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A B C. J U E V E S 4 D E D I C I E M B R E D k 1930. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G i t no, marqués de Bendaña, Zarco, E l o l á á a que de Sotomayor, Girón, Buendía, Ranero y muchos m á s cuya enumeración sería i m posible. A las ocho y media de la noche comenzaron a recibirse telegramas de provincias en gran n ú m e r o Momentos antes de las nueve terminó el Consejo. E n aquel momento llegaron a l a Presidencia el propietario de El Sol, señor Ürgoiti, y el director del mismo periódico, don F é l i x Lorenzo, quienes expresaron ante el general Berenguer su sentimiento y su protesta por lo sucedido. E l conde de Xauen los recibió afectuosamente e insistió de nuevo en la escasa importancia que había tenido el hecho. A la hora en que el Consejo concluyó se hallaban en la Presidencia las autoridades de M a d r i d y casi todos los subsecretarios I y directores generales. y pañeros de profesión puedan sufrir algún Otro periodista p r e g u n t ó perjuicio en. su reputación, debido al acto que- ¿P a s a r á este suceso a l a jurisdicción m i él acababa de cometer. litar o civil? E l Sr. L l i z o después de prestar declara- -Tampoco puedo asegurarles nada respección, y cada vez con el ánimo más decaído, to a este particular- -dijo el general Mola. quedó en las oficinas de la brigada de invesDespués de l a entrevista con los informatigación social. dores, el director de Seguridad recibió la v i sita del redactor de E l Sol Sr. Ruíz Manent, el cual acudió al general M o l a en nombre de E l señor Llizo, incomunicado. la empresa y de los compañeros del señor Actuación del Juzgado L l i z o para que éste fuera atendido debidamente y para hacer, constar l a consternación Terminada la declaración del Sr. L l i z o el de todos por el suceso. detenido fué trasladado de l a Dirección geSegún se desprende de los últimos inforneral de Seguridad a la Cárcel Modelo, donmes adquiridos sobre este asunto, D Joaquín de ingresó en calidad de incomunicado. L a s L l i z o persona de honorable conducta y de diligencias fueron remitidas al Juzgado de inmejorables antecedentes, era víctima últiguardia, que inmediatamente se trasladó al mamente de un desequilibrio mental, debido establecimiento penitenciario, realizando l a a causas de carácter íntimo. Se cuentan vaindagación de reconocimiento del arma por rias anécdotas del Sr. L l i z o q u e prueban su el S r L l i z o deficiente estado cerebral, y éste es, sin. duda, E l director de El Sol, D F é l i x Lorenzo, el causante de lo ocurrido. ha sido llamado a comparecer, para prestar Hace próximamente ocho días, el S r L l i declaración, ante el Juzgado instructor. zo, hablando con el Sr. Manet, le expresó su propósito de hacer una barbaridad CreManifestaciones de protesta y yendo el Sr. Manet que trataba de quitarse adhesión. Un telegrama de S u M a la yida, le exhortó para que no hiciera tal cosa y le dio consejos, animándole a afrontar jestad el Rey la existencia sin llegar a tales extremos; peL a noticia cundió. por M a d r i d con una raro el Sr. L l i z o se mostró muy exaltado, y esta pidez inusitada. A l a media hora de ocurrir exaltación parece que ha ido en aumento el hecho empezaron a llegar a l a Presiestos días. dencia diversas personalidades que deseaban A última hora de l a tarde continuaba prestestimoniar al general Berenguer su protesta tando declaración. por lo sucedido y su felicitación porque el H a sido imposible hablar con él, porque hecho no hubiera tenido mayor importancia. está detenido en concepto de incomunicado. E l primero en acudir al Palacio de l a Castellana fué el ex presidente del Consejo don La declaración del señor Llizo José Sánchez Guerra. Salió a recibirlo el ministro de l a Gobernación, S r Matos, y Minutos después de las siete de l a tarde poco después el conde de Xauen, que abanterminó de prestar declaración el S r L l i z o donó l a presidencia de l a reunión ministerial ante el comisario de l a brigada social, señor para agradecer la visita. E l Sr. Sánchez Chamorro. E l interrogatorio parece que ha Guerra abrazó al general Berenguer, y de ofrecido grandes dificultades, pues en los p r i una manera efusiva le significó su satisfacmeros momentos el S r L l i z o se hallaba en ción porque el hecho no hubiera tenido otra estado de gran decaimiento, porque se había trascendencia. A l mismo tiempo expresó su dado perfecta cuenta de lo que había realienérgica protesta por lo sucedido, y dijo zado. Se desconoce en absoluto el contenido que, en momentos análogos, siempre estaba de la declaración de D Joaquín L l i z o pero al lado de los representantes del Poder. L a de lo que había dicho en días anteriores y de entrevista fué muy cordial, y el conde de las palabras pronunciadas a raíz de los heXauen tuvo palabras de agradecimiento por chos, se desprende que h a b r á manifestado el acto tan espontáneo y cariñoso del señor que el acto realizado era como- una protesta Sánchez Guerra. enérgica contra el actual estado de cosas en l a política española, que, a juicio del declaA las ocho de l a noche se recibió en el rante, va de mal en peor, y que, de continuar Consejo un expresivo telegrama de S u M a encauzada como va, llegará al caos. jestad el Rey, dirigido al general Berenguer, E l S r L l i z o dice que no ha querido dar a y depositado en l a estación de San Bernardo, su protesta una forma cruenta, porque esto cerca de Hornachuelos, momentos antes de repugna a sus sentimientos y porque había emprender el regreso a M a d r i d el Sobeentrado en el local de l a Presidencia del Conrano. S. M la Reina llamó al teléfono al presejo en calidad de periodista y no pensaba, sidente del Consejo, y tuvo para éste frases por tanto, realizar un acto que fuera en detride afecto. Su Alteza el príncipe de Asturias mento de l a profesión a que pertenece. envió un ayudante para que saludara en su nombre al jefe del Gobierno. P a r a evitar que esta profesión sufriera un agravio con l a acción que pensaba cometer, Mientras el Consejo se celebraba, el desel Sr. L l i z o y a se había despedido esta mafile por la Subsecretaría de la Presidencia ñ a n a de sus jefes y compañeros de El Sol por continuaba. Significaron su protesta y femedio de una carta. licitación, entre otros, los señores Yanguas Messía, general Orgaz, López D ó r i g a GarContinúa diciendo el declarante que ha cía del Valle, marqués de Cabriñana, Ruz, querido que su protesta sea enérgica y resoSetuain, Martínez Kleiser, M o r a Landeta, nante, pues quiere alzarse contra lo que ocuQuiroga, marqueses de Perrera y T o r r e l a rre y que, a juicio s. uyo, está representado guna, Méndez V i g o Suárez Paso, marqués todo ello por el general Berenguer. de Santa Cruz, Asensio, Escolano, M a r c h S i n duda, el S r Chamorro le preguntaría Mamolar, Francos Rodríguez, marqués- de que si estaba relacionado con alguna organiVillafranca, Carbonell, conde de Gimeno, zación política, y es probable que a esta preDorado, Casas, del M o r a l Curiel, Taya, gunta haya respondido que está completaLosada (D C) Berenguer (D J. en nommente aislado de tales organizaciones y que bre y representación de los empleados de este acto que acaba de realizar es completala Compañía Telefónica; Millán- Astray, mente personal, cosa que quiere hacer consMassó, García Guerrero, marqués del Frestar en honor suyo. D e las manifestaciones del declarante, en las que aparecen, por lo visto, algunas incoherencias, se deduce en general que se trata de un caso de ofuscación. BEBED AGUA DE H a terminado el Sr L l i z o repitiendo que SOBRON sa deseo era sólo protestar, pero no producir d a ñ o al general Berenguer, y que lo único Estómago, hígado, intestinos, que lamenta profundamente es que sus comi Depósito; San jáaíea, jL 8. SSÍÉ ÜSi óiczn los ministros E l ministro de Economía manifestó que, en el Consejo no se había tratado para nada! de lo ocurrido al general Berenguer. Añadió que al S r L l i z o se le habían encontrado en el bolsillo unas proclamas redactadas y es- critas por él mismo, en las que se manifesta- ba contrario al capitalismo delincuente y anunciaba su propósito de realizar un acto contra una personalidad personificada, paral que su protesta tuviera resonancia ante e l mundo. E l Sr. Rodríguez de V i g u r i al dar está noticia dijo que el general Berenguer, ente- rado del contenido de l a proclama, e x c l a m ó -S i n duda en lo del capitalismo no debe aludirme, porque no tengo un céntimo. E l general Berenguer fué rodeado por los, periodistas, que estrecharon su mano y le fe- licitaron. -N o ha tenido importancia; no ha tenido ¡importancia, insistió. E s el acto de un demént e l o único lamentable es, que lagente, por ahí, le va a dar un carácter de atentado, que no tiene. A mí no me ha producido l a me- l ñor contrariedad, y, al contrario, me ha causado la satisfacción de verme rodeado de m u- chos amigos, como el S r Sánchez Guerra, que se ha apresurado a venir para darme un abrazo. Los reporteros fotográficos solicitaron del: presidente l a autorilación para tirar unas placas, y el general Berenguer l a concedió amablemente. E l ministro de la Gobernación, S r Matos, nos dijo lo siguiente: I- -Quiero hacer resaltar que el presiden te, tan pronto estuvimos reunidos en Consejo, nos aseguró que lo sucedido careció de trascendencia; y l a tranquilidad con que nos lo decía se nos comunicó de tal modo, que el Consejo comenzó y yo me o l vidé de que debía hablar con el director general de Seguridad para enterarme del interrogatorio, al que seguramente había de ser sometido el S r L l i z o H a sido, u n! incidente desagradable, pero nada más. 1 AlgunoS detalles N E n el registro practicado por la Policía en e domicilio del S r L l i z o una hora des- 1 pues del suceso, no se encontró ningún papel sospechoso. L o s familiares del S r L l i z o s í h a b i e r o n de declarar ante los agentes que. aquél, en los últimos días, había dado muestras d e estar poseído de una neurastenia muy agu da. Fácilmente excitable, había tenido snomentos de verdadera perturbación, que alar- ¡m a r ó n extraordinariamente a las personas que con él vivían. j E l Sr. L l i z o había redactado una carta para el director de El Sol, D F é l i x Lorenzo, y en el sobre consignó su deseo de que, no se entregara hasta las cinco, y media de ¡la tarde, es decir, a la. hora precisa en gua