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A B C M I É R C O L E S 26 D E N O V I E M B R E D E 1930. E D I C I Ó N D E A N D k L U C I A P A G 5 SU MA ESTAD REVISTA LA ESCUELA D E TIRO D E INFANTERÍA E n la sección de Infantería de la Escuela Central de T i r o del Ejército se celebra actualmente un curso de información para comandantes de Infantería, que empezó el 17 del actual. Asisten al curso un comandante por cada batallón de Cazadores y. regimiento de número impar. S u Majestad visitó esta mañana el curso, aprovechando- la visita para revistar la citada Escuela, gue tiene su domicilio en el campamento de Carabanchel. L o s jefes del curso, los profesores de la Escuela y las autoridades militares se habían congregado en el lugar del campo, donde iban a celebrarse las experiencias correspondientes a aquel día. Allí concurrieron el capitán general, D Federico Berenguer; su jefe de Estado Mayor, general don Eduardo C u r i e l el gobernador militar interino de Madrid, Sr. O r g a z los agregados militares del Perú, coronel Bonilla, y de Colombia, teniente coronel Santa M a ría; el coronel de Ingenieros de la Comandancia y los coroneles de las distintas secciones de la Escuela señores Abriat, Serrano y Redondo. E l Rey llegó al campo en automóvil, acompañado por el jefe de su casa militar, don Pío López Pozas, y de su ayudante, señor Martín Alonso. Todos los comandantes que asisten al curso se hallaban formados en fila, presentándolos, el jefe de estudios, señor Celaya, a Su Majestad, que fué estrechando sucesivamente la mano de todos ellos. Reunidos a continuación en un altozano, desde el que se domina el campo, el coronel jefe de la Escuela, Sr. Abriat, -dirigió la palabra al Rey para expresarle la satisfacción que la Escuela de T i r o sentía por la visita de quien es representante de la Patria y del Ejército. Añadió que el personal de la Escuela l e testimoniaba su lealtad, uniéndose a esta adhesión los jefes que asisten al curso, venidos de todos los puntos de España. Seguidamente explicó el mismo coronel, sobre un plano que estaba colocado en un caballete, las líneas generales del supuesto táctico y de tiro que iba a verificarse en la sesión de la mañana. E l supuesto, desarrollado ya teóricamente por los alumnos, iba a ser aplicado en el terreno con la cooperación de una compañía de fusiles y otra de ametralladoras. U n cohete señaló el principio del ejercicio y en la línea lejana de la. defensa aparecieron las señales que habían de indicar las fases sucesivas de combate. Esta defensa estaba emplazada en la línea Ventorro del Caño o Venta de la R u bia y las fuerzas atacantes partieron del kilómetro 3 de la carretera de Extremadura. L a s fuerzas de ataque estaban constituidas por una compañía de Wad- Rás, al mando del capitán Mucients, y una compañía de ametralladoras de Saboya, mandada por el capitán Enciso. Estas tropas avanzaron en orden de aproximación, formando un escalón de reconocimiento y otro de combate, al mando del, comandante García Valiño. E n otros puntos actuaron fusiles, ametralladoras, un cañón de Infantería calibre 37 milímetros y dos morteros, dirigidas estas piezas por el capitán A r d i z De la dirección de la defensa estaba encargado el comandante Blasco de Narro. Las fuerzas atacantes realizaron el supuesto con arreglo a las normas señaladas por el mando y durante la operación el coronel Abriat estuvo informando al Rey de los diferentes períodos del ataque Dada la orden de suspender el ejercicio, se reunieron todas las fuerzas actuantes y desfilaron por delante del Monarca, vitoreándole, en columna de honor. A continuación pasó Su Majestad a re visjar la compañía de carros de combate. Frente al edificio de la Escuela habían dos secciones de carros formadas por cinco orugas, cada unidad de la misma clase, para telegrafía sin hilos. Detrás de esjps carros de combate estaban los correspondientes camiones automóviles, destinados a transportar a aquéllos al sitio en que deban actuar como armas de guerra. Los tanques, con toda su dotación para el combate, pesan ocho toneladas cada uno. Y este enorme peso ha de izarse a lo alto del camión, operación que se realiza por medio de una rampa portátil que va adosada al camión y se coloca de modo conveniente para que el carro oruga, con sus ocho toneladas, suba por ella. E l capitán Nieto dio la orden de desfilar los carros de asalto. Cada uno de ellos lleva conductor y un sirviente para la ametralladora. Donde va el oficial de sección, éste es quien maneja el arma y dispara. E l capitán va en el carro de telegrafía y es el encargado de manipular los aparatos. U n a vez emprendida la marcha es imposible oir voz de mando alguna. E l capitán y los oficiales se entienden por medio de señales hechas con una banderita que sale de la cúpula de cada. carro. Después desfiló una compañía de motocicletas armadas de ametralladoras, al mando del capitán Ruiz Fornell. E l conductor ocupa el sillín como de ordinario y el sirviente de la ametralladora va en el sidecar. Su Majestad fué luego a visitar las dependencias de la Escuela, donde se realizan los diferentes trabajos técnicos de gabinete, cálculos para armas ligeras y pesadas, estudios de telemetría, gabinete de balística, biblioteca en que se reciben todas las revistas profesionales de los países más adelantados, el laboratorio para análisis químicos y la galería de tiro para pruebas bien atendidas y que merecieron elogios de Su, Majestad. Acabada la visita expresó nuevamente el Rey al jefe de la Escuela su complacencia y se despidió, estrechando la mano dé los profesores. E l coronel dio las gracias a Su Majestad por los elogios y terminó con un viva, que fué contestado por la oficialidad. E l coronel Abriat tuvo luego con las representaciones de Prensa que asistieron al acto una señalada muestra de cortesía. A u xiliado por el capitán profesor Sr. Bermúdez de Castro, estuvo enseñando a los periodistas los. diferentes sistemas de ametralladoras, cañones y morteros de infantería que existen en el Museo de la. Escuela, así como también algunas armas pesadas, cogidas al enemigo en los combates de A l h u cemas. Explicó el tiro de una ametralladora contra aeronaves y los diferentes sistemas de caretas contra gases. E l coronel Abriat, que es licenciado en química, es una verdadera autoridad en la materia y un enamorado entusiasta de la guerra química, que considera más humanitaria que la lucha con otras armas cualesquiera. E s autor de una comunicación presentada en. el I X Congreso de Química Industrial, celebrado en Barcelona en octubre del año pasado. E n dicha comunicación probaba con datos estadísticos de la guerra europea el mayor humanitarismo de la guerra química. Su explicación ante los periodistas revistió el carácter de una interesantísima conferencia. LAS OPOSICIONES A NOTARÍAS L o s opositores aprobados Lista de los opositores que han aprobado los dos ejercicios de estas oposiciones, formadas por el orden correspondiente al nú- mero de puntos obtenidos: Numero 1, D José L u i s Diez Pastor, SS ¡90 puntos; 2, D L u i s A v i l a Plá, 55,66; 3, D Ramón Faus Esteve, 55,50; 4, don Jaime Martín de Santa Olalla y Esquerdo, 54,90; 5, D. Florencio Porpeta Clérigo, 54 35; 6, D Nicolás Alcalá Espinosa, 53,00; 7, D Federico Trías de Bes, 52,81 10, D Valentín Fausto Navarro Azpeitia, 52,23; 11, D Agustín Palacín Poveda, 52,00; 12, D Justo Pozo Iglesias, 51,93; 13, D Joaquín Muñoz Casillas, 51,91; 14, D Luis Hernández González, 51,71; 15, D. L u i s Fernández C i d Sotelo, 51,60; 16, D Francisco Palia Mediano, 51,57; 17, don Enrique Taulet Rodríguez, 51,56; 18, don Eduardo Frediani y Fernández, 51,15; 19, D L u i s Verdú Verdú, 51,10; 20, D. A n tonio M o x o Ruano, 51,10; 21, D José M a ría F a u r a Ubach, 51,00; 22, D Sebastián Rivera Serrano, 50,58; 23, D Ramón T o rras Clapes, 50,50; 24, D Manuel García Atance, 50,50; 25, D José Pérez Jofre de Villegas, 50,50; 26, D. Rafael Núñez L a gos, 50,41; 27, D José González Palomino, 50,28; 28, D Estanislao de la Iglesia Huerta, 50,26; 29, D Rafael Bermejo Sanz, 50,25; 30, D Mariano Rodríguez Gutiérrez, 50,24; 31, D José Moreno Sañudój 50,23; 32, D Antonio Vázquez Campo, 50,22; 33, D Francisco Rodríguez Perea, 50 21; 34, D José María Ilundain Setuain, 50,20; 35, D Germán Pérez Olivares, 50,18; 36, D Qonzalo Martínez Pardo y Martín, S 37 D José María Foncillas Loscertales, 50,14; 38, D Agustín Sarasa Zugaldía, 50,11; 39, D Miguel A Amorós B e l za, 50,10; 40, D Joaquín Antuña Montoto, 50,09; 41, D L u i s Ramos Gómez, 50,08; 42, D Antonio Pons Pérez, 50,07; 43, don Francisco Alonso Rey, 48,08; 44, D José Montero Losada, 48,07 45, D Adolfo V i r gili Quintanilla, 48,06; 46, D José U r i a r te Berasategui, 48,05; 47, D Ricardo R o vira Sostres, 48,04; 48, D José Antonio San Martín Domínguez, 47,50; 49, D José Manuel de la Torre y García Renduelos, 47,48; 50, D. Juan G i l Quinza, 47,35; 51, D. José Martínez Martín, 47,34; 52, D I g nacio Martín de los Ríos Alguacil, 47,33; 53, D Eladio Barrueco Rodríguez, 47,25; 54, D Miguel Estanza- y Soriano, -47,05; 55, D. Rafael Pardo y Fernández, 47,04; 56, D Luis Cuéllar López, 47,03; 57, don José María de Prada y Fernández Mesones, 47,02; 58, D Joaquín Ivanco Blasco, 47 59) D Juan Pablo Barrero Noval, 47,00; 60, D. Felicísimo de Castro y Santos, 46,00; 61, D Jesús María Alvarez y. Martín Taladriz, 46,00; 62, D Ricardo López Paredes, 45,83; 63, D José Castelló y Gómez Trevijano, 45,50; 64, D. José V i cente Ortíz Nuro, 44,91, 65, D. Joaquín Delgado Roig, 44,67; 66, D. Antero Palomeque e Iraola, 44,66; 67, D. Francisco Servera Amengual, 44,35; 68, D Agustín Fernández Boixader, 44,00; 69, D Fernando Gómez Acebo y de Carlos, 44,00; 70, D. Juan Alonso Villalobos Solórzano, 43,54; 72, D. Federico Miró Calaf, 43,33; 73. clon Jesús Mérida Núñez Cepeda, 43,3 Con estos aprobados se cubrirán 39 Notarías vacantes, que han correspondido al turno de oposición entre notarios, de las cuales son 27 de primera clase y las restantes de segunda, figurando entre las primeras cinco de Madrid, cinco de Barcelona, dos de V a l e n cia y. una de Zaragoza, Bilbao y Toisón) ¡0 1 01 o No lo seréis usando Pelovital AzteU t l l l U u a ca. Recuperaréis vuestro pelo con ¿oolón zteca, Eríncijie Jíergara lIr JMadricl Pjíjyn