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A B C. S Á B A D O 28 D E F E B R E R O D E 1931 EDICIÓN DE ANDALUCÍA. P A G 34 MUÍ ERES TUMULTUARIAS CONTRA UN MAESTRO Y SU HIJO el estado actual de las negociaciones francoespañolas, después de informarse oficial- mente del curso que han de llevar éstas, ha formulado su juicio en una nota entregada al Gobierno, en la que concretan y razonan sus aspiraciones en el momento presente. Ciudad Real 27, 12 noche. Dicen de F q n tanarejo que cuando, terminadas las vacaciones de Carnaval, regresaba, el día 19, t NOTICIAS D E ULTIMA maestro del pueblo, acompañado de un hijo suyo de cinco años, el alcalde le notificó que HORA una comisión de mujeres le había pedido que aquél abandonara la localidad, por teUn joven enfermo se tira por e mor de que el niño propagase el sarampión a los demás. E l maestro se negó a la prebalcón, quedando muerto tensión. M a d r i d 28, 1 madrugada. D o n José R i U n grupo de mujeres, en actitud tumulco Requena, de veintiún años, estudiante, tuaria, invadió la casa del maestro, tratando hijo de D Pedro Rico, que fué censor de de prenderla fuego y linchar a aquél y a Prensa durante la Dictadura, domiciliado su hijo. Intervino el alcalde, pero las maen la calle de Campoamor número 12, panifestantes lograron apoderarse del niño y decía desde hace días una pulmonía, y anotrasladarlo a dos kilómetros del pueblo. AHÍ che, en un ataque nervioso producido por pudo el maestro recuperar a su hijo, y, monla fiebre, abandonó el lecho burlando la v i tado en una. caballería, huir de l a furia gilancia de sus familiares y abrió el balde las mujeres. cón, arrojándose a la calle, donde quedó E l gobernador, civil interino ha obligado muerte. al alcalde a dimitir por su falta de autoridad E l Juzgado de guardia se personó en él contra tal acto de incultura. lugar del desgraciado suceso y ordenó el levantamiento del cadáver, y su traslado al depósito judicial. sobre el feminismo y la actuación que l a mujer está obligada a hacer en contra del bolcheviquismo, que trata de infiltrarse en España. Asistieron también las señoritas del H o gar Residencia y del Instituto de Orientación Burocrática, Fundaciones de Mujeres Españolas. L a doctora Mignone y el artista Pitusín, completaron la agradable sesión. Muerte de una centenaria Málaga 28, 2 madrugada. E n la barriada de Churriana ha fallecido, a la edad de ciento siete años, Ignacia M o r i l l a que hasta el último momento conservó la plenitud de sus facultades. Homenaje al Sr. Palacio Valdés Oviedo 27, 12 noche. Próximamente irá a Madrid una Comisión de concejales del Ayuntamiento de esta capital, presidida por el alcalde, para entregar al patriarca de las letras españolas, D Armando Palacio V a l dés, hijo adoptivo de esta capital, la placa que este vecindario le dedica como homenaje de afecto y admiración, costeada por suscripción pública. LA EXPORTACIÓN NÍCOLA VI- Una charla de Sofía Casanova repreexporprobleplantea M a d r i d 28, 1 madrugada. Nuestra ilustre colaboradora e insigne escritora Sofía Casanova improvisó ayer una amenísima charla, en casa de la vizcondesa de San E n rique, cautivando a las distinguidas damas que escucharon su autorizada palabra Las vacaciones parlamentarias Montevideo 27, 8 noche. E l Senado terminó su ciclo de sesiones, comenzando las vacaciones parlamentarias después de aprobar las elecciones recientes proclamando a los electos. E l presidente, Gabriel Terra, inaugurará su mando el domingo. -United Press. Una nota al Gobierno L a Comisión permanente de los sentantes autorizados de Sindicatos tadores de vinos, interesados en el ma que para la exportación vínica áo RICARDO. Z A M O R A R E C U E R D O S D E MI VIDA 1 VI A Amberes sin A r g u e l l o -E l alojamiento en. una escuela. -Nuestra protesta y la reincorporación del tesorero. ¡A 67 francos belgas por b a r b a! -U n a impresión de Amberes, ciudad olímpica. -Nuestra suerte en la primera eliminatoria. -A Bruselas. -El ojo de la hija del hotelero. -Contra los daneses en L U n i o n Saint Gilloise. -La primera actuación de la furia E l g o a l del triunfo. -Milddebock, m i maesírp de t r u c o s -L a alegría de la victoria. -Cómo surgió el hurra famoso de los esnañoles. í- apoteosis. E l primer gesto ruidoso de los españoles. A él nos quejamos de que en la escuela no podíamos estar un momento más, porque aquello era morirse de hambre y de aburrimiento. Nosotros no teníamos costumbre n i podíamos someternos a aquella disciplina de guerra. E l tremendo directivo se puso al habla inmediatamente con Bartrina (q. e. p. d. Creo que fué una reunión movidísima, porque como el doctor tenía poco dinero, con el que era preciso atender a los gastos de todos los atletas y ahora de los futbolistas, quería que a toda costa transigiéramos con la escuela, aunque se nos concediera una pequeña subvención. Pero no sólo no se dejó convencer A r guello, sino que éste convenció al doctor y obtuvo de él una subvención de ¡67 francos belgas! por hombre v día para que nos trasladáramos al hotel que quisiéramos. Cuando Arguello nos comttnicó aquellos acuerdos maravillosos, hubo ovaciones y aplausos para el a! ¿plomático. Pero fué imposible que nos pusiéramos de acuerdo, porque en aquel grupo, como en todos, había aristócratas y había demócratas. Es decir, quienes ya veían la posibilidad de traerse unas pesetillas a España y los que seguramente habrían de necesitar refuerzos económicos de última hora. L a mayoría nos fuimos al hotel de la Industrie, en l a Rué du Pelikan, que era bastante aceptable. Cuando recogimos, nuestros trastos de la escuela, respiramos satisfechos. A algunos, las coles, las verduras, los tronchos y las patatas se nos habían indigestado, porque necesitábamos algo más sólido. T a n sólo Sancho, hombre ahorrativo y cuidadoso donde los haya, experimentó una decepción. Porque v i v i r en la escuela y guardar íntegros los sesenta y siete francos hubiera sido para él la más atinada medida financiera. A todo esto no he escrito nada de la impresión que me produjo Amberes y el Stadion, que habíamos ido a visitar varias veces, porque en él se celebraban. las pruebas atléticas. L a ciudad me maravilló. Aquella plaza de la estación, con su monumental aspecto, no daba la i m presión de un país que acababa de salir de una guer r a terrible, cuyas muestras nosotros habíamos visto Esto marcha divinamente. M e han hecho otra r a diografía y la fractura, presenta muy buen aspecto. ¡Voy a escribir del viaje a Amberes con la esperanza otra vez de ser internacional. Así, aunque me salga mal, por lo menos tendrá todo el optimismo de aquella excursión inolvidable. U n a de las cosas que más nos fastidiaron fué tener que marchar sin Arguello. Por no sé qué asuntos federativos, el tesorero nos dejó en manos de B r ú y de Lemmel, con los que llegamos a París y, casi sin detenernos, a Amberes, donde nos esperaban los Sres. Bartrina y Aguilar, en representación del Comité Olímpico Español. P a r a alojamiento nuestro dispusieron del local de unas escuelas, donde habían colocado veinticinco o treinta camas que parecían lisiadas de la guerra. -Comenzaron las protestas, las voces y ias reclamaciones. E l l o sirvió, además, para que reclamáramos con más insistencia la presencia de Arguello, que, llamado a Madrid ante la amenaza de que si no comparecía no jugábamos ninguno, se presentó en Amberes treinta y seis horas después. Frailaos a esperarle y le cimos un recibimiento de r
 // Cambio Nodo4-Sevilla