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MADRID- SEVILLA 18 D 1 C B R E D E 1930. NUMERO 10 CTS. PRADO SUELTO REDACCIÓN: D ESAN SEBASTIAN. CERCANA ABC SUSCRIPCIONES A TETUAN. DIARIO ILUSTRADO. A Ñ O VIGÉSIMO N. 8.730 Y ANUNCIOS. MUÑOZ SEXTO B OLIVE, SEVILLA. C L E M E N C I A PARA ESPAÑA E l Gobierno recibe de todas las fuerzas sociales de M a drid y provincias ofrecimientos de a d h e s i ó n y apoyo, y protestas e n é r g i c a s contra el desorden. N O S O L O D E P A N FIN D E LAS REVOLU CIONES POPULARES VIVE EL HOMBRE Alcoy. Celebrada la reunión de patronos y obreros panaderos, han reanudado éstos el trabajo, suspendido desde el 27 de noviembre último. (CAMBO. Las revueltas de los paisanos se hicieron imposibles... E l barón Haussmann, a l transformar al París estrecho, y obscuro de Baudelaire en Felicitemos a los de Alcoy, y alegrémo- el París ancho y soleado de Verlaine y los L a táctica de los revolucionarios, que no nos con ellos. Pero, según andan las cosas, impresionistas, acabó con la lucha en las pueden hacer su 3 0 al país, es no dejarle esto de Alcoy con el pan, pudiera ocurrir barricadas. tranquilo. N o les oye, no les da la revolu- mañana o pasado- -aunque sea pasado un Pero ya. antes de sus reformas urbanización. ¡Que sufra las consecuencias! ¿Tiene año- -en, Colmenar de Oreja, en Pueblo Nue- doras, el reforzamiento considerable (uno de que seguir la Monarquía? ¿N o hay fuerza vo del Terrible o en cualquier otra ciudad, los rasgos característicos del siglo pasado) para derribarla? ¡Que no gobierne en p a z! villa o aldea, con el carbón, con l a luz y del poderío del Estado había dificultado las Se hunde la moneda, se desconceptúa l a con el agua. Y lo que conviene es prevenir revoluciones populares. Y desde el segunnación ante el extranjero, se quebranta el nuestra conformidad. do imperio, la técnica de los armamentos, el crédito de las relaciones financieras y merL o del pan parece lo más importante; aumento de los Ejércitos y la Policía, y l a cantiles, se resiente la economía pública, se generalización de un bienestar relativo han dificulta la producción, se provoca el retrai- aunque yo crea, con el doctor Marañen- que puesto fin, con carácter definitivo, a la era miento de los negocios, la carestía y la an- me enseñó la frase, que el pan es un pre- de los levantamientos de las masas popugustia de los hogares humildes... E s precisa- juicio bíblico y más engorda que alimenta, lares. mente lo que se busca, porque no hay me- no han pensado siempre lo mismo los espaA través de toda la Historia contempodios n i posibilidades para más; y si se logra ñoles. M u y vieja es ya aquella copla que ránea, es decir, de aquella que empieza con rociar todo eso con sangre, tanto mejor; canta: la revolución francesa, se observa claramencomo cuando se lanzaba a los estudiantes, al Cuando querrá Dios del cielo te que las revoluciones únicamente han pomotín con el siniestro designio de que murieque la tortilla se vuelva, dido triunfar allí donde el Poder público y los pobres coman pan se alguno para que los inductores- -los ver- -p o r descuido, torpeza o miedo- -no ha utiy los ricos coman... ¡t i e r r a l daderos homicidas- -oficiasen luego de plalizado las tropas o donde- -después de una ñideras en l a campaña. patética y vindicatoria. Todo el actual movimiento sedicioso, que, sin ser precisamente un programa po- guerra perdida- -éstas han hecho defeccon el fracaso previsto por sus organizado- lítico, aunque pudiera parecerlq, revela la ción. res y con la premeditación de sus fines pu- importancia que para nosotros tiene el pan. Los ejemplos más típicos del primer caso ramente destructivos, se caracteriza por su Cuando se revuelven un poquito las co- son los triunfantes motines (no merecen sas, hay quienes dicen con desdeñoso es- llamarse revoluciones) de 1830 y 1848 en brutalidad. E s como una táctica de salteadores, para l a cual, si hay vocación, siempre cepticismo Todo esto parará en que nos París. E n cuanto al. segundo caso, los años hay también recursos y coyuntura. L a bol- suban el vino 1917- 1918 presentan interesantes ensesa o la vida. L a República o la vida. Si a De aquí, pensando en que pueden esca- ñanzas. cambio de l a comodidad que le interrum- sear el día menos pensado el pan, y el vino, Cuando se examinan los, motines popupen se aviniera el país a la coacción; si E s- y. la- luz, y los automóviles, que convenga lares que triunfaron, se observa, ante todo, paña, con su historia y con su rango, tuvie- ir haciendo algo así como un ensayo ge- qué fácil hubiera sido aplastarlos. A s i ha ra que entregarse a Indalecio Prieto y Pes- neral de huelga de consumidores. Dejarnos ocurrido en todas partes donde los Poderes taña, a Marcelino Domingo y Alcalá Zamo- voluntariamente por prescindir nosotros públicos han utilizado las fuerzas armadas, ra, ¿en qué manos acabaría? Porque la tác- mismos una semana de cada mes, sin vino, desde la defensa de la Convención Naciotica nueva, el nuevo modo revolucionario, y otra sin pan, y otra sin más alumbrado nal por el general Bonaparte hasta el triunestá al alcance de mucha gente, más capaz que las velas o la luz del sol, y otra sin fo de Noske sobre los espartaquistas y más cuanto más forajida. más medio de locomoción que nuestras pro- allá. Si el Gobierno no. pierde l a cabeza, siemi Y se puede hacer todo esto impunemen- pias piernas, y probar un mes. entero a no te? N o nos referimos a los delitos n i a la darles propinas a los taxis. L o s artículos pre conseguirá aplastar un levantamiento de sanción punitiva de la le sino a las con- de primera necesidad no son los mismos carácter popular. ductas y a la sanción moral de l a opinión para todo el mundo, porque entre la gente Diferente es el caso de los levantamientos pública. L a justicia se encarga de los deli- de costumbres refinadas estas se convierten militares, que son, generalmente consecuentos que encuentre, que no serán todos n i en riecesidad, pW donde se torna indispen- cia de una guerra perdida o de la impolos más graves: Pero ¿en qué concepto va- sable lo superfino. S i prescindimos dei ape- tencia del Gobierno, causa de un estado mos a tener a los culpables conocidos del ritivo más o menos complicado, del cock- anárquico. escándalo y de la lesión al país, aunque no tail, del veguero y del pousse café, no paPor la misma razón de que los levantales alcance la ley, que saben burlar cuida- sará nada; pero tampoco si nos da por ha- mientos populares no son ya posibles con dosamente? ¿E s hacer política lo que se cernos andarines, bebedores de agua, no f u- la técnica tan adelantada de los armahace ahora en España? ¿H a de seguir la madores y por acostarnos con el sol, s i- mentos, no se puede resistir a un pronunpolítica encubriendo almas y hechos de este quier sea unos días de cada mes, por vía de ciamiento si éste es general. S i n la cojaez? adiestramiento. Diz qüe Diógenes, el tínico, operación del Ejército, una revolución es Oímos ya la voz de clemencia para los i n- arrojó lejos de si y rompió en mi! pedazos ya inejecutable, y tiene razón Cambó al felices a quienes amenazan los rigores más la escudilla en que bebía, cuando vio a un decir que la revolución bolchevique fué duros de la ley. ¿Quién podrá, sin cólera, niño que se abrevava en la fuente reco- realmente un levantamiento militar, y, seoír esa. voz en labios de los que engañosa- giendo el agua en la cuenca de su mano. gún Kerensky, dos regimientos fieles h u mente, con fría premeditación del desastre, De haber sido manco, hubiera bebido a bieran bastado para detener la marcha de han llevado tantos hombres a la muerte, al morro seguramente. Imitemos el ejemplo los amotinados sobré. Petrogrado. hospital y a la prisión? L a clemencia, don- del filósofo griego. Con ello ganarán po- H a y que reaccionar contra el fatalismo de caiga, tiene buen empleo. Compasión sitivamente nuestra salud y nuestra eco- en la H i s t o r i a es indudable que el s i para los delincuentes, bien; pero sobre todo nomía. Puesto que el porvenir de la H u- glo x i x hubiera tenido un aspecto complepara las víctimas. Y entre las víctimas, la manidad consiste en conseguir que nadie tamente diferente wt V I d JS rancia más dolorosa es la nación, que sufre con tenga nada, aunque se lo gane honradamenhubie do, 0 casi increíble paciencia el ultraje y la sevicia te, acostumbrémonos poquito a poco a pres, a inteligencia, de sus hijos desnaturalizados. E n l a hora es; las revosentimental, y ante el coro patético, no nos cindir de todo, y a convencernos que con no se produolvidemos de compadecer a España, de pe- un buen conformar no hay ningunos ars- Poderes pú- tículos de primera necesidad. dir clemencia para su vida y su destino. j. CUARTERO FELIPE S A S S O N E Es REVÉS Z
 // Cambio Nodo4-Sevilla