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UNA OBRA GIGANTESCA U EL NUEVO TEATRO SUBTERRÁNEO QUE HA SIDO CONSTRUIDO DEBAJO DEL REAL N derrumbamiento. Pero un derrumbamiento no producido por leyes naturales, sino sistemático, organizado por la mano del hombre. Este es el aspecto de esa enorme excavación del teatro Real que ha sido necesario acometer para asentar en firme el edificio, hace tres años amenazado de ruina. E l lector puede acompañarnos en esta visita a las obras. Nos precederá, abriéndonos camino por entre los materiales y la obscuridad de los pisos inferiores, el arquitecto D. Antonio Flórez. Tengan ustedes la bondad de entrar por la gran puerta de la plaza de Isabel II, antaño inhabilitada para el público y que en virtud de la reforma será la que ha de permitir en adelante el paso a la gran corriente de los espectadores de anfiteatros y palcos superiores. Es menester poner cuidado al cruzar junto a la tolva de la elevadora mecánica, que descarga sobre los camiones peñascos enormes extraídos ¡del fondo del gran agujero. Cada descarga es un terremoto, que en aquel escenario de catástrofe geológica y de semiobscuridad os hace estremecer. Descendéis. E l cuadro que descubrís al penetrar en el recinto es el de una mina en activa explotación. Hombres con picos, máquinas perforadoras, un transbordador de cuarenta o cincuenta metros de cable; el terreno cortado a pico, formidables rocas desnudas, entibaciones y linternas eléctricas. La palabra ¡cuidado! en todo momento. Abajo, una cortadura de cincuenta metros; arriba, una bóveda como la de una Catedral, y allá, entre las rendijas del andamiaje de hierro, por las cuales gatea la mirada, el apagado oro de la antigua sala del teatro, colgada sobre el v i sitante, como un elemento minúsculo de la obra, sin que acertéis a comprender que todo el maravilloso esfuerzo acometido esté LA F A C H A D A ISABELINA. D E EDIFICACIÓN, LA PLAZA DE ORIENTE, OUE QUEDARA EMBEBIDA EN LA TEAS LA NUEVA FACHADA DE LINEAS CLASICAS ARRIBA, EL A P A G A D O OVO DE puesto al servicio de la conservación de de espesor, el arquitecto acudió con toda aquel trozo accidental, de proporciones re- la emoción que le comunicaba su responsabilidad y ei conocimiento del peligro. Se ducidas. abrió un pozo profundo en busca del firme. E l br. Flórez conoce todos los rincones del enorme edificio como un ratoncillo pue- Los obreros tenían que descender. Flórez bajaba colgado de una maroma y daba las de conocer los de una biblioteca. E l Real, órdenes para la colocación de los puntales resquebrajado y sin apoyo, fué su morada en los primeros meses. Ahora ya no pasa ...y de las vigas. nada! Cuando él esquinazo de la plaza de- ¿Veis cómo no pasa nada? ReforzanIsabel. II y calle de Carlos III se agrietó, do este punto no hay peligro... partiéndose en dos un muro de tres metros Durante ocho meses el sobresalto fué continuo. Alguna vez se partieron los testigos (trochos de papel pegados sobre las grietas, que se rasgan al aumentar levemente las proporciones de ésta) y por la noche, una descarga inesperada de la tolva, un. ruido de materiales, le hacía saltar del lecho- -por de contado, Flórez dormía en el teatro- -y precipitadamente, con frío, a obscuras, acudía al lugar del siempre temido derrumbamiento: Enfermó, y hoy está convaleciente de una dolencia de varios meses. Ya pasó. Se ha excavado todo el antiguo asiento del teatro. Es maravilloso, pero esto puede hacerse hoy- -y se ha hecho- -con los elementos de que dispone la mecánica y l a arquitectura. E l Real quedó suspendido como un juguete, sostenido aquí con un apoyo provisional, allí asentado en el nuevo cimiento, más allá apoyado en el antiguo mortero de cal de Sigüenza y piedra dé Vicálvaro. según reza la Memoria del arquitecto constructor. El agua. He aquí una de las preocupaciones principales, causa de todo lo ecurrido. Las corrientes de agua circulaban de- bajo de los cimientos del Real y producían socavones. Proceden de antiguos viajes y de filtraciones de la vía pública. H a habido qv ¿defender el teatro de este peligro, desviando el. arroyo y dándole un cauce. Ahora el agua no puede penetrar, porque a 6o centímetros de distancia de los muros exteriores, en los que descansan las fachadas del teatro, se ha levantado una pared supletoria y defensiva, que es el impermeable que se le ha colocado al edificio. E pro. blema de resistencia de este muro accidenLA A N T I C U A SALA D E L T E A T R O