Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
A B C. V I E R N E S 31 D E J U L I O D E 193.1. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G 16 ABC EN NUEVA Harlem Nueva Y o r k aborrece a los negros, no cabe duda, pero los aborrece únicamente desde las ocho o nueve de la mañana hasta las doce de l a noche. A las altas, horas de la madrugada no puede pasarse sin ellos, y, abandonando los cabarets del Broadway con su alegría mejor o peor imitada, se va a. Harlem en busca del real thing, esto es, en busca del artículo verdadero. P a r a los americanos de estirpe puritana la alegría es una invención negra. N o es que elfos, por sí mismos, no se alegrasen nunca. A veces pa- rece que hasta llegaban a sentir el ansia extraña e imperiosa de que habla el poeta, pero, no sabiendo analizarla, la interpretaban como un ansia de nadar o de saltar a la comba, de donde resulta que si los americanos tienen una musculatura tan excelente es por pura, equivocación. Y hoy, cuando América, decidida a echar por la borda sus últimos restos de puritanismo, quiere divertirse de verdad, se encuentra con que carece para ello de la técnica necesaria y que tiene que copiar a los negros. L o s cabarets del Broadway, con sus músicas y sus bailes de inspiración evidentemente negra, parecen un anuncio de los cabarets de Harlem. E n ellos el irse animando es como si dijéramos ir sintiéndose negro, y hacia la una o dos de la madrugada todo, el mundo se siente, por lo menos, cuarterón. Es la hora dé H a r l e m I, a hora en que los negros más monstruosos estrechan entre sus brazos a Jas más áureas anglosajonas. L a hora en que el alto profesorado, tipo W i l son, se pone a bailar la rumba con la servidumbre femenina de color. U n a vueltecita por Harlem a esa hora le ilustra a uno más, que veinte volúmenes sobre la cuestión negra en América. Allí se ve bien claro que no todo son fuerzas contrapuestas entre los negros y los blancos norteamericanos, y que si los blancos odian a los negros es, en cierto modo, como el vicioso odia su vicio. Se ve, en fin, que los blancos pueden odiar a los negros durante el día y a las horas íaborables, pero que, a pesar. de todo, hay algo en el fondo de la raza maldita que los atrae de un modo irresistible. Todo lo cual tiene una explicación bien sencilla: la falta de una lujuria propia en el pueblo americano. Naturalmente, yo no voy a utilizar las columnas de A B C para salir en defensa de ningún pecado capital, pero opino que todos los hombres, aun los de un abolengo puritano más directo, están hechos del mismo barro, y que si se prescinde de su naturaleza o si se quiere ir brutalmente contra ella el error será funesto. L a dictadura puritana arremetió contra toda pasión carnal de un modo verdaderamente feroz, y hoy aquí pueden ustedes ver a este pueblo que, totalmente desprovisto de sus instintos lujuriosos, no tiene más remedio que arreglárselas con la lujuria de los otros pueblos. E l negocio ha sido redondo. Como la raza anglosajona es una de las razas menos sensuales del mundo, se consideró tarea facilísima el hacer de ella una raza enteramente virtuosa, pero al privarla de su parca sensualidad se la dejó sin defensa contra el estímulo de sensualidades extrañas, y cuando la raza elegida estaba ya a dos dedos de la pura v i r tud, hela aquí que se suelta el pelo y que dice: -A h o r a me toca a mí... Y si quieren ustedes verla a la obra dense un paseíto por H a r l e m de dos de la madrugada en adelante, advirtiendo que cuanto más en adelante será mejor. YORK D E AVIACIÓN P O R T 1 V- A L o s torneos aéreos timo al presupuesto nacional, habrá pronto una aviación deportiva que nada tendrá que envidiar a la mejor del mundo, una clientel a numerosa para la industria española y unos pilotos que serán la mejor reserva para la defensa nacional. JOSÉ M a JULIO CAMBA Nueva Y o r k julio, 1931. L a aviación deportiva, como todas las manifestaciones del deporte, requiere el Club. Claro está que no me refiero a los llamados Aero Clubs, expresiones de la vida de ciuCRÓNICAS D E PARÍS dad, que han tenido y tienen mucho más, incomparablemente más, de Casinos de reL o s almuerzos en la Embajada creo que de organizaciones aeronáuticas. E l Club ha de tener su residencia en el de España mismo campo donde se hace el deporte. I n Aunque la estación, ya muy avanzada, no glaterra ofreció el ejemplo y Alemania rees propicia para reunir a las personalidacogió seguidamente la enseñanza. E n E s p a- des de la política, de la diplomacia y de las ña creó saber que se va iniciando el buen artes, cuya dispersión veraniega ha comensentido y comienzan a crearse esas Asociazado, el Sr. Danvila, que en los diferentes ciones que con campo propio o en aeropuerpuestos diplomáticos que ha desempeñado, tos oficiales pretenden ser núcleos de aviay muy recientemente en la Embajada de la ción deportiva. E l esfuerzo que realizan esos Argentina, ha dejado nuestro nombre a gran particulares es- tanto más de encomiar cuanaltura, continúa en París su hospitalaria to que hasta ahora no se ha manifestado tradición. Aparte algunos almuerzos que acertadamente la iniciativa oficial. Y aún pudiéramos llamar protocolarios, a los que es preferible que no se manifieste, porque, han asistido miembros del Gobierno y persoa nuestro juicio, el estímulo, que es base de najes oficiales, ha organizado otros, muy i n desarrollo, sale siempre malparado de la teresantes por la importancia de los nomrigidez articulada de la Gaceta, bres de losí invitados, muchos de ellos céPero aun. con ser muy elogiable esa ac- lebres en las artes y en la literatura. tuación, más o menos interesada, de alguT a l sucedió con el que el pasado martes nos profesionales, no pasa de una propagan- organizó el Sr. Danvila en honor del ilustre da aeronáutica entre las amistades. Estimo maestro F a l l a tan admirado en los círculos que el único medio para que la aviación defilarmónicos de esta capital. Con el autor, portiva alcance rápidamente el desarrollo de El amor brujo y el esclarecido historiador qué merece, es copiar de manera adecuada y novelista, que hoy ocupa el magnífico pael sistema seguido por los Clubs futbolístilacio de la Avenida Jorge V se sentaron a cos. Cuando se logre hacer nuevamente del la mesa, entre otras personas, el novelista vuelo un espectáculo interesante para el gran francés Paúl M o r a n d y s u señora, el gran público se habrá conseguido, estimular a los pintor español Sert y la suya, que es una profesionales y aumentar su número, crear bella dama rusa, el barón Robert de Ro thun ambiente popular a la aviación deportischild, el académico de la Española D Eugeva, y, en consecuencia, hacerla v i v i r de nio d Ors, el redactor- jefe de Le Maíin, otros ingresos que los del presupuesto naM Jules Sauerwein, y su señora, madame Bousquet, distinguida clama que precional, desechando así l a vieja teoría de que todo español ha de mermarlo en poco o en side uno de los salones literarios más i m portantes de París; la señorita Adelia de mucho para sentirse buen cumplidor de sus Acevedo, fundadora y principal animatoire deberes ciudadanos. en España de la culta Sociedad del L i b r o de S i en vez de copiar literalmente lo que se hace en. la Europa occidental- -pasando Arte, y J o s diplomáticos de la Embajada Sres. Rolland, Mamblas y Aguinaga. pocas veces de Francia, tan poco feliz hasta hoy en asuntos aeronáuticos- exprimiéraDon Alfonso Danvila, qué antes de em- mos el ingenio propio sin miedo a parecer prender su importante trabajo histórico, que pedantes- -después de haber estudiado conintegran varios volúmenes, de las Luchas cienzudamente cuanto se hace fuera de fronfratricidas de España, fué un novelista de teras- -y dejara de producirnos extrañeza los pocos que entre nosotros han sabido reque algún español pueda tener ideas beneflejar con acierto las costumbres de la vida ficiosas entre tanto dislate internacional social madrileña, posee cual otro alguno ese como se produce en- cuestiones- aeronáutidifícil don de gentes que es condición i n cas, es posible que algo mejor nos fuera dispensable a todo buen diplomático, y así en ésta y otras cuestiones de mayor enverse explica que en el poco tiempo que lleva gadura. desempeñando la Embajada se haya relacioH a y que justar en torneos aeronáuticos nado con los sectores más notables de la sociedad parisiense; así estas reuniones y las el valor de los equipos que cada Club presente. Es bien sencillo hacer el reglamento que sucesivamente se irán celebrando en el. antiguo palacio de W a g r a m revisten- partide un juego del aire en la misma forma que. se ha encontrado la manera de disputar- cular- interés. E l maestro Falla, por ejemse el triunfo en juegos de fútbol, tennis, plo, nos hablaba de sus proyectos artísticos, que por el momento se circunscriben a la golf, rugby, etc. terminación de su magna obra inspirada en Se me dirá quizá que son mucho más peligrosos los torneos de aviación. Razón, de La Atlántida, del glorioso poeta Verdaguer; Sert, el portentoso decorador de la Catedral más para que pronto fuesen los preferidos de V i c h oía entusiastas felicitaciones de del público español. Organícense los Clubs cuantos han admirado su nueva obra destiaeronáuticos con tendencia a hacer de este n a d a a enriquecer nuestro bagaje artístico deporte una cosa espectacular, y se verá en los Estados Unidos, y cuyo asunto son cómo progresan rápidamente y a qué límilas Bodas de Cámacho en. fin, el erudito tes llega W desarrollo. Cada Club tendría un equipo como se forman los de fútbol, colaborador de A B C Eugenio d Ors, v i a con la natural diferencia de organización jero infatigable, nos anunciaba su próximo viaie a Londres, adonde le llevan sus emy de material, porque en vez de un balón, tendría que disponer de diez o doce avio- presas culturales. netas, si bien no habría necesidad de inverCon tales elementos no hay que ponderar tir la muy crecida suma que hoy vale un el agrado y el interés que despiertan estos campo de juego; llévense d cabo torneos almuerzos de la Embajada de España. anuales, que otorguen, por sucesivas elimiMONTE- CRISTO naciones, el título de campeón, y se verá cómo, sin necesidad de hurtar un solo cén- París, julio, 1931. ESPINOSA
 // Cambio Nodo4-Sevilla