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A B C. M A R A E S 4 D E AGOSTO D E 19 31. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. PAG. -39. -De ninguna manera. A l conocer esa especie que corrió por la Prensa, me alarmé y procuré, informes, directos; puedo asegurar a usted que la imputación fué falsa. Cuando la quema de las iglesias se suspendieron algunas, muy pocas, obras por temor a agresiones, pues menudeaban. los insultos, pero a los pocos días reanudaron, nuevamente su labor. No siendo benéficos, no seríamos cristianos. L a esencia, la medula. de nuestra religión, está explicada en la definición del Apóstol Santiago, el. menor, que dice L a Religión limpia e inmaculada a los ojos del que es Dios y Padre, es ésta: visitar y socorrer a los huérfanos y a las viudas en su tribulación y guardarse inmaculado de la corrupción de este mundo. ¡Si se practicase así! -le interrumpimos. ¿Y quién duda que se practica? -responde el obispo- En la Iglesia, como en todas las sociedades, habrá quienes falten a sus deberes, rindiendo tributo a la flaqueza humana; pero la colectividad cumple fecundamente sus fines. Lo que pasa muchas veces es que se juzga con prejuicios, con pasión de ánimo y la pasión quita la serenidad, a la cual va vinculado el acierto. Con la pasión ocurre lo que con las lágrimas: cuando llenan los ojos son- como lentes irregulares, que deforman los objetos y no dejan ver claro. ¡Si nos juzgáramos sin prejuicios, desapasionadamente, cuántas discordias desaparecerían para bien de la patria! -INTERESANTES M A N I FESTACIONES DEL OBISPO D E MADR 1 D ALCALÁ- es también que hay mucha masa de gente para quiénes el concepto de República es sinónimo de todo desorden, abuso y rebeldía, concepto que ya desaparecerá, si los gobernantes gobiernan. Nadie podrá negar que si hay católicos que creen a la Iglesia consubstancial con la monarquía, son muchos más los republicanos que proclaman Madrid 3, 6 tarde. En. la Hoja Oficial la consubstancialidad de la República con del Lunes aparecen unas manifestaciones del el ateísmo oficial, repleto de malevolencia ilustre obispo de la diócesis de Madrid- Al- para con los católicos. Todo junto explica cila, doctor. E l i o, de las que entresacamos la natural prevención de unos, y de otros, los siguientes párrafos, de evidente ínteres: prevención que es mutua y que debe desRefiriéndose a las formas del Gobierno, aparecer de raíz, si hemos de convivir fraternalmente con la República. dice el ¡prelado N i el dogma, ni las escuelas teológicas Sé da en esta materia un círculo vicioimponen forma de Gobierno determinada so, pues mientras unos hostilizan al catopara la sociedad civil. Esta es de las- cosas licismo y a las católicos, como enemigos que Dios- ha- dejado a las disputas de los de la República, muchos católicos ven con hombres. En cambio, es bien explícito el recelo a los republicanos, porque hostilizan mandato de acatar el Poder constituido, por- el catolicismo. que toda potestad viene de Dios; en las SaNo se debe dudar de la honrada fe de gradas Escrituras está expresamente ese quienes, sencillamente sumisos a la. Monar- mandato; no hace falta ser exégeta para quía, porque su conciencia les mandaba acainterpretarlo así; basta con leer: tar el régimen constituido, con igual since Per otra parte, la cuestión está bien cla- ridad por el mismo mandato de conciencia rísima; según el dogma, la Iglesia es im- se someten al Poder legítimo de hoy. perecedera... -Claro. El absurdo imperio de Ja Star -Y: las- Monarquías, prueba al canto, no- -Y si- -prosigue- -además de la obedienlo son. cia, por conciencia, se quiere la adhesión- -Claro. espontánea y afectuosa, téngase presente que- -Luego, si admitiéramos tal consubstan- ni la simpatía ni el amor pueden ser imcialidad, ello equivaldría a. sostener que la puestos; se ganan. Pueden ser aherrojados Iglesia había de correr la misma suerte que los cuerpos, no las voluntades. las Monarquías. Esto es, que al rr. -crir una Le diré más: esa prevención y hostilidad Monarquía, la Iglesia, de aquel Estado había es mayor de la otra parte que de la de los de morir también. católicos. Y ¿quién lo duda? Zahiriendo a l -Sometidos ayer a 3 a Monarquía, hay Clero, persiguiendo a los religiosos y queque acal sr hoy a la República. mando iglesias, no se- hace desaparecer esa- -Evidente- -responde- Moriría al mo- prevención, ni se logra cosa de provecho rir aquél régimen, y mientras viviese vivi- para la República. ría envilecida, por estar supeditada a insti- -A propósito- -le interrumpimos- ¿Qué tución temporal y humana. L a Iglesia no juicio le merece a usted el sindicalismo y el puede desposarse con régimen civil alguno. comunismo? Son muchos los que han aspirado a su ma- -Toda no; pero, ella ha preferido su esencial inde- ludable al verdad integral- -nos dice- -és sa- sujeto capacitado pendencia. ¡Cuidado! Hablo de la Iglesia cambio suele ser dañina una para ella; en sola católica. Las. confesiones que han juntado la- verdad. Se lo aclararé. con partesímil: de un el en una regia testa la autoridad eclesiástica cristal entero puesto en esa ventana, nos y la civil no eran católicas. Y claro es que defiende del frío y, del viento y da paso a la esa nativa independencia no excluye la buena sólo no armonía, la cordial inteligencia, el mutuo alegría de la luz; si se quiebra, noque, ma- nos proporciona esos bienes, sino favor. L a independencia no es ni la separa- nejándolo sin cuidado, nos hiere. E l desción, ni el mutuo desconocimiento, ni la riquezas, el no atesorarlas avahostilidad. ¿No se reconocen y se favorecen, pego de las de emplearlas en el bien de la ramente, y hasta limitan por pacto sus facultades, en sociedad, el deberes ordinarios cristianos, son lo accidental, dos naciones igualmente so- cuya perfección culmina en la comunidad de beranas, bienes; la vida monástica la practica, pues, -Entonces, ¿cómo se explica usted el cada individuo: hace voto de pobreza y sólo apego de algunos católicos a la forma mo- la comunidad posee. Cristo mismo instituyó nárquica y su celo a la República, que ha- en el seno de su Iglesia ese estado, pero cen que muchos duden de su sinceridad re- no lo impuso como precepto; lo recomendó publicana y que hasta se les mire con hos- con su consejo para los que ubérrimamente tilidad por creer que en el fondo son mo- lo eligiesen como vida de perfección. La nárquicos? comunidad de bienes, pues, no es mala. -En primer lugar, si en el fondo fuesen Lo. que es malo por impío y por injusto monárquicos, no sería como católicos, sino es imponerla por las bayonetas- o. por las como ciudadanos, salvo que la República, Stars; lo absurdo es pretender esa perfecpor sus obras, se declarase en hostilidad con ción, mezclándola con las mayores corrupla Iglesia; y la opinión de todos ios ciuda- ciones en otros órdenes. Y fíjese usted en danos, mientras sea honrada y no se salga esta anomalía: el comunismo persigue a de la legalidad, es respetable, como lo era muerte a las comunidades religiosas. aun antes de su triunfo la opinión republi- cana. E n cuanto a. aquel apego y- a aquel Lágrimas que ofuscan recelo, seamos comprensivos y nos 16 ex- ¿Fué cierto lo que se. dijo de que al pilcaremos todo. Él espíritu- de obediencia propio de todo advenimiento de la República, muchos ca- católico y su acatamiento a la autoridad: tólicos- habían suprimido sus obras de- Be- constituida, hacía que fuesen pocos los que neficencia? públicamente se apartasen de la monarquía, II I I M I H W I I I I I I I B I I I I I I M I W W W I I I I I I M I W I I I M y activamente conspirasen; sin embargo, en las elecciones, cuántos no fueron los que votaron por la República! Pero aquella conducta anterior hacía que se les creyera anconstituyo un rico museo de arte, por siis tirepublicanos. artísticas portadas y planas en calor y en Además, notorio es que los elementos hoshuecograbado, debidas a. los mas reputatiles al catolicismo han preferido siempre militar. en las filas republicanas; como lo dos artistas, El Papa será generoso ¿Cómo cree usted que resolverán las Cortes el problema religioso? ¡Quién sabe! Esa es mi máxima prer ocupación intensa y amarga, justamente por esos prejuicios y apasionamientos. -La Comisión Jurídica Asesora ha dado su dic ta. men, en el cual, se propone que el Estado español no tenga Religión. Esto me ha causado, profunda tristeza como católico y como español. Si para dar satisfacción a ciertas tendencias y estados de ánimo se quiere modificar la condición legal de la Iglesia v suprimir privilegios, prerrogativas, excepciones, etc. el Papa- -con quien habrá que concordar todo eso si se quiere vivir en paz con la Iglesia- -será sumamente generoso y cederá cuanto sea posible de una parte y necesario de otra. ¡Pero que el Estado sea laico cuando la nación es católica... E l laicismo de Estado es una herejía condenada por la Iglesia; muchos señores de la Comisión Asesora, especialmente algunos, lo saben sin duda. Ni odios, ni venganzas; cordia lidad E l obispo calla manifiestamente entristecido. De pronto se anima su mirada y exclama: -Yo quisiera para bien de España- que las bodas del pueblo español con la República se celebrasen con sincera y efusiva cordialidad de todos, sin. rescoldos de, la lucha; que no hubiese odios ni el irritante de los vencedores, ni el; solapado de los vencidos; quejas energías de una vida nacional más libre se aplicasen a hacerla también más hutnana, mediante; reformas sociales, tan rápidas, como lo consientan la gradación y el equilibrio necesarios para que se consoliden y. prosperen. ¡Oh! No se encontrará para. ello, en. el Catolicismo ni el menor estorbo, sino al contrario: poderoso impulso y eficaz ayuda. No me llame usted soñador. Estoy despiero. Por eso temo mucho que mis deseos no se logren, y que mientras los unos- estén labrando su protiia obra, los otros estén- fraguando los medios de demolerla. ¿Qué, ya ganando con todo eso la patri
 // Cambio Nodo4-Sevilla