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ABC, LA ACCIÓN si! D E J U L I O D E 1931. E D I C I Ó N D E ANDALUCÍA. P A G ¿Qué es lo que ha sucedido entre tanto? ¿Habrá hecho traición el pueblo vasco a su espíritu más profundo y a su fe más auténtica? A l contrario. E l único delito del puebto vasco consiste en haber respondido a los impulsos más profundos de su personalidad y de su historia. Su delito consiste en poseer una idea y un sentimiento que ex presar y defender. Ante las repentinas muta ciones de las otras comarcas españolas, el país vasco se ha mostrado tal cual era, i n variable; es porque e r a algo, al margen de la Monarquía y de la República. Y porque mantiene esa realidad de su ser y de sus ideas és por lo que hoy se le mira de reojo. E l radicalismo tiene también sus veleidades. Obsérvese, por ejemplo, que para los radicales de hoy Suiza ha dejado de ser el modelo de Repúblicas a imitar. N o sucedía lo mismo en tiempos de P i y Margall y de los puros y viejos federales. Él espectáculo de los prudentes cantones, habitados por ciudadanos sensatos que aman y obedecen las leyes patriarcales con una fidelidad religiosa, ya no se usa. Todo eso tiene sabor de un conservadurismo casi reaccionario. A s í le sucede al Árbol de Guernica; está un poco pasado de moda. Y es, sin embargo, el mismo Roble, emblema de la libertad, que Wordsworth cantó con fervoroso acento. E l mismo Árbol que arrancó a Rousseau tan entusiastas alabanzas cuando l o veía alzarse cual amparo de, hombres libres en medio de una Europa sujeta al despotismo. Después, al invadir el Ejército de la Revolución el Norte de España, el general francés hizo detener las tropas en una altura junto a Guernica, mandó formar y presentar armas, y los soldados adornaban sus fusiles con las ramas del Árbol sagrado y tejían coronas para sus sienes. N o y a no se estilan esas sol enfries expansiones románticas como de viejo poema inglés o de antigua estampa en tonos delicados. Con todo, el país vasco tendrá que comparecer ante el Parlamento para pedir el puesto y la actitud que necesita ocupar en la nueva arquitectura del Estado español. E l instante no es muy propicio para él. A c a so la raza no conoce bastante el manejo de la fraseología libertaria que hoy se usa. Sólo sabe hablar ese vocabulario republicano que el filósofo ginebrino entendía y practicaba. Labor, fe, libertad: éstas son las palabras que el pueblo vasco sabe decir con verdadera y profunda convicción. Que sepa ahora defenderlas con su tesón de siempre y con fortuna. JOSÉ M A el flaco del enemigo y del rival mejor que el fogoso tribuno bilbaíno. S i en el Gobierno algo más prácS N D C A L S T A que se constituya, para hacer los mártires de tico que la beatificación de la República, no entran los socialistas, A l e Organización de productores que realizan sus fines sin tejandro Lerroux v a a tener que dar a su ner necesidad de acudir a las gestión de estadista unos ensanches dictaluces que poseen os representoriales que van a escandalizar a los que tantes de ideologías burguesas. creen que el autoritarismo es una forma de Jorge Sorel. Descomposición la indignidad política. P a r a darle la batalla del marxismo (páginas 60 al sindicalismo es preciso contar con los soy 61) cialistas. Similia similibus... Y la opinión debe asistir a ese GobierPese a las conminaciones y a las ameno sin embarazar su marcha planteándole nazas del S r Maura, que será un goberproblemas relacionados con la vida eterna. nante de cuerpo entero el día que descuA h o r a lo urgente es lo temporal. Sobre eso bra que la pólvora sin el proyectil es puro está conforme hasta la Iglesia, la cual, proruido, el sindicalismo está haciendo de las suyas, eficazmente sostenido por un valedor- cediendo con gran tacto, no ha pedido todatan considerable como el S r Maciá. N o ha vía que el camino del cielo sea incluido en librado todavía la gran batalla, pero sus ningún plan de carreteras. H a y que salir al paso del sindicalismo con la ley, y, si es precombates parciales, por lo que inquietan al ciso, sin ella. Después de todo, ¿qué es la enemigo, dejan entrever su fuerza. L a i m ley sino un instrumento inventado por los presión que se recibe desde el extranjero no puede ser peor. T a n cierto es eso, que juristas para medir las pasiones? S i éstas crecen, la ley no debe conservar los límites entre las causas de la persistente baja de que le asignó el que la creara. nuestra moneda, ninguna obra tan decisiToda la zozobra nacional está sostenida vamente como la acción sindicalista. -por el sindicalismo y el comunismo, sobre L o bueno que tiene esa gente es que n i los cuales tienen las brigadas del S r G a disfraza sus propósitos ni esconde sus melarza la misma eficacia que tendría un pludios. D a la cara con su bandera de siemmero sobre la epidermis de un elefante. p r e la lucha campal contra el capitalismo, Porque si no se acude pronto al reparo del sin designio alguno de reformar l a estrucdaño que están haciendo esos originales artura política del régimen. S u texto doctrinal quitectos de la sociedad futura, dentro de es tan parvo, que cabe íntegramente en un pocos meses el derecho de los españoles al papel de fumar. H e aquí sus dogmas; afiroxígeno estará mediatizado por el señor mar el carácter netamente obrero del sociaPestaña... lismo. Nada de acuerdos con los patronos MANUEL B U E N O ni con la política. Nada de solicitar la simParís, julio, 1931. patía de los intelectuales. E l obrerismo m a nual, reivindicando su derecho a todo. A n tonio Menger, tirando con honda sobre las cajas de los millonarios. S u táctica es senINTERPRETACIONES cilla: crear e: imponer l a conciencia de clase. ¿Que los obreros se resisten por t i midez o por desconfianza? Se les obliga, i n El país vasco y! a libertad cluso violentamente, a todc a cotizar y a E r a natural que las cosas, con el nuevo asumir todas las responsabilidades del comrégimen, fueran cambiando de sitio. E l país bate. L a personalidad sindical, por encima vasco, que ahora contemplan mis ojos con de todo. Que. est preciso i r a la huelga? una renovada simpatía, es una de esas cosas Se va. ¿Que se hace indispensable el saboque en la España del momento han sufrido tage del taller, de la máquina y de la fábriuna- inesperada transformación. L a s montaca? Se practica, sin. retroceder ante las conñas y los valles siguen tan bellos cerno ayer; secuencias. E n vano se pretende desarmar las caserías, entre las arboledas y los maia l sindicalismo con f o r m a s Aunque el sezales, ponen en el panorama su pacífica ñor. Largo Caballero anunciase mañana la y laboriosa nota de siempre; las fábricas tradistribución de las acciones de las grandes bajan sin paréntesis junto a los ríos repreindustrias entre los obreros no lograría la sados, y por todas partes palpita la. obstinacapitulación del Sindicato. da y serena vitalidad de un pueblo que mejor que ningún otro podría escribir en su esA h o r a tiene a su árente hombres intelicudo un único lema: labor. E l país vasco gentes y de una inteligente audacia, que se no ha cambiado con la República. L o que ha han dado tal maña, que en tres meses han variado de sitio y de expresión es su fama. transformado el medio nacional español. De país de la libertad que antes en ha paP o r el sindicalismo está mandando en C a sado a ser un pueblo reaccionario. TJn puetaluña ese ilustre paranoico de Maciá, que blo al que se mira un poco de reojo. le dio el triunfo electoral en abril. Se comprende, pues, que el terco iluminado pague ¡Qué diferente a como sucedía antes! en moneda de buena ley l a aportación políRecuérdense los tiempos de la guerra y los tica que recibió, un poco más importante años que siguieron a la guerra; entonces que las oquedades verbales del Sr. Ayguadé, todo se resolvía en loas al país vasco. E s que es un batracio recriado intelectualmente verdad que entonces el país vasco, manaba en el Ateneo de Manresa. E l espectáculo, dinero. Los hombres de negocios y, los homvisto de fronteras acá, es todo él, en honor bres, de letras miraban hacia- Bilbao como de los caudillos sindicalistas. Son los amos. a, una meta. Allí radicaba el laboratorio de LNunca se pudo emplear esa frase popular todas las empresas. Allí se podía especular con más oportunidad. con las navieras y encontrar capital para todo. P a r a fundar casas editoriales, para E l sindicalismo es un neomarxismo, más crear periódicos y revistas. L o s mismos ágil que el fundado. por el sociólogo alemán: ¿P a r a qué pensar en la- reorganización de agitadores políticos encontraban en aquel foco de bizcaitarras propicias colaboraciola sociedad con innovaciones políticas o renes para mantener el estado de sedición. Se vulsivos económicos? Se acepta como buena l a estructura que la h a dado el capitalismo. disculpaban y se jaleaban las expansiones de Que todo subsista como está, a condición de los nacionalistas vascos, como propias de que el obrero se instale en el sillón del pa- una raza que tenía derecho a la libertad. E n efecto, el vasquismo. simbolizaba l a idea trono y le quite a éste las llaves de la caja. de libertad, del progreso, de la cultura más A un elemento de ese poder colectivo es moderna. Vizcaya y Guipúzcoa eran los teirrisorio oponerle palabras ni promesas. H a y rritorios más avanzados y más ilustrados de que oponerle fuerzas. Demasiado lo sabe el España. Pero, hoy las cosas han dado una señor Largo Caballero, que sin las intemperancias superfluas del S r Prieto, conoce vuelta en redondo. SALAVERRIA EL SACUDAMOS PESIMISMO E l pasado invierno me permití hacer notar ante el Ateneo de San Sebastián el carácter de disgusto, de desfallecimiento y de tedio que exhalan no pocos libros salidos de las plumas más esclarecidas y que les lleva a desconfiar, cuando no a maldecir, de l a democracia, calificándola de rebelión de las masas. Tomé a la sazón como ejemplo a Paul Valery, analizando sus Odas y Charmes, su Monsicur Teste y su Jeune Parque; trabajos muy literarios, pero aniquiladores de todo ideal, entusiasmo, ilusión y fe en un destino y en una acción que lo realice. H o y publica V a l e r y otro volumen: Regarás sur le monde actnel (Stock, 1931) De sus. páginas 110 brota palabra que anime, relámpago que ilumine ni arenga que conmueva. Nada creador. Nada fecundo. Al contrarío: la decadencia por doquier; la destrucción, las contradicciones. Ploy no vemos sino un equilibrio de debilidades. Todo es inde-
 // Cambio Nodo4-Sevilla