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A B C. M A R T E S TM 4 D E AGOSTO T D E 1931. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G 35. I! 1 quites. Estuvo adornadísimo con la muleta L a primera intervención de Luis Gómez y cortó la oreja de su segundo bicho, oyen (E l Estudiante) tuvo l u g a r a l entrar a un do palmas. quite, en el. segundo bicho de la jornada. Se le advierte dominio en el capote, de. manera E n Eulogio Domingo no se advierte ninespecial por el lado izquierdo. H a y aplausos gún progreso, pues corno le vimos empezar, y expectación. hace algunas temperadas, continúa. A su primer novillo, lo lancea con igual E s un torero. que sabiendo pisar el terresoltura. Faena de aliño. Dos pinchazos y meno del toro y aun exponiendo, desconoce lo dia estocada. E l debutante, hasta este momás esencial: dar temple y emoción a sus mento, sigue siendo una incógnita. U n quifaenas. te en el cuarto toro, alegre, artístico y pinP o r esta razón, aunque con capote y m u turero, arranca una- ovación grande y jusleta hizo Jo que requerían las condiciones ta. E n el quinto ruge de entusiasmo la conde sus bichos, su actuación fué borrosa currencía ante otro quite, capote a la espaly lánguida. Con el estoque estuvo desaforda, que el Estudiante ha hech o en su tur- tunado, siendo avisado en su primero. 110 con guapeza y estilo. Torna a s e r ovaJosé Olivera (Pepe de Méjico) sabe arrancionado al quitar otra vez. L a incógnita va car a sus faenas mafíces de emoción y de despejándose, con lentitud. filigrana. D i o dos cambios de rodillas y dos Sale el último toro. E n dos tiempos lanverónicas afaroladas y banderilleó con vacea el debutante con sabor de torero caro. lentía, sacando rota la pechera de la camisa. N o sólo por el laclo izquierdo veroniquea Con la muleta hizo trasteo de torero entebien el muchacho. P o r los dos para y manrado, con pases de gran efecto, y entró bien da. L a ovación que escucha se engarza con a herir, aunque el estoque cayese bajo. Fué la que se le otorga al terminar un quite de muy aplaudido. la clásica escuela sevillana. A l retirarse al Los toreros lucieron lazos negros en señal estribo, cambiado el tercie, le acompañan de duelo por la muerte de su infortunado los- aplausos de la multitud. A ésta brinda compañero Miguel Olza (Vaquerín) que la a muerte del bicho. tarde del domingo último, en la plaza de Faena breve y torera. Pases en redondo, Calasparra, recibió una funesta cornada en magníficos. Tres de pecho, imponentes. Una- el muslo que le ha conducido al sepulcro. Y estocada caída. Ovación grande. Oreja. P a el público de Tetuán, que alentó los primeseo en hombros. Éxito logrado a concienros pasos en este ruedo del joven lidiador, cia. L a incógnita se ha despejado por comdedicó un sentido recuerdo a Vaquerín, que pleto. ha caído en la pelea cuando por u juventud, E n Luis Gómez hay un torero fino y caro. entusiasmo y valentía comenzaba a saborear Las luces de los arcos voltaicos se rompen la popularidad y el triunfo. Carmona. en. vivos cambiantes al chocar con los áuEN SANTANDER reos alamares de la chaquetilla del. Estudiante. E l público, sigue aplaudiendo. Luego, al Ascensión y su clavel desparramarse en racimos camino del cenSantander 3, 4 tarde. (Crónica Telefónitro de la ciudad, las discusiones son apasioca de nuestro coresponsáí. A l entrar en nadas. Todas coinciden en una afirmación: la plaza vimos a Paco Alijares. Está en la Luis Gómez (E l Estudiante) es un torero. barrera con su novia, Ascensión Belgrano, Repetirlo insistentemente es rendir culto a una rubia deliciosa, moderno style. L a pareja la verdad. Será un acierto repetir al muchacome bombones, curiosea k s barreras v palcho en la plaza madrileña. Será un acierto cos, y charla. y puede ser la confirmación de la conclusión apuntada. Aguardemos, pues. N o puede terminar la reseña de esta corrida sin encarecer l a actuación de Benito Martín (Rubichi) N o sólo banderilleó bien, sino que fué su capote una eficaz ayuda para todos los lidiadores y una seria defensa de la divisa verde y encarnada. Sin aquél quizá se hubiera fogueado algún otro novillo. E l capote de Rubichi fué j. usteza, sobriedad, acierto y dominio. Todas las ovaciones que se le prodigaron las arrancó a fuerza de valor y arte- -Eduardo Palacio. L a conversación la corta la salida de las cuadrillas. A l frente van Marcial, con temo rosa y oro; Villalta y Posada, de plata y negro. Delante, entre los alguacilillos, hace piruetar a su jaca la señorita Corzana. H a y aplausos de la asamblea, por el colorido del, cuadro. Y sale el primero, y el segundo, y el tercero, de doña Carmen de Federico. Todos sosos, todos negros, todos aburridos. Embisten sin estilo, casi sin fuerza, y salen sueltos en cuanto les pinchan la piel. H a y las verónicas de siempre, los capotazos de siempre, los pares de banderillas de siempre. E l primer toro muere de una estocada superior, sin puntilla, después de una faena valiente. H a y muchas palmas. E n el segundo, Villalta, que no pudo h a cer obedecer al bicho para que éste acometaÉ franco para realizar un muleteo de adorno, lo confía todo a la espada, y, entrando bien ¿hace roblar al toro de media en todo lo alto, que le vale una ovación. L o mismo le pasa a Posada, que hace una faena breve para deshacerse del bicho metiendo una estocada hasta la bola. Pero el público no se. divierte, porque lo que quiere- -el infeliz para eso ha p a g a d o es algo de lo gordo, de lo fuerte, de lo que da emoción a estas cosas. Ascensión y su novio se están aburriendo soberanamente, y no hacen más que comer bombones, y siguen murmurando de todo el mundo. Afortunadamente, había saltado a la arena el. cuarto toro, que es grandote. Lalanda le da siete lances, con los pies juntos, y la gente aplaude y grita. Se ya. caldeando la plaza, en esta tarde obscura y tristona, en que se aburría horriblemente. E l toro es bravo y noble. Marcial coge las banderillas, y coloca un par superior, al cuarteo, cuadrando ante la cabeza y levantando los brazos como un profesor. Las palmas se oyen en la Alameda. Otro par, muy bonito, en todo lo alto. U n EN TETUAN N o v i l l a d a económica. U n recuerdo a Vaquerín E n la novillada económica ofrecida el domingo último por la Empresa flojeó bastante el público, aunque se le ofrecía el aliciente de l a rifa de varios billetes de Banco. Se comprende que la entrada fuera mala. P a r a los aficionados a la fiesta nacional las corridas sin caballos restan al espectáculo l a parte más esencial de la lidia en el tercio de varas, piedra de toque, de la bravura del toro y que sirve también como demostración de la buena o mala forma en que con- relación a su arte está el lidiador en el ruedo cuando el cornúpeto desarrolla toda su pujanza. L a s novilladas sin caballos deben reservarse, por tanto, para las capeas pueblerinas, pero no para, esta plaza representantiya de la Catedral pequeña taurina de Madrid. Fué el ganado de Llórente bastante manejable y bien presentado, sobresaliendo por su bravura el primero y el cuarto novillos. José Neila, al haber toreado coa tercio de varas, hubiera resacado más su finoy adornade toreo de capa, pues dio artísticas verónicas afaroladas y revoleras que son suertes, que tienen su mayor lucimiento en los I MADEID. LA NOVILLADA DEL DOMINGO, COGIDA DE CECILIO BARRAL (FOTO PÓRTELA
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