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MADRID- SEVILLA 31 D E III L l O D E 1931. N U M E R O SUELT 010 CENTS. HEDACCIÓN: PKADO m J m TT 1 J MmJr ISJt J DIARIO 1 LUSTRADO. A Ñ O VIGESIMOSEPTIMO N. 8.900 TOPAN, SEVILLA D E SAN SEBASTIAN. SUSCRIPCIONES I A N U N C I O S MUÑOZ O L I V E C E I t C A N A A EL PROBLEMA D E CATALUÑA L o s organizadores de l a revolución buscaron afanosamente concursos de todo genero, sin reparar en calidades ni en peligros. Todas las compañías parecieron buenas. E l ministro de la Gobernación ha confirmado solemnemente en el debate político lo que nadie ignoraba: que l a Confederación Nacional del Trabajo fué aliada y coadyuvante del Comité revolucionario. Los anarquistas y sindicalistas que forman l a Confederación eran lo que son hoy, lo que siempre han sido y s e r á n venían haciendo cuando se les buscó para hundir u n- r é g i m e n lo mismo que. hacen y se les recrimina bajo l a República. Sin detenerse en el punto de parada de los demás revolucionarios, sin conformarse con l a substitución de un rótulo por otro en l a fachada del Estado, sin cambiar de doctrina ni de táctica, siguen haciendo su revolución. ¿A quién le sorprenderá esta conducta? ¿Q u i é n podía esperar otra? Aprovechan y aun reclaman airadament e- -d í a el. ministro- -todo lo que les da l a L e y derechos de reunión, de asociación, de propaganda, y se niegan a todo lo que l a L e y les exige. Compartimos la indignación, pero no la extrañeza del S r Maura. Eso es achaque de los revolucionarios de cualquier matiz, burgueses y no burgueses, en todas sus empresas y en todas las ocasiones- en julio como en diciembre. Pero la. famosa Confederación ha puesto a Cataluña al borde de l a ruina, en una situación de tal peligro, que no admite espera. E s el Sr. M a u r a quien lo d i ce y no hay quien lo niegue, ni la representación parlamentaria de Cataluña. E l Gobierno quiere imponer la. ley, cumplir su deber ante l a inminencia de l a catástrofe y halla en Cataluña el veto o una dificultad que lo parece. E s que l a Confederación perturbadora, desentendida de sus p r i meros aliados que no le toleran l a ilegalidad, está coadyuvando en otra alianza a cuota libre Los votos de sindicalistas y anarquistas han contribuido eficazmente al triunfo de las elecciones municipales y Constituyentes, han creado el Poder de Maciá y de la i z quierda. Y siguen haciendo falta para el Estatuto. H a y que esperar, páseTo que pase. Cataluña debe sufrir, el estrago que la desangra para salvar el Estatuto. Y después se buscará solución, y se remediará el desastre... Pero ¿por quién y cómo, con qué responsabilidad y con qué eficacia, si se acude a deshora? ec Esta es la cuestión que ha planteado en las Cortes el Sr. Maura. M u y bien planteada, con patriotismo, con sumo acierto de gobernante, con rectitud y con sinceridad, tanto más plausible, por cuanto envuelve confesión y rectificación de faltas y errores. E l Gobierno central- así lo llama el discurso del ministro- -quiere actuar; pero el nuevo, confuso e indefinido Poder de Cataluña, no comparte su opinión, y se le coloca en actitud de repulsa, para estar al- provecho de una alianza inmoral, en amparo de una rebeldía N o hay razón justa para el reproche, no hay dejación de derechos y deberes ni abdicación en la actitud y en la propuesta del ministro de la Gobernación. ¿M a c i á es C a- E n la asamblea agrícola de Carrión de los Condes se ha planteado una cuestión esencial para el problema agrario en muchas comarcas de Castilla: E l minifundio. Frente al sentido erróneo de la generalidad que se ha pretendido dar- -a lo menos para numerosas provincias de España- al proyecto de reIniciativas muy legítimas e intereses muy forma agraria 1 a deliberación de los agrirespetables contribuyen a la confusión de cultores de Carrión demuestra l a necesidad atribuir a las Cortes Constituyentes una lade soluciones particulares y varias, y, enbor, además de copiosa, impropia de su finalidad. Y aun dentro de la Cámara, algutre ellas, indispensablementej la extinción de na minoría incurre en la misma equivocalos minifundios. ción, llevando a la Mesa proposiciones de E n realidad demuestra, efectivamente, la ley, como la de ios foros, esterilidad de todo esfuerzo cuando el laA una Asamblea constituyente no pueden brador de parcelas miserables, ínfimas, agota someterse materias legislativas que han de su trabajo para un rendimiento que, por lo llevarse a l a Caceta para su aplicación por reducido, j a m á s puede ser remunerador. Se el Poder ejecutivo. L a misión de estas Corha de ir, por lo tanto, a. la fijación de l a tes es la de dar el Código fundamental, y parcela mínima. Pero este procedimiento no sólo excepciohalmente alguna ley de caráces fácil ni es barato, y, desde luego, no pueter complementario y urgente de- estructu. de resolverse con cuatro palabras desde un ra nacional, como el que quiere darse al proprecepto de la ley. yecto del Estatuto de Cataluña. L o demás, E n ese, como en otros aspectos, ya se veincluso las leyes orgánicas, es materia de las rán las dificultades del sistema, si por adeCortes ordinarias, cuando ya se haya estalantado no se apoya toda la reforma en prinblecido el régimen cameral, y consiguientecipios concretos de metodización, y si no se mente, el trámite reglamentario y el voto parte del principio esencial del dominio d i para los proyectos, y haya un refrendo recto. E n el caso de la parcela mínima no de Estado que promulgue. Todo ello aparte puede haber estímulo eficaz si el acrecimiende que se obligaría a estas Cortes a distraer to no implica la propiedad, y lo humano y su atención, con perjuicio de su tarea maglo frecuente s e r í a q u e el agricultor aplicase na de dar l a ley fundamental. su mayor afán y su trabajo más intenso al trozo propio, para darle, más valor que a los E l Sr. Besteiro cree que el contagio auañadid os, que algún día habrían de salir de tonomista que produce tantos proyectos de sus manos. Estatutos regionales es una especie de sarampión que acabará por remitir. E s m á s supone que h abrá desistimiento y que no llegarán a discutirse. S i acaso, el de C a taluña posiblemente E s a posibilidad es más bien una certeza. E l proyecto, catalán se ha producido y autorizado en una forma vigorosa que no se parece a la elaboración que tienen otros en El señor Alcalá Zamora rectifica su origen. L o que todos debemos desear es la intervención del señor Barrioque se discuta; pero que sediscuta efectivamente, es decir, que se analice y se pase por tero acerca de Ja enseñanza en la el tamiz. de la controversia, sin apasionazona del Protectorado. Los demientos y sin perjuicios ni de uno ni de otro. bates parlamentarios Y hasta ahora no parece ello muy probaMadrid 30. A l recibir hoy el Sr. Alcalá ble, porque los parlamentarios catalanes resZamora a los periodistas extranjeros y naponden con un mutismo estudiado cuando se cionales, dijo que en los pasados días, y en les pregunta si- -como ha dicho él señor el debate político, hubo un error sufrido por Maciá- -es cierto que de antemano rechazauno de los oradores al aportar un dato que r á n cualquier regateo. no dejaba bien parada la obra del Gobierno en materia de enseñanza dentro de nuesE l decreto sobre exportaciones origina d i tra zona de Protectorado. Se dijo que E s ficultades y molestias; no se aplica con la paña sólo gastaba en esas atenciones cinnecesaria flexibilidad. Teóricamente, desde cuenta y un mil pesetas. la Gaceta el mecanismo parecía fácil y expedito; en la práctica acontece todo lo con- -Y o tenía la seguridad- -agregó- -de que trario. L a aportación de los certificados de el dato era inexacto, porque hace algún tiemBanca no podrá coincidir siempre oportuna- po estudié un aumento para el profesorado mente con las expediciones ni éstas pueden que significaba unas 200.000 pesetas. detallarse por anticipado en el n ú m e r o de A pesar de que la República no ha hecho bultos. Sin contar con las operaciones en. todavía un presupuesto del Protectorado, que adelantan importe a los agentes de por el buen nombre dé E s p a ñ a deseo que se Aduana. Para éstos, especialmente, la medidesvanezcan tales inexactitudes. da es de una realidad perturbadora. H a b r á E n la zona del Protectorado se gastan, que revisar y rectificar la medida, para conpara la enseñanza, 1.491.645 pesetas, v en servar su finalidad pon procedimientos que T á n g e r sólo, y. para instrucción pública, taluña? ¿L a izquierda catalana es Cataluñ a? ¿E l Estatuto, con sus trámites plebiscitarios, es Cataluña? ¿L a necesidad del E s tatuto, con su cimiento sindicalista y anarquista, es Cataluña? H a y que saberlo y hay que decirlo. E l Gobierno de E s p a ñ a debe y quiere salvar a Cataluña; pero con la voluntad y la cooperación de Cataluña, sin que Cataluña le convierta el socorro en guerra civil. sean más factibles y menos perjudiciales ál interés mercantil. E s compatible el propósito de mantenerla, que ayer ratificó el Sr. Prieto, con el estudio de procedimientos más fácilmente practicables. T E M AS VARIOS t INFORMACIONES Y NOTICIAS POLÍTICAS f