Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
DIARIO ILUSTRA- DIARIO ILUSTRADO. A Ñ O VI G E SJMOSEPTIMO í m N. 8.887 DJO. A Ñ O V I G E SJMOSEPTIMO N; 8.887 ¡S F U N D A D O E L i D E J U N I O D E 1005 P O R D. T O R C U A T O L U C A D E T E N A nalejas en su célebre proyecto de Mancomunidades provinciales, cuya discusión en el Congreso dio ocasión a que D Niceto A l ...y un ratero se apodera del m a calá Zamora pronunciase su más elocuente y letín del S r Burgos M a z o su más aplaudida oración parlamentaria. E l mérito político del S r Burgos M a z o Y cuando D José Sánchez Guerra, en corno el de muchos padres de l a patria, ha E l p r o y e c t o de Constitución 1913, redactó y. refrendó el célebre decreto estribado principalmente en l a fuerza nuE l Gobierno provisional de l a República tomó todas las precauciones y garantías ne- de Mancomunidades provinciales, sólo C a- mérica de que podía disponer ante unas cesarias para que el proyecto de Constitu- taluña, que era quien había pedido este ré- elecciones. Y, pues los jefes de partido neción se redactase serena e imparcialmente. gimen, se acogió a él. cesitan saber quiénes son los santones L a dictadura del general P r i m o de R i- provincianos que pueden auxiliar o. entorComenzó por disolver l a antigua Comisión de Codificación, en l a que figuraban hom- vera disolvió la Mancomunidad de Catalu- pecer una maniobra, y pues D Manuel B u r bres de distintas escuelas y partidos, y eli- ña, qué era la única existente: E n diez años gos movilizaba en tiempos sus mesnadas gió una Comisión especial, integrada por ya había habido tiempo sobrado para que por las tierras de Onuba, al S r B u r personas dignísimas, de notoria respetabi- se hubiesen constituido en España algunas gos M a z o no le fué, muy difícil llegar lidad, de indudable solvencia científica y que otras Mancomunidades si el decreto del se- a retratarse con uniforme de ministro. N o ademásreunían todas ellas l a circunstancia ñor Sánchez Guerra hubiese respondido a es sorprendente el caso, como tampoco es cualificadísima de su probada adhesión a l lo que deben responder, todas las leyes: a sorprendente el amor entrañable del Júpirégimen republicano. una aspiración nacional. ter de Huelva a l a legislación del país. E s a H a sido, pues, un acierto: de l a Comisión ternura l a comparten todos los hombres púDurante el régimen monárquico, mandando Cánovas o Sagasta, M a u r a o Canalejas, dictamihadora. e l no dar carácter federal blicos, porque con ellos acaece lo que con- figuraban en l a Comisión de Códigos profe- al proyecto de Constitución. ¿Quién es ca- los artistas de l a escena. (N o en balde hay sores tradicionalistas, como B a r r i o y M i e r paz- en los actuales momentos de definir tanta analogía entre unos y otros, n i en geográficamente las regiones españolas para vano es u n ex dramaturgo el ex ministro y juristas republicanos; como Azcárate. Y o supongo que cuando l a República se los efectos políticos y administrativos, pero ex conservador. Conocidísima es l a frase considere enteramente consolidada dará tam- sobre todo como base de un régimen fe- de que quien rompe en el Teatro el p r i bién esa sensación de amplitud de miras, deral? ¿E s que una unidad geográfica co- mer par de botas no deja y a l a profesión de ancha base, sin exclusión, de escuelas n i rresponde siempre a una unidad económica, hasta que muere Y- el S r Burgos M a z o acepción de personas; pero en estos prime- a una unidad de cultura, a esa verdadera no puede resignarse al ostracismo a que ros momentos necesita, evidentemente, l a solidaridad que engendra y robustece lo que parecen relegarle los acontecimientos. U n República- dé: l a incondicional adhesión de Cambó llamó con acierto el hecha diferen- hombre público h a de ser, sobre todo y ansus principales colaboradores. ¡Habría que cial? ¿Dónde empieza y dónde acaba e l he- tes que nada, eso: un hombre público; es leer lo que se hubiera escrito del proyecto cho diferencial de Castilla? ¿Pueden cons- decir, un hombre de quien se ocupe siemconstitucional si entre sus redactores hubie- tituir una, unidad política y administrativa pre el público. Como los dueños de l a tiense figurado algún monárquico! Todo lo Burgos y Valládblid, Salamanca y León, da lo retiren del escaparate y los transeúnmalo, todo l o absurdo, todo lo francamente Toledo y Guadalajara? ¿Aceptarían todos tes lo olviden; está perdido irremediableinaceptable se hubiera atribuido a k pérfida los pueblos de la provincia de Teruel l a ca- mente. Esto lo sabe bien el veterano cabesugestión de ios que, añorando el viejo ré- pitalidad de Zaragoza ¿Quién puede cor- cilla onubense, y por esto salió de l a Tebaigimen, querían poner dificultades a l a R e- tar los límites geográficos y romper l a so- da y organizó el enipastre constitucionalista. Pero aquello pasó, y, a l derrumbarse pública. lidaridad económica entre Huesca y Léri- el régimen monárquico, el S r Burgos marH a sido, pues, un acierto del Gobierno da, el llamado Bajo Aragón y Tortosa? -có el mutis por l a derecha a los acordes buel nombramiento y l a composición del C o- Y o dije en una ocasión que un pueblo tie- lliciosos del himno de Riego, mientras caía mité de, juristas ilustres que ha redactado ne por capital espiritual a aquella ciudad el telón corto de un Gobierno provisional, el proyecto constitucional Y no me expli- cuyos periódicos lee. P o r eso cuando estaba para dar tiempo a disponer el segundo cuaco l a sorpresa de- los periódicos catalanistas en Teruel y leía los periódicos de Valen- dro de l a nueva revista. L o s espectadores ante el carácter, francamente unitario que cia antes que los de Zaragoza, sentía gra- temíamos no volver a admirar la hirsuta bartiene la ponencia. ¿E s que en España y en vitar m i espíritu hacia la hermosa capital ba del S r Burgos Mazo, cuando éste, aunlas regiones, españolas se advierte, por ven- levantina y alejarse de mi tierra natal. Sien- que y a se le había concluido el papel, aprotura, un estado dé opinión favorable al fe- do, pues, evidente todo esto, ¿cómo puede vechó una distracción del traspunte y prederalismo? L o s mismos catalanistas recono- pensar nadie que las Cortes Constituyentes sentóse nuevamente al público, saliendo ahocen q u e e s Cataluña l a única región prepa- voten una Constitución federal? ra por l a izquierda. M a s l a gente se hallaba rada para un régimen de autonomía po ¿Es que el Gobierno se ha comprometido entretenida leyendo los letreros del telón y lítica. Y no tiene otra interpretación el pac- a ciar estado parlamentario al problema ca- nadie le hizo el menor caso. Y torna D M a to de San Sebastián. Puesto que Cataluña talán? ¿E s que los catalanes. ya no se con- nuel a sumirse en las sombras, como si fuequiere que se dé satisfacción a sus reivin- tentan con el decreto de Sánchez Guerra, ra el cuco de u n reloj, que sale una vez y dicaciones autonomistas, sea ella misma ni con el proyecto de Canalejas; n i con el otra para ocultarse luego. Porque vamos a quien diga lo que quiere, y el Gobierno so- de Maura, n i siquiera con el frustrado E s- ver si no revela cuquería lo que acaba de meterá e l pleito a las. Cortes Constituyentatuto de 1919? Pues vamos a estudiar el hacer el S r Burgos. Sabido es quedos divos, tes, órgano auténtico e irrecusable de l a problema imparcialmente, serenamente, pa- las vedettes, las estrellas del mundillo teatral, soberanía nacional. trióticamente y. sobre todo, concretamente. cuando se encuentran en. peligro. de pasar ¿E n qué. otra región española se advierDicen los ingleses que el Parlamento pue- ¿a la primera reserva son víctimas de un ten, esas inquietudes y esos anhelos autono- de hacerlo todo, menos de un hombre una robo, cuya divulgación les proporciona una mistas? E n V i z c a y a y, con mucha menos mujer. reclama considerable. Y esto es precisamenintensidad, en Galicia. lo que acaba dejponer e s c e n el cof Y dijo D Antonio M a u r a que Cataluña, ¿Y porque en una. parte del territorio na- no tendría, n i más n i menos, que l o r jg nocido é k drai. aturgd D IsranaéV- Burdos: Mazo, y a que no le hacemos tan candido cional se sientan esos pujos federales vamos soberanamente le concediese el Parla como para dejar en un carruaje 1 1 maletín 11 a obligar a todos, los españoles a que acepANTONIO; R O Y O V I I L A X C A con joyas. Pues, ¿y esto de pasearse todo v. n ten el federalismo? Precisamente el error viejo caudillo turdetano c o n u n montón de de D Antonio M a u r a consistió en no planalhajas dentro de un maletín? ¡Oh, dioses tear el problema catalán con entera fran ¡A qué extremos se llega por l a notoriequeza. A su recto sentido jurídico le repugnaba un régimen de privilegio, e ideó E l público debe leer diariarm nte dad! A ponerse D Manuel Burgos M a z o a l a altura de una P o l a N e g r i o de una el arbitrio de las mancomunidades provinciales, diciendo que todas las provincias es- nuestra sección d e anuncios p o r Clara B o w ¡Vamos, señor; nunca lo h u pañolas se podían acoger a ese régimen, palabraá clasificados en secciones. biéramos creído! cuando la verdad era que en ninguna parte se advertía l a menor veleidad mancomunista E n ellos encontrará constantemeno mancomtmadora. RAMÓN L O P E Z- M Ü N T E N E G R Q E n el mismo error incurrió D José C a- te asuntos que pueden interesarle. CÍO M E N T A R POLÍTICOS; 1o s VI E l O T R U C O 9
 // Cambio Nodo4-Sevilla