Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
A S C. DOXtfINGO 28 D E D I C I E M B R E D E 1930. EDICIÓN D E ANDAL J? PAG. ¡3 ¿z t derechos políticos legalicen una hegemonía social de que ya goza, ni el español fe opone mayormente a que las mujeres consigan unas reivindicaciones políticas y civiles que no la adjudicarían la superioridad o igualdad social a que legítimamente aspira. MARIANO DARANAS NOTAS LITERARIAS D E 1930 E l rasgo más acentuado que nos ofrece la fisonomía literaria del a ñ o que termina es su encendido y fervoroso afán de ponerse Al servicio de... el punto de vista que cada uno ha elegido para examinar el momento presente y el reciente. Y otro rasgo, derivado y conexo con éste, es una pronunciada afición a esbozar, a diseñar y a recontar los valores de que dispone la actualidad, y aun a rememorar figuras desaparecidas, cuya sombra no se ha desvanecido completamente. S i n duda alguna ha sido ésta la zona de m á s profusa agitación l i teraria en el año actual y la que con mayor fortuna ha atraído, durante un buen período, el interés de los lectores. Debe notarse que este interés lo han suscitado preferentemente las firmas y los temas. Pero también es justo consignar que en esta exuberante prolificencia (aunque no se haya conjurado el peligro, siempre tan propio de estas eclosiones producidas por el afán de aprovechar la oportunidad) se destacan obras de alto relieve y de magistral factura, cuyo sólido contenido rebasará el límite de la efervescencia momentánea en que quedará hundida en tanta cuantía esta copiosa producción. Es m á s en el segundo de los aspectos que liemos señalado, en el referente a los estudios biográficos y a las agrupaciones de semblanzas y esbozos, nada se ha hecho que no sea digno de estima, habiendo obras que alcanzan en este terreno un valor incuestionablemente definitivo. Respecto al fundamento eme en la psicología colectiva suele tener la aparición de estas preferencias v tendencias literarias, ya dijimos al comentar una de sus m á s estimables manifestaciones que es un fenómeno corriente en todos los momentos críticos y difíciles de la vida de los pueblos. Jamás- -decíamos- -se siente tan imperiosa la necesidad de reconocer bien el terreno que pisamos como cuando lo sentimos vacilar bajo nuestros pies. Nunca se hace tan grato aquilatar el valer de los que nos acompañan en la vida como en los momentos de. zozobra e incertidumbre ante los caminos que se abren en el curso de nuestra jornada. N o es exclusivo de E s p a ñ a este momento crítico. Por eso no está circunscrita a su literatura la aparición de esta tendencia al examen introspectivo del momento v de los actores. E n cuanto a la eficacia y trascendencia de esta labor, no es hora de discernir, limitándonos a apuntar la sospecha de que estos libros tienen dos clases de virtualidad absolutamente distintas. U n a intensa, pero pasajera, efímera, en su presente. Otra menos v i v a pero más honda y permanente para lo por venir. E n su presente influyen, por lo que dicen. Para lo por venir tendrán la utilidad de un hecho m á s que de un dicho. Su importancia estará en el hecho de que dijeron en su tiempo lo que dicen. E n cuanto al valor de sus apreciaciones, ya entonces la distancia hará innecesaria la lente de que se han valido los contemporáneos y estarán rectificados todos los errores y deformaciones que su visión haya padecido. E l ritmo del desenvolvimiento literario fuera de este sector no ha sentido gran alteración en el compás de su marcha. L a novela, salvo algunas ausencias, silencios pus- bien, quizá treguas, que se han adver- cánica es asombroso, en tal ínagnitríeS, a js tido en las cumbres, ha proseguido las rudifícilmente podemos concebir lo que será tas conocidas de años anteriores, intensifiel día de m a ñ a n a pero este progreso vercándose su fecundidad y bizarría en la zona tiginoso es el segundo fenómeno lamentade la juventud renovadora, que inicia rutas asequibles, sin que esta asequibilidad reste ble a que aludíamos. Y a hemos apuntado en alguna nota científica destinada a este misa la novedad del rumbo ninguno de sus memo periódico nuestra opinión de que los recimientos. L a nota luctuosa que se nos adelantos materiales que vemos, y que heofrece en este campo de nuestras letras es la mos visto, en este año que acaba d a r á n desaparición definitiva de uno de sus más altos y gloriosos valores, el inolvidable Ga- origen a un desequilibrio nervioso general, cuyo desenlace será la pérdida del briel Miró, cuando todavía las letras patrias podían esperar de su pleno vigor tan- juicio. tos días de gloria. I Porque, ciertamente, los vestidos de un Ninguna novedad saliente, pero tamporapazuelo se deben ir agrandando en arco decaimiento alguno, se ha advertido en monía con el crecimiento de la criatura. S i los demás aspectos de la producción litera- cuando el niño llegara a ser un buen mpzo ria en el presente año. Los ensayos, los es- 1 intentáramos vestirle con sus ropitas de antudios filosóficos, los trabajos de erudición i. taño, huelga decir que el traje saltaría por y de investigación, los de folklorismo y las todas sus costuras y quedaría hecho una ediciones y comentarios de clásicos han pro- lástima: el traje no crece, ni a compás del seguido las rutas y cauces emprendidos en cuerpo ni de ninguna manera. Así podemos años anteriores, sin que se advierta desviaimaginar que nuestro pobre organismo, canción, novedad ni decaimiento que exija ser tidad biológicamente constante, carece de subrayado, y aun la lírica prosigue en sus volumen muscular y de sistema nervioso sucumbres, como diría Teófilo Ortega, cada ficientes para resistir el empuje volcánivez m á s inasequible, acaso por eso más ineco de ese progreso material que exige de fablemente deliciosa para los iniciados; pero, él un esfuerzo, una tensión, un vigor cuya desde luego, menos sentida y conocida fue- medida debiera corresponder a la naturaleza ra de su reducido cenáculo de selectos. de un gigante. E s a insuficiencia de holgura, de capacidad orgánica, se manifiesta i n Así como en la novela y en otros órdeequívocamente en el nerviosismo contempones, al cabo el alma moderna va abriéndose camino y logrando contagiar su modernidad, ráneo, en la neurastenia que nos exalta al imponiendo sus. iniciativas, en la lírica no se principio, que nos acongoja después y que acabará volviéndonos locos. Nos obligan, advierte fenómeno alguno de contagio. N o tiene duda que está perfectamente agotado como traje de niño, a cubrir la desnudez el ciclo precedente. E n esto tienen razón de un hombre hecho y derecho; tenemos que reventar por los cuatro costados, en lugar los innovadores. L o que supervive o trata de hacer durar aquellos módulos y entona- de obtener de los enormes progresos de la ciones no logra atención alguna. Pasa en- ciencia aplicada los beneficios reales que de ellos esperábamos todos. Casos españoles de teramente inadvertido. Pero el nuevo rumbo, cada día m á s impenetrable, cae fuera del desequilibrio mental en personas que han alcance, no ya vulgar, sino normal Como hecho esfuerzos sobrehumanos para llevar a feliz término hazañas épicas, vienen a no estamos seguros de nada, no nos atrevemos a dictaminar sobre el alcance de este comprobar nuestra opinión de que la capafenómeno. Nos. limitamos a consignar su cidad de resistencia orgánica no puede a l terarse en más, es decir, excederse, sin graefectiva existencia. ve quebranto de las condiciones biológicas L LÓPEZ PRUDENCIO normales, y, por tanto, sin riesgo de la. vida. Prescindiendo de la multitud de novedades, de importancia mayor o menor, con que LA C I E N C I A E N E S T E nos brinda el progreso científico del a ñ o es a saber: los estudios sobre l a difracción A Ñ O D E GRACIA de los rayos X por los cristales (BernaE n este año que expira han aclarado sus mont) las interesantísimas investigaciones respectivos horizontes dos fenómenos que sobre el protón, o núcleo del átomo (Dirac) y sobre la teoría electrónica, de los metales los mostraban algo confusos en años anteriores. H o y determinan diáfanamente sus (Fowler) sobre los depósitos producidos por la evaporación de las disoluciones coloicontornos y deben ser motivo de lamentadales (Bary) y el descubrimiento de fenómeción y no de regocijo, para la especie hunos reveladores d é diferencias claramente mana. visibles entre los dos grupos de substancias Uno de esos fenómenos es el predominio, coloides, las hidrófilas y las hidrófobas; los casi tiráni. co, de los estudios de aplicación en estudios sobre l a absorción del sonido (Heyl las varias disciplinas científicas, con aban- y Paris) sobre las velocidades radiales de dono o negligencia notable de las investi- las nebulosas en espiral y la disgregación gaciones, puras. Las aplicaciones industriade la materia (Mac Crea y Andersen) soles y sus bien saneadas consecuencias econóbre la intensidad de los campos magnéticos micas ejercen tal poder de hechicería sobre (Rutherford) sobre la temperatura crítica el ánimo de los cultivadores científicos, que de los sueros. (Lecomte de N o ü y) sobre las la ciencia pura ve casi desiertos sus alta- grandes maravillas de la televisión; sobre res, aquellos altares en donde tantos sacer- la acción- freno de las mareas en el movidotes abnegados, ausentes de todo fervor miento de rotación de planetas y satélites de aplicación material de su ministerio, quesobre d ensueño de la astronáutica (Enaultmaban resinas y hierbas aromáticas al desPelterie) sobre los estudios geológicos de cubrimiento de leyes naturales, a la comproSchriel en E s p a ñ a sobre el mecanismo de bación y acabamiento de teorías, conjeturas formación de las esporas (Christian) sobre y sistemas. L a industria dependió de la el desarrollo del mesodermo en los gasteróciencia hasta hace poco tiempo; hoy la cien- podos (Fernando, en el laboratorio de M a c cia es una obediente y rendida servidora de Bride) sobre el origen de los indoeuropeos todas las artes industriales, de modo que el (Pizzagali) sobre la obtención de anticuerhombre científico actual, solicitado por i n- pos activos, químicamente libres de proteínumerables Empresas que satisfacen su am- nas (Frankel, Olitzki) sobre las recientes bición y sus comodidades, abandona resuel- pruebas de locomotoras de turbinas y de hétamente el laboratorio por el taller; y el ver- lices sobre el nuevo planeta Pintón y los dadero progreso de la ciencia queda particu- nuevos asteroides, algunos de éstos descularmente reducido a determinados aspectos biertos por españoles etcétera; prescindiende la Medicina (muy industrializada en do, decimos, de este sinnúmero de investíotros) de las ciencias naturales, de las M a- gaciones y estudios, COK ¡ene apuntar algatemáticas, dé la Física y de la Astronomía. nos descuVbaiertft ji- S i srt o tmceafcac E l progreso itídustrial fundado en la mej
 // Cambio Nodo4-Sevilla