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HOY HACE AÑOS... CINCUENTA Y SIETE, DEL GOLPE DE ESTADO DE PAVÍA (3 de enero de 1874) qae la República tuvo desde el principio han salido nunca de las bocas de los fusi- enfrente a aquellos poderosos núcleos so- les. Algunos, con D Nicolás Salmerón, teciales que prefieren, por egoísmo, l a tra- merosos de un golpe de mano, se refugiadición con orden al progreso sin la seguri- ron en el Archivo, saliendo m á s tarde por dad. E s evidente que, aun contando con un la calle del Florín. fuerte espaldar intelectual, y con la simpaP a v í a había apostado fuerzas en el P r a tía, de carácter mesiánico, cíe algunas fuer- do y la Carrera de San J e r ó n i m o pero aquezas populares, l a República no tenía l a ancha lla hueste militar no desempeñó aquel día base que necesita un régimen para mirar el otra función que la incruenta de rendir hom a ñ a n a sin temores. Aquel puñado de ideó- nores a los representantes del Cuerpo diplologos que se puso a la cabeza de la nación mático. E l pueblo de Madrid, dormido a creía que operando sobre l a razón se llega aquéllas horas, no se enteró de nada. siempre, en política, a los mejores resultados. Pavía, que no sentía vocación por la dicQuerían ser justos. ¿Q u é desea E s p a ñ a? ¿L a libertad de cultos? ¿É l federalismo? Pues se, tadura, convocó en su despacho aquel misle da todo eso inmediatamente. Pero la gran mo día a los generales duque de l a T o r r e masa conservadora de l a nación, la que tie- marqueses de l a Habana y del Duero y a ne algo que perder, no va a remolque de los principales prohombres políticos de ese absurdo espíritu innovador, y no fué. E l aquel período, entre los cuales estaban Sageneral P a v í a representaba, el 3 de enero, gasta, Martos, Balaguer, Cánovas, Elcluael conservatismo con todas las adherencias yen, Alonso Martínez, Castelar y R i v e r o liberales, compatibles con su lícita ambición. pero estos dos últimos no asistieron a l a reunión. L a Prensa, con excepción de los A las siete y cuarto de la mañana de aquel periódicos federales, aplaudió el arranque de día, en los momentos en que D Nicolás Pavía. Salmerón estaba presidiendo la votación N o se trata de un atentado contra l a que debía elevar a D Eduardo Palanca a República- -escribía D Eugenio García Ruiz la presidencia del Poder ejecutivo, a l a en El Pueblo- sino de una recusación del sazón ocupado por D E m i l i o Castelar, enfederalismo. Queremos l a República unitraron en el salón de sesiones dos ayudantaria. RETRATO D E L GENERAL D MANUEL P A tes del capitán general de Madrid, D M a Y en efecto, poco después se constituía nuel Pavía y Aiburquerque, invitando a los V Í A Y ALBURQUERQUE, AUTOR D E L G O L diputados a desalojar el palacio de la re- un Gobierno, asumiendo ei duque de la T o PE D E L 3 D E ENERO presentación nacional en el plazo de cinco rre l a presidencia del Poder ejecutivo, con minutos. Realmente, el plazo era tan corto la siguiente distribución de carteras: Go Pero si el desorden, si la anarque no les daba ni tiempo para ponerse los bernación, García R u i z Gracia y Justicia, quía, se apoderan de las socieMartos; Estado, Sagasta; Hacienda, Echedades y quieren someterlas a su gabanes. D o n ¡Nicolás Salmerón opuso a l odioso despotismo, el instinto con- gunas objeciones a la orden, y entonces garay; Fomento, Mosquera; Ultramar, B a servador se revela de súbito y las penetraron en el Congreso una compañía de laguer; Guerra, Zabala, y Marina, Topete. lleva a salvarse por la creación, Cazadores de Lérida, mandada por el capiFarec ia realmente un Gobierno salido de casi instantánea, de una verda- t á n D Rafael Montuno, y otra de la B e- a revolución de septiembre. Pero ¿podía dera autoridad. nemérita. L a de Cazadores se dirigió por ser eso; N o era el nexo entre el ideal y l a Mensaje de Caslelar el 1. de el pasillo que cruza delante del salón de se- realidad, entre el romanticismo de barricaenero de 1874 a las Cortes cons- siones, y no se sabe si contestando a alguna da y el usufructo de l a Gaceta; era, como tituyentes. agresión o por tirar al aire, hizo varios todo lo que sale de la mente humana, un poco de egoísmo con apariencias de geneAlumbramiento prematuro de una demo- disparos. A l oi. rlcs, se desbandaron los d i- rosidad... cracia- recién llegada a l a pubertad, l a R e putados, movimiento comprensible, pues en MANUEL B U E N O pública española vino al mundo con tan el templo de las leyes los argumentos no escaso vigor vital que a nadie sorprendió su breve existencia. Hombres de talento, adornados de altas virtudes, fueron los que, por amor a un ideal, m á s fecundo en promesas que en obras, establecieron la R e p ú blica en nuestr o país y, sin embargo, aquel régimen, no solamente no a r r a i g ó en la conciencia nacional, sino que fué causa de grandes perturbaciones internas, de las que e! país tardó en reponerse. ¿Pero cómo se llegó a l a grotesca jornada del 3 de enero de 1 8 7 4? ¿Q u i é n asume la responsabilidad tiel fin de un sistema de Gobierno que agravó los males de la Patria sin engrandecer a ninguno de los hombres que lo sostuvieron? Echarla sobre aquellos austeros varones, que no daban un paso sin haber leído una página de Plutarco, me parece una i n justicia. j Se gobernó mal, porque un pueblo de epileptoides, con m á s aptitudes para el cabileñismo que para la civilización, es tan difícil de conquistar como de someter, pero se g o b e r n ó con decencia. Castelar, Figueras, Salmerón, P i y Margall, D José Fernando González, y, en general, cuantos intervinieron en los negocios públicos, dejaron en todas partes el recuerdo de una probidad sin eclipses, ni desfallecimientos. ¿Cómo se produjo, pues, el golpe del 3 de enero? P o r- ENTRADA D E LAS TROPAS E N E L SALÓN D E SESIONES D E L CONGRESO. (D E U N GRABADO D E L A ILUSTRACIÓN ESPAÑOLA Y AMERICANA
 // Cambio Nodo4-Sevilla