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A B C. M I É R C O L E S 3 D E D I C I E M B R E D E 1930. E D I C I Ó N DE ANDALUCÍA. PAG. s i INFORMACIONES Y NOTICIAS VARIAS DE MADRID M a d r i d al día Amaneció diluviando; pero a manera que avanza el día se afirma el tiempo seco. Sin embargo, no hay quien garantice la evasión segura del chubasco. El termómetro negó que hiciese frío. Guárdele el secreto quien quiera, porque la verdad es que en el vecino Getafe fué hallado un hombre muerto de frío... Municipalerías de la jornada: que hasta fin de año no se resuelve nada sobre la dichosa y bienaventurada cuestión de las tarifas de los taxis y todo por acceder el alcalde a indicaciones del ministro de Eco- momia. Ambos personajes no usan taxis. tienen auto oficial. 1. En la Casa de la provincia habló el presidente para manifestar que, aunque le esté mal decirlo, las Diputaciones mancomunadas reunidas en Madrid, y en asamblea, lo han hecho muy requetebién. La política nos dejó en pas a los apolíticos, que somos los más, y hasta a los políticos, que son los menos. Bulo del día: Que había existido un in tenío de evasión general en Prisiones Militares, en muchas de cuyas ventanas habían aparecido las rejas con barrotes limados. Ni una cienmilésima parte de verdad. Se futboleó entre el Racing y el Unión, veticiendo el primero, que participará en el campeonato nacional. El motorismo, el que ya se lía la cubierta a la cabeza, atropella a la Guardia civil y emprende valerosa y humanitaria fuga, se piostró ayer más comedido. La noche teatral, la que parece dominada por tontos, desde los títulos de las obrad que se representan E l país de los tontos y E l tonto más tonto de todos los tontos... una tontería de tranquilidad. -Aemecé. Seroboyen; el procesado Carlos Guiu, por el capitán de Infantería D Enrique López B a rrón, y el procesado Juan Masip, por el teniente de Infantería D José Queralt. L a causa ha quedado vista para sentencia. U n a anciana muerta y u n hombre gravemente herido p o r atropellos de autoB M a d r i d 3, 2 madrugada. Próximamente a las once de l a noche de ayer en la carretera de Toledo (barrio de Dos Amigos) la camioneta 39.585, que conducía Jesús Benavente, de veintidós años, vecino de Getafe, arrolló, dejándola muerta en el acto, a la anciana, de sesenta y cinco años, Cándida Riesgo. E l chofer ha sido detenido y pasó a disposición del juzgado de Caramanchel Bajo, que instruye las diligencias oportunas. A l lugar del suceso acudieron numerosas personas. Manuel Fernández Menéndez, de cincuenta y tres años, vecino de Madrid, en donde habita en Pedro Criado, 3, fué atropellado por una camioneta militar, que le produjo una herida contusa en la región parietal derecha, de la que fué asistida en la casa de socorro, calificándose su estado de pronóstico reservado. E n el Consejo S u p r e m o del Ejército y la M a r i n a Vista de una causa contra unos pistoleros M a d r i d 2, 2 tarde. L a Sala de Justicia del Consejo Supremo del Ejército y la M a rina se ha reunido para ver y fallar la causa instruida por el asalto a mano armada de un café del pueblo de Badalona. Presidió el tribunal el teniente general D Julio Ardanaz, asistiendo como vocales los consejeros Sres. Jimeno, Manso, Noriega, García Parreño, Fernández de Castro y marqués de Arlanza, asistiendo como relator el auditor de Escuadra, recientemente incorporado a su destino del Consejo Supremo, D Ramón Piñal. Este dio lectura a los autos, de los que fee deduce que el día 11 de mayo de 1924, un grupo de individuos armados de pistolas entraron en el citado café de Badalona, para robar l a caja, originándose en la reyerta que se produjo la muerte del dueño del cafe y de un camarero. P o r estos hechos, se siguió procedimiento contra H i l a r i o Esteban, Jaime Serrat, Manuel Montero, Carlos Guiu, Felipe Tiñena y Juan Masip. E n el consejo de guerra verificado en Barcelona, fueron condenados los procesados a penas que oscilaban de 28 a 30 años de prisión. P o r la calidad de estas penas, fué elevada la causa al Consejo Supremo. E l fiscal auditor de división, Sr. Díaz Távora, se ha manifestado conforme con la sentencia del Consejo de guerra, informanjdo seguidamente las defensas. Los procesados H i l a r i o Esteban y Jaime Serrat han sido patrocinados por el letrado D Eduardo Barriobero; el procesado M a nuel Montero, por el abogado D Mariano D E L A F U G A D E LOS COMANDANTES FRANCO Y REYES U n hermano de Rada y cuñado de F r a n c o en S o r i a Soria 2, 11 mañana. Sobre las dos de la mañana del último sábado llegó a Soria un automóvil que ocupaban dos jóvenes viajeros. E l coche se detuvo junto a uno de los surtidores de gasolina establecidos en la calle del Marqués de Vadillo y como no acudiera el encargado los viajeros dejaron el coche al cuidado de un sereno y marcharon por l a calle de Canalejas a un casino de la capital. Allí pidieron café, que no se les pudo servir, dado lo avanzado de la hora, tomando entonces una copa de coñac. Alguien reconoció a uno de los viajeros. ¿Usted es Rada? -N o creo que pueda interesarle quién soy. ¿N o ha estado usted en Alicante? -N o señor. E n Alicante ha estado un hermano mío... E n fin, señor. Y o soy T o más Rada, hermano de Pablo, y no me extraña que me haya confundido usted, pues nos parecemos mucho. -M i e n t r a s se desarrollaba este diálogo se sabía que el otro viajero era D José Díaz, hermano de la esposa de Franco. Dos agentes de la autoridad se acercaron al automóvil que los viajeros habían dejado en la calle del Marqués de Vadillo, y lo examinaron. E r a un Chrysler número 5- 97 y no ofrecía ninguna particularidad. L o s agentes siguieron su camino. Poco después, los jóvenes Rada y Díaz volvían a ocupar su automóvil, el cual marchó por l a carretera de Aragón, probablemente a Caparroso, donde reside la familia del mecánico Rada. Según parece, los viajeros iban a ver a una hija de D Juan Díaz, que se encuentra enferma. E l lunes último, a las dos y media de l a tarde, llegó de nuevo a Soria el Chrysler I5- 97) ocupado por los jóvenes Rada y Díaz, los cuales se detuvieron en la calle del Marqués de Vadillo, solicitando que se les sirviera de comer en el bar Plus U l t r a donde días antes de su detención estuvo cenando dos noches el comandante Franco. Cuando se hallaban comiendo, varios agentes de Vigilancia se presentaron en el citado establecimiento y requirieron a los jóvenes Rada y Díaz para que les acompañaran a l a Comisaría. Allí se les tomó declaración por el comisario de Policía, D José Núñez Rey, e i n mediatamente se les autorizó para que continuaran su viaje. De la declarado prestada por los viajeros se guarda absoluta reserva. Los señores Rada y Díaz marcharon a las cuatro, con dirección a Madrid. E n el coche llevaban como equipaje una motocicleta, que, según creemos, no transportaban al paso por Soria, en la madrugada ¡s ffáVsáo, ai r 1
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