Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
MODELO H E I M ABRIGO CORTO D E PAÑO AZUL MUY C L A R O CUELLO P E R E N A R D MARRÓN acentuará la tendencia de los tonos claros y suaves; el gabán de terciopelo de aspecto sombrío, con reflejos luminosos, es una maravilla. He aquí la serie de telas entre las cuales deben ustedes elegir para, hacerse los vestidos que necesiten. Agrego una ofensiva del abrigo de- dos caras: se ven de lames por un lado y de seda por otro, o de lana dentro y fuera, pero lisa y estampada. Es tan elegante, que ninguna mujer podrá prescindir de este género, aunque crea sus servicios inútiles. Las cüiaquqtasí qu e florecieron afio K pasado, como todo lo que se ha querido mucho, hoy se les vuelve la espalda para entregarse a la verdadera pelerina, que se hace redonda, regular y bastante larga, o cortada en, dos partes y colocadas sobre los hombros como si fuesen grandes mangas sueltas, de diferente largo. Las modistas conocen que a sus clientes les complace agregar cosas movibles al traje, y por eso vemos modelos con pelerinas postizas de dos o tres volantes, anudadas con bandas de la misma tela; hay también capas con vuelo hasta la cintura, y estrechas para moldear los hombros. Una bonita trenza de tela, a manera de cordón, la une al gabán, permitiendo llevarla sin la compañía de aquél. E é las; capas completas poco puedo de cir; el viaje las pide... y también el traje de noche. consiente en presentarse con algún modelo, lo que quiere decir que se tiende a su desaparición. Del largo de los abrigos es preciso decir que está más acentuado que el de los vestidos; la calle, ¿reclama un aire más correcto? ¿Menos llamativo? No sabría decirlo; pero, en todo caso, puedo afirmar que la moda manda. Dije al empezar esta crónica que no había novedades en abrigos, y veo que he encontrado bastantes para escribir este artículo. TERESA 4 1i -j st CLEMENCEAU