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e l a s C a l a t r a v a s blanco de los objetivos de los reporteros gráficos en los días en que las madrileñas l u cen l a clásica mantil l a n i las horas de las doce y m e d i a y d e l a una en los días festivos, a l a salida de las misas aristocráticas... Son las Calatravas un trozo del M a d r i d castizo que desaparece... envolviendo a los m a d r i l e ñ o s en polvo de tres siglos. R. O R T E G A LIS SON La sala capitular. La capilla de San Antonio, cuya estatua se atribuye a Alonso Cano. V, (Fotos Duque. planos de Juan de Madrazo v Kuntz, que quiso darle el carácter típico del renacimiento milanés, hasta en el detalle del color rojizo de la térra cotta. Adornaban l a fachada frescos del famoso retratista Raimun- do de Madrazo, sobrino del arquitecto, de los que a ú n queda algún borroso vestigio sobre una de las puertas de entrada. Coincidiendo con la visita que un presidente de la República francesa hizo a M a drid, la térra cotta fué vestida con flamante ropaje de pintura, entre las lógicas protestas de la Academia de Bellas Artes. Aparte las esculturas policromadas y otros retablos importantes que l a iglesia encierra, así como los notabilísimos herrajes de sus puertas, principalmente el de la próxima a la calle de Peligros, trabajados por Pedro Calbo Meezit en el año 1686, son dignas de citarse las estatuas de l a fachada: San R a i mundo Abad de Fitero y San Diego V e l á z quez, de los escultores A n d r é s Rodríguez, compostelano, y el malogrado madrileño J o s é Baguiucci, muerto en iS 63. Mutación. Cambio de decorado en la acera de las Calatravas. Mientras l a piqueta destruye la joya de arte, los tramoyistas de la escenografía u r bana colgarán de las nubes un colmenar más, españolamente inexpresivo. P a r a los amantes del M a d r i d tradicional, no m o r i r á n en su recuerdo ni los oficios de la Semana Santa, en los que se reunía el Capítulo de Caballeros de Calatrava, ceremonias de extraordinaria solemnidad y, desde luego, las m á s importantes de cuantas ge verificaron ea este temólo: a i esa acera