Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
A B C MIÉRCOLES 18 D E F E B R E R O D E 1931 EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G 16 r ¿Trae usted la. lista? -S í l a tengo, naturalmente. ¿N o s l a d a r á usted a la salida? -S i ha lugar a darla después de natuar con el Rey, se l a d a r é a ustedes. U n informador le dijo que el Rey había estado en el ministerio del Ejército, visitando al general Berenguer. -S í suele i r al ministerio- -se limitó a contestar el Sr. Sánchez Guerra. ¿T a r d a r á usted mucho en salir? -N o lo s é supongo que s í supongo que tardaré algo. do a este momento, que creo gravísimo; un Gobierno indispensable en l a ocasión presente, con concursos que no he tenido. Y por esto y porque no soy hombre que cierre los ojos a la luz que le da en la cara, ante otra clase de consideraciones, he dicho a S u M a jestad que teniendo la lista del Gobierno en el bolsillo declinaba el encargo, porque creía que ese es mi deber. E l Rey ha estado muy cariñoso, y yo aprovecho esta oportunidad para hacer constar mi agradecimiento, no sólo por las consideraciones y los halagos que ha tenido para mi persona, sino porque en justicia y en verdad tengo que decir que en lo tocante a las constituyentes no encontré en él ninguna dificultad. Insisto en que, advertido y convencido por todas las conferencias que he celebrado de que el Gobierno que yo estimaba indispensable en estos momentos no lo podía formar, por eso declino el encargo. Tengo que hacer consatr que para tratar de constituir ese Gobierno yo clasificaba muchas cosas. Pero en nombre de España se me había requerido, y yo atendí el requerimiento. E l Rey creía que ello podría ser útil al servicio de España, mereciendo su confianza, y como yo no he podido formar ese Gobierno de que les hablo, con toda franqueza se lo he dicho. ¿Y ha aconsejado usted algo a S u M a jestad? -E l consejo que he dado al. Rey es que llame a D Melquíades Alvarez, por si él obtiene de las izquierdas aquellos concursos que yo no he tenido. A l fin, yo soy. hombre parlamentario, eso sí, como saben ustedes, pero de procedencia conservadora y gubernamental, y puede que algunos no me den, por ello, la debida confianza. E l Sr. Sánchez Guerra rogó finalmente a los periodistas que procurasen traducir lo más fielmente posible su pensamiento, pues creo- -dijo- -que en este caso conviene ajiti no haya inadecuadas interpretaciones. Se le preguntó si sabía cuándo D Melquíades Alvarez acudiría a Palacio, y contestó negativamente. En el domicilio de don Melquíades Alvarez E l anuncio hecho por el Sr. Sánchez Guerra de que probablemente llamaría Su M a jestad el Rey a D Melquíades Alvarez para encargarle de formar Gobierno, puesto que así se lo había aconsejado, llevó al domicilio del jefe de los reformistas a numerosos periodistas que deseaban hablar con él para conocer sus impresiones. Momentos después llegó al domicilio del Sr. Alvarez el sobrino del Sr. Sánchez Guerra, Sr. Eznarriaga, quien había acompaña do a su tío desde Palacio hasta su domicilio. E l Sr. Eznarriaga debió de dar cuenta á D. Melquíades Alvarez de las dificultades ocurridas, que obligaron al Sr. Sánchez Gue rra a declinar los poderes. E l Sr. Alvarez tenía en su domicilio a nu merosas personalidades del partido reforW mista, con quienes departió algún tiempo. L a impresión dominante a primera hora de la tarde, entre los íntimos del Sr. A l v a rez, era la de que éste no creía que el Rey. le llamaría para formar Gobierno, puesto que las mismas dificultades que tuvo el señor Sánchez Guerra habrían de presentársele para realizar la misión que se le encomen- daba. Creía mejor que el Rey se determinara ai abrir nuevas consultas en vista de lo su- cedido. 1! El señor Sánchez Guerra declina el encargo de formar Gobierno Con la natural expectación era esperada la salida d e l S r Sánchez Guerra, haciéndose durante el rato de espera toda clase de comentarios. Por fin, minutos después de la una el ex presidente del Consejo presentóse en el zaguán de Palacio. -M u y brevemente- -dijo- -les contaré a ustedes todo. Apreciado en conjunto el resultado de mis conferencias de; ayer, de todas clases, matinales, vespertinas y nocturnas, saqué la impresión de que no podía hacer el Gobierno que deseaba. Otro Gobierno, un Gobierno, hubiera yo podido hacerlo, si de eso simplemente se hubiera tratado, el día en que recibí el encargo de Su Majestad y sin salir siquiera de la cámara regia; porque no siendo yo jefe, como uste Ües saben, de nada ni de nadie, contaba y cuento con bastantes ofertas personales para constituirlo. Sin embarga, a mis años- -y perdonen ustedes que otra vez hable de mis años- -y con m i larga experiencia, formar y presidir un Gobierno m á s no me halaga ni mucho menos. Y o aspiraba a hacer un Gobierno adecua- En el ministerio del Ejército Los ministros de la Gobernación y de F o mento visitaron, a la una y media de la tar y le hace toser dia y noche, defiéndase sin que por esto deje sus ocupaciones, pues este simple catarro puede interesarle el pecho y provocar las peores complicaciones. Tome V enseguida algunas Pastillas Richeíet que accio- nan enseguida y le curarán esta mala tos que le inquieta á V Agradables al paladar, no estropean el estomago. Tomadas durante la epidemia gripal inmunizan por si potente poder antiséptico yj microbicidad. Acción immediata progresiva y duradera Venia ea fa? iaaslsj y droguistas. Pida d hoy mismo un folleto Vías Espiratorias fluí Sí lo rsmiíJFa gniutaenio al Laboratorio RICHELET, Saa Bartolomé, 22- 24, SAN SEBASTIAN, eraadenat mediana seca