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I 1 1 ERNESTO V I L C H E S INTERPRETANDO E L B A R Ó N V A N D I K E E N E L C H E R I- B I B l GASTÓN L E R O U X QUE ACABA DE FILMAR LA METRO EN ESPAÑOL DE MARÍA FERNANDA LADRÓN bK CCKVARA (CECILIA) EN C H E R I- B I B l gran actor español había hecho ya para el cine Cascarrabias, Wu- Li- Chang, Tofo, y se necesitaba una nueva obra de mayor lucimiento. ¿No podría rehacerse Cheri- Bibi a. la medida de Vilches? Se pudo. Fué ésta, así, una tercera adaptación de la novela de Leroux. Y Vilches no tuvo que imitar a nadie, pues si a él nunca le gustó que le comparasen con Lon Chaney- -si acaso con Emil Jannings- menos le podía gustar que le comparasen con John Gilbert... (En cualquier caso, Gastón Leroux no le hubiera reconocido. Vilches hizo, pues, un Cheri- Bibi que no es el de Leroux, ni el de Chaney, ni el de Gilbert: es el suyo. Como fueron suyas, más que de sus propios autores, todas las creaciones que él hizo en el teatro. ¡Hasta en los diálogos colaboró... Y no se vea en esto una censura. Vilches no sería lo ciue es si no fuera así. Lo importante es que dio vida a muchos personajes que sin él no habrían pasado de la categoría de pobres muñecos de cartón y trapo. Y él fué uno de los primeros en desterrar al apuntador, por inútil... En el ave, como en el teatro, Vilches sigue siendo Vilches. Recordadle en Cascarrabias, su primer película, o en IVu- LiChang, donde no pudo eclipsarse a sí mismo. No es el de siempre? Ahora, muy pronto, vais a admirarle en Cheri- Bibi; en su Cheri- Bibi, que acaba de filmar. Los que hayáis leído la popular novela de Gastón Leroux, ¡olvidadla! L a película no es el libro. No esperéis una escrupulosa versión cinematográfica de la obra original... E l cinc es un arte aparte, autónomo, independiente, y no respeta nada. Toma para sí lo que le gusta, y lo aprovecha como le gusta. Ante la obra cinematográfica hay que olvidar el libro que pudo originarla. E l tema primitivo nunca suele ser más que un pretexto. A l productor de la película muchas veces ni siquiera le interesa el tema. Le basta con un motivo para que se luzcan sus artistas. O, se limita a explotar el nombre del autor, ¡aunque maldita la gracia que a éste le puede hacer el verse recordado muy a menudo como padre de cualquier esperpento... No es éste, sin embargo, el caso de CheriBibi, que. gracias a Vilches, adquirió nueva vida y honrará a su título. L a flamante producción cinematográfica, a cuya primera exhibición privada hemos asistido, merece verse. Es, sin duda, desde el punto de vista cinematográfico, la mejor que hasta la fecha se hizo en lengua española. Y es un doble acierto del gran Vilches. que ha creado con arte magistral dos distintos personajes, alrededor ríe los cuales gira toda la obra: TM TM- TMr mv- TM- Tr, r T í miiir- ma- T- m- T F F ITT P r III! 1 r V V m í II; il 11 IIH li Il i K P l Eli! lili RUT TP l