puede, entonces, desmentirse el ru- mor que ha circulado, y según el cual habían sido desarmados dos regimientos? ¿N o se han retirado sus fusiles a los soldados, bien abiertamente o con cualquier pretexto? -N a d a de eso- -contestó el presidente- Las armas no se encuentran aquí, como en otros países que yo conozco, guardadas ba, jo llaves, en piezas especiales, sino coloca das en los armeros, al alcance de los sóida- dos. j Refiriéndose a las pasadas huelgas e int cidentes, el gerenal Berenguer d i j o -L o s comunistas no nos inquietan en Es- t pañ pero tenemijs, en Barcelona por ejemplo, los siiidicalistas, y con ellos, a caui sa de sus pretensiones de que todos los obre ros obedezcan las órdenes de su Sindicato Único, es con los que hemos tenido que ver, Comentando l a situación política, dijo; el presidente que algunos políticos buscan todavía el equilibrio, perdido después de unq larga dictadura, y maniobran de manera algo incierta ante las próximas elecciones fijadas para los primeros días de marzo, Y a he indicado el programa del Gobierno. E n cuanto a l a colaboración francoespa- i ñola, añadió: -S i F r a n c i a siente, gran afecto hacia nuestro Rey, él, por su paite, ama verdaí deramente a Francia. L a colaboración e cada vez más estrecha. Esta colaboración viene, dando demasiados buenos resultados especialmente en Marruecos, para que no 1 continuemos. E n cuanto a la situación política- -dijo ej general- -se dice en el extranjero que reina, l a intranquilidad en M a d r i d y que se re- gistran tumultos. ¿E s esa l a opinión de usted, que ha visto ¡as cosas con sus propios ojos? Y como permaneciera silencioso- -termina diciendo el periodista- el general me cogió del brazo y me llevó ante uno de los balcones de su despacho, señalándome la larga calle de Alcalá, que se divisaba ppr 1 E l ministro de Instrucción Pública dio cuenta de un expediente, que fué aprobado, sobre cesión del convento de San Gregorio, de Valladolid. E l Sr. W a i s como acostumbra en los Consejos, informó sobre l a marcha de los cambios, que es favorable. E l S r Sangro, al tratarse en el Consejo el asunto de l a repatriación de emigrantes españoles, hizo un informe muy detallado con arreglo al estudio hecho por la Dirección de Emigración. También informó al Consejo acerca de la crisis agrícola de Andalucía. E l Gobierno persistirá en las medidas de previsión que ha adoptado, y dará solución al problema allí donde se presente con caracteres de verdadera urgencia, pero es claro que no podrá acudir a todas partes. Sobre todo, cuando se intente, con el pretexto de l a crisis, obtener l a concesión de obras que fueron suprimidas del plan general. E l marqués de Guad- El- Jelú, habló también de l a huelga de albañiles de Zaragoza, que se desarrolla normalmente y sobre la que tiene el gobernador impresiones satisfactorias. E l o r d e n público Informes del ministro de T r a b a j o E l Consejo creyó conveniente que los nuevos ministros, que aún no han tomado posesión, se enteraran de los asuntos más urgentes en sus respectivos ministerios, y así el S r Matos explicó varios. de ellos, al S r Estrada, y éste a su vez, de los de Gracia y Justicia, al Sr. Montes Jovellar. L o s altos cargos Inmediatamente, el Sr. Matos propuso para l a subsecretaría de Gobernación al actual director general de Obras Públicas, D José Martínez Acacio. L a propuesta fué aceptada por unnimidd. A su vez, el ministro de Fomento propuso al actual subsecretario de Gracia y Justicia, S r Tabeada, para l a Dirección General de Obras Públicas, y manifestó que se proponía nombrar director general de F e rrocarriles y Tranvías a un técnico de los que figuran a l a cabeza del escalafón de ingenieros civiles. Como se sabe, ahora el director general de Obras Públicas era al mismo tiempo director general de Ferrocarriles. Eí S r Montes Jovellar no pudo hacer propuesta de subsecretario de Gracia y Justicia, porque, según manifestó, ignoraba, en primer término, que él fuera a desempeñar l a cartera y tampoco sabía si el S r Taboada permanecería en el ministerio como subsecretario. Interesantes asuntos d e E s t a d o Examinaron los ministros la situación de orden público, y lamentaron que se trate de llevar la alarma a todas partes, con noticias tendenciosas, rumores y hasta apercibimientos que no responden a l a realidad. E l Gobierno está plenamente decidido a mantener el orden público, y está atento a cuantas contigencias pudieran presentarse; de modo que l a alarma la juzga infundada. E l G o b i e r n o persiste en su orientación política. S e irá a l a s elecciones c o n ausencia d e p a r t i d i s m o Puede decirse que l a mayor parte del Consejo l a invirtió el ministro de Estado para dar cuenta de asuntos sumamente i n teresantes, pero que, algunos de ellos, por su índole, conviene reservar. D i o cuenta, en primer término, Ig los últimos telegramas que había recibido de nuestros representantes en América, sobre la repatriación de españoles, por la aguda crisis de trabajo que se nota en las Repúblicas suramericanas. También habló de la marcha de la Conferencia del Desarme. Durante la intervención del ministro de Estado se habló con gran extensión de los informes recibidos por el Gobierno sobre el dumping ruso, cuya extensión preocupa a todas las naciones europeas. Y a el Gobierno hace días tuvo noticias de que un barco soviético, con cargamento de madera, se proponía tocar en Barcelona, para vender la mercancía con un precio inferior en un 30 por 100 ál que aquélla tiene en el mercado. Entonces se dieron las instrucciones pertinentes para el aumento de los impuestos y aduanas. E l barco, sin embargo, no llegó a atracar a l a capital catalana. Este dumping ruso constituye un serio Conversamos anoche con el nuevo ministro de l a Gobernación, D Leopoldo Matos. L e pedimos unas notas ampliatorias del Consejo, y nos contestó que fué parte interesante del mismo la ratificación por parte del Gobierno del sentido político que inspiró la nota díclaración aprobada en Consejo bajo la presidencia de S. M el Rey. E l Gobierno está dispuesto a i r a unas elecciones absolutamente sinceras, sin partidismos de ninguna clase y con el deseo de que las Cortes próximas representen l a voluntad nacional. También el Gobierno agradecería que los elementos apartados hasta ahora de las luchas políticas acudieran a las futuras elecciones, seguros de que por todos los medios se han de procurar en ellas la pureza en la emisión de los sufragios. E l Sr. Matos nos dijo también que desea estar en contacto constante con la opinión pública, y que para ello recibiría todos los días, a las nueve de l a noche, en el ministerio de la Gobernación, a los representantes de la Prensa. Son estos momentos- -nos agregó- -de una acción continua y perseverante, y muy i n tensos. P o r eso deseo que la opinión esté siempre al tanto de la gestión que en mi departamento se desarrolla. L a carta del comandante F r a n c o al jefe del G o b i e r n o Antes d: que el Consejo comenzara, el presidente, de un modo incidentalj aludió a
 // Cambio Nodo4-Sevilla