Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
SI REPARÁIS EN E L EXTERIOR, OS DECEPCIONARA; PERO... JNA JOYA DE ARTE QUE SE MUDA DE LUGAR LA IGLESIA VISIGODA DE SAN PEDRO DE LA NAVE Y LOS SALTOS DEL DUERO L agua embalsada del E s l a va a t r a- garse a un humilde pueblecillo de C a s tilla. L a tierra, en este leve y generoso r i n c ó n para que la industria exalte r alumbre otras dilatadas llanuras, se presa. resignada, a hundirse en el agua, en la juietud de su remanso, o c u l t á n d o s e para iempre. a la luz del sol. E l arte, pareja de l a tierra en ofrendar al igiia el tributo de su servidumbre, no esorbando los a t o s designios que trae en lombre del progreso, se muda de lugar. L o i r e t é r i t o con la grandeza del recuerdo y l a v e n e r a c i ó n de los siglos, cede el puesto al iresente, con las excelencias de sus adelanos, de sus inventos, de sus comodidades. M a g n í f i c o y cordial concierto de lo viejo r lo nuevo, de la arquitectura cristiana en ¡u maravilloso ejemplar v i s i g ó t i c o de San Pedro de la Nave, y l a i n g e n i e r í a moderna m sus saltos y en sus presas, que han de ambiar la faz de Castilla y de E s p a ñ a! ¡S i os hombres, en sus anhelos y necesidades, concertaran tan fraternalmente como este e í o y este pueblo castellano... E l pueblo que va a quedar sumergido en as aguas es S a n Pedro de la Nave, m i t ú s c u l o pueblo zamorano. O t r o s c o r r e r á n igual suerte; pero, ¡a y! que en a q u é l sirviendo de parroquia a los pueblecillos linderos, hay una joya del arte e s p a ñ o l que se a l z ó en las p o s t r i m e r í a s de ¡a V I I centuria, cuando el poder visigodo, gastado ya, estaba a las puertas de su fenecimiento, estrujado poco d e s p u é s en los brazos a f r i c a nos del m u s u l m á n ¿L a iglesita, l a linda iglesia visigoda, v a a perderse en el silencio de la gran balsa, lago inmenso que c u b r i r á una e x t e n s i ó n considerable de k i l ó m e t r o s? N o E l pueblecito de S a n Pedro de la N a v e pierde sus casas y sus tierras, pero salva su iglesia y su camposanto, los dos venerados refugios del alma y del cuerpo, que acogieron a sus h u mildes naturales al nacer y al m o r i r Cuando el traslado se haya hecho- -y yo tengo, por las personas que intervienen en él, fe ciega de que se h a r á insuperablemente- las aguas del E s l a d o m e ñ a d a s y reunidas, o c u l t a r á n con una profundidad de unos sesenta metros, el pob adito zamorano que a t r a v é s de l a H i s t o r i a p e r p e t u ó su nombre con la perla de su iglesia, que en otro lugar h a de eternizarle por los siglos. ¿Pero d ó n d e se traslada la iglesia de San Pedro de l a N a v e? L a o p i n i ó n zamorana, nutrida y valiosa; v o t ó por Zamora. P o derosas razones abonaban la l e g í t i m a demanda. E l hecho es, consumado ya- -tal calidad ostenta el acuerdo y mandato- que la iglesita v i s i g ó t i c a v a a emplazarse en E l Campillo, uno de los cinco pueblos que integran la parroquia de San Pedro, de los cuales dos se s e p u l t a r á n en el E s l a S a n Pedro y Pueblica, superviviendo los otros tres: E l Campillo, V i l l a n u e v a de los C o r chos y Villaflor. L a iglesia, a estas horas, ya e s t á desm o n t á n d o s e Porque Dios lo quiere, el mismo que la d e s c u b r i ó puede decirse, a ñ o s a t r á s d i r i g i r á ahora, desde las alturas de su puesto, el traslado. N o m b r o a q u í con todos los honores de investigador y a r q u e ó l o go al maestro G ó m e z Moreno, cuyo luminoso trabajo publicado en el Boletín de la Sociedad Castellana de Excursiones, por el a ñ o 6, tengo en las manos, concienzudo trabajo que no deja siquiera un resquicio para l a m á s leve a p o r t a c i ó n personal, que apenas a p u n t ó el llorado L a m p é r e z cuando en s u obra magistral l l e g ó el turno a San Pedro, de la N a v e para analizarle y estuE l lector no h a menester, por otra parte, diare.
 // Cambio Nodo4-Sevilla