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día siguiente se nos presentó Lazcano, con una onda más. En el hotel del equipo había una mesa de ping- pong. Y el match Goiburu- Gorostiza, profesores en este tennis de salón, dio ocasión a que los escudos del equipo sufrieran no pocos trasiegos, porque los dos tenían sus partidarios. Y cada uno de estos partidarios se aventuraban a sostener sus preferencias con la vos y la bolsa. Gorostiza acabó enriqueciendo a sus secuaces. -J. M Zamora no jugó en Portugal, pero Zamora sigue siendo en Portugal el más popular de los jugadores españoles. En el recibimiento que se tributó a nuestro equipo nacional en la estación de Oporto- -una acogida espléndida- -Zamora era reclamado estrepitosamente por la afición lusitana. Zamora, calado el sombrero y provisto de unas gafas negras, se filtró de incógnito por entre el pueblo en defensa de su omóplato y durante el partido dio opiniones, firmó cartulinas y saludó a los sinhilistas portugueses desde el micrófono. Zamora interesaba tanto como el partido. El Sr. García Duran, delegado del Comité nacional, vio el encuentro PortugalEspaña entre el presidente de la Federación portuguesa y madame Baerts, esposa del arbitro. Ya hay que ser sereno y ya hay que dominarse para no haber herido nada de lo que estaba tan cerca, porque a veces hubiera podido decir algo en alta vos contra algunos de los jugadores españoles o contra el arbitro. Nada. Como si se jugara un partido entre Suecia y Noruega y el Sr. García Duran fuera otomano. Había un balón amarillo, tirando a verde, que los españoles rechazaban constantemente y que los portugueses obstinábanse en sacar al campo una y otra ves. Se empesó a jugar con él, pero al poco tiempo, Peña consiguió que apareciese otro. En cuanto el segundo esférico salía del terreno, volvía el amarillo limón. Era matemático. Peña gritaba y conseguía a fuersa de estrépito que el balón enemigo fuera decomisado. Esta es la hora. Esta es la hora en que no sabemos qué clase de veneno contenía aquella bola de ictericia. Demasiado claro en todo caso y demasiado especial para que la tenacidad de Peña fuera sorprendida. Los portugueses un poco ingenuamente se habían olvidado una cosa: pintar el balón envenenado con el tono terroso standar de los balones honorables. Emocionado profundamente, cuando el equipo español apareció en el campo, Zamora, de espectador, lloraba. ¡El equipo español sin él! Hay que poner de relieve toda la cordialidad y toda la gentileza que los portugueses han tenido para la representación del fútbol español y para los que acompañábannos a esta representación. No se puede pedir nada más caballeresco. Todo fué deportivo y aún más, si cabe. Nos querían ganar, pero no se puede perder con más gracia y con, maneras más agradables. La Prensa empezó por llamar garbosos q los jugadores españoles. Y al FÚTBOL L o s últimos campeonatos regionales Real M a d r i d seis; Tranviaria, uno U n primer tiempo relativamente animado, mientras las energías de los deportivos consiguieron a duras penas neutralizar los esfuerzos madridistas y una segunda parte del abrumador dominio merengue, cuando, agotados los muchachos tranviarios sobre el terreno resbaladizo y en algunos encharcados de Chamartin no había más que un solo equipo, pese a su título de reserva de- campeón. T a l es el clisé que puede reproducirse del último encuentro del torneo regional. Detalles: N o ha menester de darlos muy cumplidos. Cuando hubo partido, es decir, durante los cuarenta y cinco primeros minutos del coso acusó sus excelentes posibilidades todavía futuras, y hasta hizo un goal. Luego empató Morera de un chut colocado, y en el segundo tiempo, jugado como para exaltar a Eugenio, el extremo derecha. Este muchacho, por valiente y por decidido, marcó cuatro de los cinco tantos, dejándole a Cosme, desacertadísimo siempre, la satisfacción de entrar el sexto, pocos segundos antes de concluir el match, arbitrado sin dificultades por Balaguer. D. Los equipos se alinearon así: M a d r i d Nebot; Escobal y Ochandiano; Bonet, Antoñito y León; Eugenio, Triana, Morera, Cosme y Urretavizcaya. Deportiva T r a n v i a r i a Romero; Ángel y Goyo; Rojo, Méndez y P o z o Candanedo, Calleja, Mengual, Martínez y del Coso. menzar, un avance tolosano da lugar a que Arteche marque de una bombeada el p r i mero y único goal para su equipo. A los catorce minutos de juego, Bienzobas marca el quinto para la Real, y poco después se ve obligado a retirarse del campo. Desde este momento comienzan a retirarse, sin causa justificada, y, según se dijo, obedeciendo indicaciones de su directiva, los jugadores del Tolosa, y sólo quedan cinco y el portero del equipo, con la consiguiente protesta del público. A los veintinueve minutos de juego, Boni marca el sexto goal para la Real Sociedad, y, nueve minutos después el mismo B o n i marca el séptimo, y a los cuarenta y cuatro minutos, Ayestarán marcó el octavo. Real V a l l a d o l i d seis tantos; D e portivo Falencia, cero Valladolid. Con el partido del domingo terminó la jornada del campeonato, del que ha destacado netamente el Real Valladolid, que no ha perdido ningún encuentro. L o s goals fueron marcados por Gabilondo y López en el primer tiempo, y por Susaeta (dos) López y Gabilondo, en la segunda mitad. E l Real Valladolid lanzó diez corners. Hernández Areces arbitró con imparcia lidad. Los equipos se alinearon de esta manera: Deportivo Palencia: Echevarría; Pazos, Rufino; Cea, Justo; De Serrano; Pepe, Pom bo, Julio, Rojo y Fuentes. Real Valladolid: Irigoyen; Chacartegui, Giralt; David, Estancia, Goande; Cimiano, Susaeta, Gabilondo, López y Salvadores. Otros partidos Gimnástica de T r i a n a un tanto; M i n a s de la Reunión, cero P a r a el campeonato de segunda categoría preferente contendieron el domingo en el campo de la calle Pagés del Corro, l a Gimnástica trianera y el Minas de la Reunión. E l encuentro fué interesante, dominando más los locales, que se adjudicaron la victoria por la mínima diferencia. E l portero del Minas causó excelente i m presión. De la Gimnástica se distinguieron Juárez, Alfredo y Ángel. E l arbitraje de Medina, bueno. Real Sociedad, o c h o tantos; T o losa, uno San Sebastián. L o s equipos fueron: Real Sociedad: Izaguirre; Ilundain, D a v i d Ayestarán, Marculeta, A r a n a Garmendia, C h i vite, Oyanedes, Paquito Bienzobas y Boni. Tolosa: Cenzano; Andonegui, A r e s o O r colaga, Gabarain, De J u a n Mufiagorri, I n sausti, Arteche, Lángara y Orruño. A los siete minutos de comenzar, Ghivite remata de cabeza un centro de Boni, marcando el primer goal. U n minuto después, un comer contra Tolosa da lugar, a discusión entre Gabarain y el arbitro, y éste expulsa al jugador tolosano. A los cuarenta minutos, Garmendia marca el segundo goal para la Real, al rematar un comer. A los cuarenta y dos minutos, el arbitro castiga al Tolosa con un freekik, que saca Oyanedes, recogiendo el balón Bienzobas, marcando el cuarto goal, y terminando así el primer tiempo. E n el segundo tiempo, al minuto de co- Recreativo, siete tantos; Balompié, cero Utrera Huelva i 10 mañana. E n el campo del Velódromo contendieron los primeros equipos del Utrera Balompié y el Real Club Recreativo. E l partido careció de interés, ya que el Recreativo, sin enemigo, jugó a placer, consiguiendo perforar la meta contraria hasta siete veces: tres en la primera parte y cuatro en la segunda. E n el campo del Betb E n el campo del Betis jugaron el domingo el titular amateur y el Jerez F C. E l resultado del encuentro fué favorable a los héticos, quienes batieron a sus rivales por la elevada diferencia de siete tantos a dos.
 // Cambio Nodo4-Sevilla