Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
A B C. y i E R N E S 31 D E J U L I O D E 1931. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G 19. LAS BAN, CORTES CONSTITUYENTES AL GOBIERNO APRUESU POR ACLAMACIÓN, CONFIANZA RATIFICAR T e r m i n a el debate político. D i s c u r s o del presidente del Consejo: L o s p r o b l e m a s a resolver inmediatamente- -dice- -son el de la tierra y el de la Constitución; o sea, dos Constituciones La sesión de ayer tarde A las cinco y veinte se abre la sesión. E n el banco azul los ministros de Estado, Justicia, Marina, Gobernación, Instrucción y Trabajo. E l presidente da cuenta de la sustitución del Sr. Menéndez (D Teodomiro) en la CCH misión parlamentaria para la averiguación de lo sucedido en Sevilla. 4 L a declaración ministerial E l Sr. G I R A L T (acción republicana) pronuncia un discurso, en el que explica la intervención de su grupo en la revolución de abril y expresa la completa adhesión de la minoría al Gobierno, pues entiende que sería una enorme responsabilidad provocar una crisis en estos momentos. Recoge una alusión del Sr. Estébanez referente a la Universidad y reconoce que esta institución no ha intervenido ni debe intervenir en los combates políticos, pero la actuación de algunos catedráticos y- ia masa escolar al mantener viva la protesta contra l a Dictadura, más reprobable que por su arbitrariedad por sus atropellos, decidió en gran parte el triunfo de la República. (Aplausos en acción republicana. E l Sr. B A E Z A M E D I N A jefe de la m i noría radical- socialista, dice que el partido tiene un sentido gubernamental y aspira a gobernar, por lo cual ha de anteponer a toda crítica el interés por la consolidación de la República, y como ésta exige la ratificación de confianza al Gobierno, la minoría votará por ella sin debilitar por ello la crítica de los actos gubernamentales. E l S r A Z A R Ó L A diputado por la circunscripción de Pamplona, recoge manifestaciones del Sr. Beunza, y dice que existen varios diputados vasco- navarros, distribuídos entre las minorías que no pertenecen a la vasco- navarra, entre ellos el ministro de Hacienda. Añade que. el Sr. Beunza es partidario, de una Monarquía absoluta. (Grandes rumores. Habla de la sustitución de las personas que componen las comisiones gestoras de aquellas Diputaciones. L a revolución ha pedido en las Vascongadas y Navarra la devolución de sus derechos inmanentes de la personalidad, que son los derechos económicos del hombre mismo, que no ha sabido recoger todavía ninguna convención. -Todos estos derechos ios hemos de formular en virtud de las instrucciones recibidas. ¿Cómo asegurar la vida de. esta naciente y débil República española ante los ataques disimulados de esas derechas, de las minorías vasco- navarras? Habrá que tomar grandes garantías en aquellas regiones, donde el fanatismo de las aldeas es enemigo a muerte de la República. U n a v o z M u y bien. E l Sr. A Z A R Ó L A Gracias. H a y que tener mucho cuidado con éstos señores absolutistas de la minoría vasconavarra Afirma que en las elecciones de abril obtuvieron mayoría las izquierdas en todas las capitales y cabezas de partido, aunque fueran arrolladas en las aldeas fanáticas. Dice que la República ha de atravesar grandes peligros, pues la economía mundial es como un péndulo que va de épocas de gran prosperidad a otras de paro y de crisis y a la República le ha correspondido una de estas últimas. Termina diciendo que hay que evitar que en las comisiones gestoras sean sustituidos los que la forman por otros furibundos reaccionarios (señalando, a los vasco- navarros) (Aplausos en la minoría radical socialista. E l P R E S I D E N T E ruega que no se formulen alusiones. E l Sr. P I C A V E A (vasco- navarro) empieza preguntando qué quiere decir eso de l a nueva democracia; porque él recuerda que en los momentos de la revolución francesa, fué el padre Marchena el que llevó Ja voz de la democracia, y era de los nuestros. Nuestro país, dice, es profundamente religioso. Y ahí tenéis a Unamuno, la gran figura de hoy, siempre preocupado con el problema religioso. (Rumores. Nuestro sentimiento religioso... U n a v o z ¡Clerical! (Protestas en la m i noría. E l Sr. P I C A V E A ruega a sus compañeros que callen y se disguta. con ellos de tal forma por sus gritos y actitudes, que provoca las risas y comentarios de la Cámara. E l orador sujeta por los brazos a uno de los diputados vasco- navarros. Alude el orador a la profunda religiosidad del pueblo inglés, que ha añadido a la festividad del domingo, la del sábado. (Fuertes rumores. H a y que ser razonables. Y o he dicho en mi país que hay que dejar pasar la ola. P o r que esta República no es una democracia n i es libertad; es el principio de una República, es aún una Dictadura. (Rumores. A los vascos nos ha encantado la proclamación de la República. (Nuevos rumores. E l Sr. P I C A V E A termina su discurso con fuertes gritos y grandes gesticulaciones para imponerse a los fuertes rumores de la Cámara, que impedían oírle, y al terminar, se sienta, dando muestras de fatiga, entre manifestaciones- regocijadas de la Cámara. E l Sr. B E U N Z A entiende que él vino a la Cámara seguro de que ésta permite la expresión de todas las ideas. pues él, jaimista de toda su vida, y que no cede a nadie en patriotismo, no hubiera venido a un Parlamento que rechazara la libertad de expresión. (M u y bien. Declara que los jaimistas no son absolutistas, toda vez que han impuesto siempre en sus doctrinas la voluntad de las regiones a la de los Monarcas, con una eficacia mayor que la de los Parlamentos Y si, defendiendo este lema, hemos acudido a la lucha y nuestros electores nos han votado, no hemos cometido ningún fraude. Afirma que los candidatos contrarios han hecho su propaganda diciendo que eran católicos. ¿Y por qué ahora no lo declaran? E l Sr. A Z A R Ó L A D i g a usía quién es. E l Sr. B E U N Z A N o descenderé a personalismos. N o se puede traer a la Cámara si la religión de los vascos es una religión verdadera o aparente; pero haj- que reconocer que, desde los tiempos más remotos este espíritu religioso se ha manifestado siempre en las Vascongadas y Navarra. Insiste en que después de las elecciones no 4 se puede omitir el régimen antidemocrático de que sectores importantes de opinión, representadas en las urnas, no formen parte de esas comisiones gestoras. Declara que en estos momentos los j a i mistas no son enemigos de l a República, sino sus colaboradores accidentales para que España pueda seguir adelante. Niega el derecho de que los menos gobiernen a los más, en las regiones vasca y. navarra. E l Sr. A N Z O dice que no es preciso hablar de estas regiones, porque hay muchas que las señalan, como la Covadonga de una restauración borbónica de cualquiera de las dos ramas, pues apenas apuntó la República vinieron éstas a un acuerdo. (Denegaciones en las vascos- navarros. Afirma que todas las fuerzas reaccionarias de Navarra- -integristas, monárquicos, jaimistas y nacionalistas- -lucharon en una coalición, que denominaron antirrevolucionaria. E l Sr. L E I Z A O L A interrumpe y el orador dice que se refiere exclusivamente a Navarra. Afirma que el Sr. Beunza pronunció ayer un discurso hábil y comedido; pero tiene que decir, salvando los respetos personales, que los tiene para el Sr. Beunza muy grandes, que no siempre usó de los mismos términos: y recuerda que en un mitin de la plaza de toros de Pamplona, incitó al pueblo a la guerra c i v i l (Rumores en los socialistas. E l Sr. B E U N Z A ¡F a l s o! ¡F a l s o! E l Sr. A N Z O N o puedo negar la existencia de un gran, sentimiento religioso; pero éste no puede estar representado por los elementos clericales, por los curas tro- bucaires. E l Sr. Picavea defiende los procedimientos del siglo x i x E l Sr. P I C A V E A interrumpe, y el P R E S I D E N T E le llama la atención, atribuyéndole haber provocado el debate. E l Sr. A N Z O habla de ¡a influencia clerical, y. alude a la campaña electoral de a l gunos sacerdotes. Después se refiere a la aversión de la M o narquía a los fueros que representaban la libertad, y protesta del cupo contributivo que se les impuso en 1927, no por su mayor i m porte, sino por la lesión a los fueros. D e fiende la soberanía del país vasco, pero tiene que decir que los vasco- navarros no defienden el mismo Estatuto que los diputados liberales, pues los reaccionarios tratan de convertir la región en un coto cerrado. Afirma que lo que produce entusiasmo en esos elementos no es el Estatuto, sino l a enmienda del Sr. Azpeitia, para que el país vasco- navarro pueda pactar directamente con Roma. E l conde de R O D E Z N O L o que pida el país será lo más liberal. E l Sr. A N Z O ataca duramente a un periódico navarro que apoyó las dictaduras y que atribuyó a D Marcelino Domingo, a los pocos días de la revolución de Jaca, la especie de que había huido a Francia con un millón de pesetas de los fondos de la revolución. Termina diciendo que están dispuestos a seguir luchando contra la reacción en N a varra, y pide que si, continúan los procedimientos adoptados se envíe a un Fouchet, como hizo Napoleón en 1821 para destruir a Lyón. (Protestas en los vasco- navarros. E l Sr. X I R A O teme que la sensibilidad política de la Cámara acoja torcidamente sus palabras. Declara que la minoría socialista catalana puede suscribir muchos conceptos pronunciados por el Sr. Companys. Pero señala una diferencia al declarar que creen necesario en estos momentos ratificar la confianza al Gobierno; y añade que si se produjeran las mismas circunstancias, los socia-