Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
DIARIO ILUSTRADO; A Ñ OV 1 G E SIMOSEPTIMO N. 8.898 FUNDADO E Li. L. ABC II I II I Ijl U I I M I I I I H I II II I i, DIARIO ILUSTRA DO. A Ñ O VI G E tf S I MO S É P T I M O N. 8.898 D E J U N I O D E 1905 P O R D T O R C Ü A T O L U C A D E T E N A LA MATERIA BRUTA ¡3 -í L a Comandancia de M a r i n a de M á l a g a se h a d i r i g i d o a l alcalde, r o g á n d o l e sea e x t r a í d a del puerto l a estatua del m a r q u é s de L a rios, arrojada a l agua l a noche del 14 de a b r i l ú l t i m o y que produce u n a corriente electrolítica que perjudica a los motores de los buques. LA PRESIDENCIA L e r r o u x se v a a los toros. PROBLEMAS L a t i e r r a debe ser p a r a el qua l a trabaja. Cada cual hace lo que puede; es decir, loque le sale de dentro. E l- h o m b r e público Todo el problema agrario se halla, expretiene que v i v i r en público, o sea para el p ú- sado en esa fórmula. Y que no valen pa blico. Tiene, por tanto, que hacer ostenta- liativos ni atenuaciones de última hora. L o s t ción de lo que hace y de adonde va. Alcalá unos, porque a s í s e les ha ofrecido; los Zamora v a a misa; Prieto, al café de los otros, por ese a f á n de propiedad que es i n operarios; Azaña, al café de los intelectua- nato en el hombre, lo cierto es q u é el l a A m í lo de l a casa de Cornelio me había briego español acaricia esa idea, y que no sorprendido un, poco, Supe que se procedió les, y Lerroux- se va a los toros. Cada cual pocos ciudadanos vienen diciéndole al l a cuidadosamente a desalojarla hasta que no busca el camino que cree m á s seguro para briego que tal aspiración es cosa lógica y quedó dentro de ella un. solo ser vivo, y llegar al sitio que el político se propone a l- prontamente realizable. c a v i l é N o hay duda de que, en esta oca- canzar el sitio de l a simpatía de las gentes. sión, contra quien se iba era contra l a casa L a iglesia llena de personas de orden, el bal- Y o aunque no soy rentero, lo celebro misma; aquí se ha ejecutado a una casa cón, sus hombres de pro, l a tertulia rebosan asimismo, porque tampoco soy terrateniente. N o poseo m á s tierra que l a que traen Y me e x t r a ñ é te de literatura; pero L e r r o u x se va con los No hubiese sucedido l o mismo si supiese chicos. de la Prensa a presidir una corrida a casa mis zapatos, y esa no me l a quita que habían fusilado a una persona 0 a v a- de toros. H a y un cielo alegre, músicas j a- nadie si no le doy dinero encima; conque, rias personas. Lamentablemente, los hom- carandosas, mujeres elegantes, divisas y mo- siguiendo el nuevo rumbo de l a riqueza bres no encuentran mejor manera de con- ñas de jubilosos colores, extranjeros que rústica, puedo llegar a columbrar un paraíso de posibilidades altamente halagüeño. vencer: a los demás que abriéndoles agujeritos en el cuerpo, y las ametralladoras pue- acuden desde; Bia. rr. itz a contemplar la E s- E n cuanto los solucionistas de tanda alcen den cambiar de blanco, pero no de función. paña extraña! que juega al juego trágico de sus ojos. de l a tierra y dirijan l a vista a L o que produjo un ligero vértigo en 1 mis los pistólerosíy a la- dramática, diversión qe otros lugares, hallarán el problema del camideas fué la novedad de condenar a muerte la torería. L e r r o u x sonríe bajo su viejo b i- po, repetido hasta el infinito, dentro de l a una casa, una casa sin gente, en juicio su- gote de sargento en el alto palco presiden- ciudad, a través de las aguas, surcando los marísimo, a l a voz de mando y ante el tes- cial, viendo cómo el destino desenvuelve la espacios... Y verán, por. ejemplo, que el timonio de los reporteros. Con toda seriedad. madeja de sus invulnerables determinacio- coche, el carro, el automóvil, el tranvía, el Pero en seguida pensé que algunos sujetos nes. E 1 destino le. está trayendo a Lerroux avión, el buque, etc. deben, pertenecer a l -acaso yo, mismo- -se vuelven para dar una a la misma mano el usufructo del Poder. cochero, al carretero, al chauffeur, -al tranpatada a l a piedra en q u é han tropezado. Y Que se ensayase. en este preciso momento un viario, al piloto, a l a marinería. porque rectifiqué: E s singular esta conducta, pero... plebiscito libre, y L e r r o u x ocuparía automá- son quienes los trabajan ¿Cómo? ¿Que esos trabajadores perciben y a un salario o es humana ticamente la presidencia del Gobierno de la un sueldo, mientras que los obreros del teHasta que leí la noticia que encabeza es- República. r r u ñ o tienen que pagar una renta? E n camtos renglones no comprendí toda l a r a z ó n que Para eso es andaluz. L o s que somos fa- bio, éstos disponen de los frutos de la finca puede esconderse bajo. un, acto de aparien- talistas creemos, naturalmente, en el sino arrendada, a l paso que los otros tienen tan cia absurda. A h í está l a estatua del mar- racial. L o cierto, es que hace unos años, sólo el s u e l d o ¿Q u e el a ñ o en que se pierqués de Larios. N o es más que una estatua cuando l a necesidad de l a dictadura estaba den las cosechasino: hay semejantes frutos como lo otro no era m á s que una casa. L a para el pobre colono? E s ¿o l o r o s a m e n t e desmontan, l a transportan y l a arrojan ai en el aire, fué un andaluz quien se brindó cierto. Pero si aquel terreno consiguiera a obedecer a l a Oportunidad. Gtro andaluz explotarlo en propiedad, ¿n o podrían permar. Parece que ya se acabó todo para ella, y que no podrá volver a hacer daño a nadie se deja arrastrar ahora por los acontecimien- derse las cosechas lo mismo y encima haen. el mundo. Y he aquí que, amparada por tos a un parecido resultado, i E l sino racial! bría de pagar los tributos como buen proel misterio submarino, cuando nadie se, ocu- Después que hayamos gastado nuestra iro- pietario? Claro que, en- tal supuesto, puede pa en ella, cuando se piensa que ha perdido nía alrededor del pintoresquismo de los an- vender l a tierra y remediarse por; el pronto. toda su eficacia- -que, tratándose de una es- daluces, no tendremos m á s remedio que re- Pero ¿y después? ¿Vuelta a comenzar el tatua, se limita a hacerse ver y a dificultar conocer que de Andalucía suelen salir pre- problema? I. p iiah ente v e r á n todas. las pro- el tránsito- sale con ese truco de l a co- cisamente los hombres de m a n d ó H o m- piedades del Estado que deberán ser entrerriente electrolítica que perjudica los mo- bres de la envergadura de Cánovas. Sí, y de gadas a quienes las trabajan y a que el tores de los buques. Narváez. Y del Gran Capitán, amo de Ita- Estado no hace sino cobrar los beneficios. E s m á s que probable que a l a estatua de lia. Y hasta de Romero Robledo, si os place. Q u e el Estado es E s p a ñ a y l o que es del Larios no le importen los buques. S i se de- Estas son las sorpresas que da el destino. Estado es de los españoles? Pues por eso cide a estropearles los motores será para De las gentes de guayabera y de pasito atil- precisamente: a repartir. Y por igual r a complicar con un acto m á s de sabotage los dado salen los hombres de poderío. Y de zonamiento, los edificios deben Ser para los muchos problemas que nos preocupan a los todo ese Norte cubierto de cumbres y de albañiles, carpinteros, pintores, etc. aunque es caso que se presta a l barullo, porque, españoles en esta época de consolidación de un régimen. S i le fuese posible, espanta- nubes, poblado de hombres recios, morales cuando terminan los obreros de construir y graves, de ahí- ¡estupendo capricho de las la casa, vienen los inquilinos a reclamar su r í a también a los boqu rones 1 E s o no está bien. L a estatua del marqués cosas! -no sale nada. Repasemos bien los propiedad, y entonces... dificulta la vida nacional desde el fondo de acontecimientos y nos encontraremos, por aguas perfectamente jurisdiccionales. N o ejemplo, con esta singular sorpresa: el país I r í bueno- -me a r g ü i r á el lector- y podemos consentir que continúe soltando co- vasco no ha- producido u n político de algu- a i patrono que se gastó el dinero en rrientes electrolíticas con l a misma facili- na talla, un gobernante, u n hombre de mando. adi las tierras, los vehículos, las cadad con que antes sudaba el venenoso car; j j é vamos a decirle? Pues que no Sigue, pues, l a veleta de E s p a ñ a apuntandenillo, al amparo de una impunidad, que do hacia el Sur. ¿E s esto para bien o para hv icrá ido tonto. N o se me ocurre otro su alta posición le procuraba. Comenzamos argument... a entrever, que la energía que despleguemos mal de los españoles? Pero el Poder, lo rn ñi ¿Y e l Hombre qíie se vea con algún n u contra l a materia bruta en rebeldía puede mo con l a Monarquía que con la República, está ofreciéndose a h í en medio para qt n merario, en q u é lo v a a invertir? ¿E n cuser una alta lección para los hombres. quiera o sepa conquistarlo. A pugnar N a e pones de Banco? Pues... mire usted: tamAplíquesele a la estatua de Larios la mis- contra Sur Y a están pugnando... E l c; tto poco, porque, como es el Banco quien mama severa ley que a l a casa de Cornelio, neja esos capitales, parece l o m á s lógico cambiando apenas el sistema por el; medio andaluz- de viejo bigote de sargento, j i itc a la muchachas de graciosa risa, so ¡rít que se quede con ellos, y a que el. dinero, l o en que existe. Un, torpedo bien. dirigido, y a otra cosa. también él y manda con elípañuelo que to- mismo que l a tierra, debe ser. para quien lo trabaja quen- -basta de: banderillas- -a muerte. Hay. que ser inflexibles. JOSEM, SALAVERRIA RAMÓN L O P E Z- M O N T E N E G R O V. F E R N A N D E Z F L O R E Z T 1 8 ¡1
 // Cambio Nodo4-Sevilla