Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
INFORMACIONES Y REPORTAJES -gai ida, la oéfa y la influencia del padfe ÜJOHCU EN E L RINCÓN D E SU CELDA. INVADIDO POR LIBROS Y MANUSCRITOS, E L PADRE GETINO, DESDE QUE APUNTA E L ALBA, LLEGA A AGOTAR LA L U Z D E L D Í A SOBRE LOS CÓDICES Y LAS ANOTACIONES E R U D I T A S E l insigne padre Getino, filósofo, historiador, teólogo y crítico, inaugura la Biblioteca Intemacionalista, monumento de la cultura española. Con la Biblioteca Intemacionalista E s paña aporta un inmenso tributo de su cultura a la cultura universal y al espíritu de la civilización. E r a obligado que en el pórtico de esa obra, en el primer volumen que inaugura la serie, resplandeciera la figura eximia de fray Francisco de V i t o r i a y no menos lógico el que un hijo espiritual suyo, el que m á s ha profundizado en la vida y en las creaciones del glorioso maestro, ofreciese al saber de los hombres la biografía auténtica y el alcance analítico de aquella doctrina con que abrió a la Humanidad nuevos y luminosos horizontes de justicia, de moral y de fraternidad el padre del Derecho de gentes. E n realidad, este magnífico volumen del padre Alonso Getino, que abre marcha en la Biblioteca Intemacionalista, es una reimpresión, corregida y ampliada: hace ya algunos años que dio este trabajo de singular y preciadísimo relieve, como un corondel de oro entre las columnas de sus copiosos y ricos libros de Literatura, de Filosofía y de Historia. E l padre Getino, de la Orden de Dominicos, es uno de los escritores m á s esclarecióos que en este siglo ha florecido en la Iglesia española. Su labor es copiosa y admirable. F r a y L u i s de León, Santo Tomás de Aquino, Santo Domingo, tienen en la galería de Getino puesto preeminente: Investigador, analítico, minucioso y agudo, el padre Getino conserva siempre el aroma i n confundible de la formación clásica. L a c i mentación de su estructura inteletual es filosófica; pero su temperamento literario, ganoso de vuelo, le permite recrearse en la comprensión de la imagen estética. Su disciplina no repugna la retórica en las galanuras de ía prosa- ni en las cimas de la verdadera poesía. E n este monje del siglo x x revive la especie selecta de los grandes filósofos y humanistas del convento español. Como ellos, el padre Getino existe exclusivamente para el estudio y para las cuartillas, bien hallado con la penumbra del monasterio, que únicamente deja en las escapadas a bibliotecas y archivos. Acabamos de sorprenderle a media mañana, en el rincón de su celda, invadida por los libros y los manuscritos, donde el padre Getino, desde que apunta el alba, llega a agotar la luz del día sobre los códices y las anotaciones eruditas, sin otro paréntesis que su misa. Luego, tras de la refracción frugal, r e a n u d a r á la tarea hasta que se acerque la madrugada. Hemos tenido que franquear la clausura, con procedimiento expedito, que pertenece a nuestro secreto profesional. Pero el padre Getino, con su aire sosegado y como ausente, no se alarma por nuestra presencia. Bajo, carnoso, sonrosado, su faz tiene una expresión de quietud y de serenidad incompatible con el gesto ¿grio. Todo el dinamismo y el fuego de este fraile se condensan en el esfuerzo mental, que acusa el brillo y la movilidad de unos