Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
A BC SÁBADO 15 D E A G O S T O D E 1931. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G ift LA REPÚBLICA M O N Á R Q U I C A D E UNAM U NO ¡E s p a ñ a España, E s p a ñ a! es el g r i to doliente de Unamuno ante la obra de ruina en que se empeñan los descaniinados de la. Revolución, vueltos de espaldas a la Historia, entregados al culto de los motes, adolecidos de la pereza mental que se ilusiona con el sentido mítico y hasta mágico de los rótulos. Gran artículo, breve y repleto, cincelado y luminoso, el de Unamuno. Tan diferente de la prosa fatua y kilométrica de los otros intelectuales de la República! ¿Q u é es eso de abominar del monarquismo a troche y moche? pregunta D M i guel. ¿Es que en los siglos de la Monarquía española unificada no hubo pueblo, español, y este pueblo español no tuyo voluntad, también española, y no la incorporó a la Monarquía, con que se, daba asimismo unidad? Y el maravilloso escalpclista del idioma, filósofo de las etimologías, recrcador de las. ideas y de los sentimientos entrañados en el habla, desenvuelve así el concepto Voluntad muchas veces radical, es decir, de raigambre y de raíces. Voluntad radical española, de raíces, y no sólo de follaje, no sólo de hojas, aunque éstas sean hojas de papel, de papeletas de voto. Y la voluntad radical, la de raíces, se afirma y sus- tenta bajo el suelo, en el seno de la tierra oscura que une los que fueron a los que serán en las entrañas mismas de la nación, de la patria común. Mientras las hojas, que se mecen a todos los vientos, se ajan y pudren. Pronto las arrastra el viento del oto- ño y forman mantillo que va a abonar las raíces, que darán otro follaje, otra hojarasca. Pero la hojarasca, a las veces sonora cuando la menea vendaval- vent d aval, viento de abajo- no es la, raigambre soterrada y silenciosa y continua... L a E s p a ñ a monárquica, voluntaria y radicalmente monárquica que sentía la unidad de su poder- -argüía, mono- sigue, no en pie, pero bajo el pie del árbol, en la tierra materna que guarda a los que fueron y a los que serán. ¿Vuelve a ser monárquico Unamuno? T o davía, no; monárquico integral, no. E l primero de los intelectuales y primero en acudir al combate liberal, con mucha delantera sobre los otros que tanto bullen ahora, sí. A l servicio de la República, de una República soñada, que no verán sus ojos. S i el ímpetu lo llevó más allá de su centro, algún día desandará lo que le sobre. Pero, por hoy, D, Miguel quiere una República monárquica. L a pide a s í República monárquica y no es paradoja. Es l a doctrina fuerte y profunda de Cánovas. L a consubstancialidad histórica de la Monarquía y de la Nación, sólo que Unamuno, al servicio de la Repúbljca y de las circunstancias, disminuye la tesis, disociando los conceptos de Monarquía y dinastía. L a esencial Monarquía, es la unidad de Poder, y unidad del Estado, y unidad de la Nación, L a dinastía es forma, representación, accidente, y, contingencia, lo que se puede llevar el viento de abajo entre las hojarascas del sufragio Es decir, que salvada la esencia monárquica, la unidad de Poder, lo mismo puede representarla Isabel la C a tólica que D Niceto. Los monárquicos ortodoxos creemos que la unidad de Poder se refuerza con la unidad, la perpetuidad y el prestigi i secular de la representación, que es la forma dinástica. Por qué ha de ser la República y no la Monarquía quien realice el monarquismo rápido de E s p a ñ a? E l mismo día 14 de abril, ante la República traída por ei viento de abajo que no pudo llevarse, nuestra fe y nuestros principios, A B C afirmaba lo que dicen ya y Jo que n o dicen todavía los que piensan como Unamuno: L a Monarquía es el signo de todo lo que defendemos, es la Historia de ¡de los periodistas para que hiciera algunas España. Los hombres y los azares pueden declaraciones, dijo que no tenía nada que interrumpir; pero no borrar la tradición y decir, porque todo era conocido. la Historia, ni extirpar las raíces espirituales Se manifestó satisfecho del recibimiento de un puebla, ni cambiar su destino. de que había sido objeto. Desde el Ritz, el Sr. Maciá se dirigió a Unión Radio. para dirigir la palabra a los radioyentes. SOLEMNE ENTREGA D E L E S T A T U T O C A T A- EJ señor M a c i á habla ante el miLÁN A L 1 E F E D E L G O crófono de la radio Terminado el banquete en ei Ritz, el preBIERNO D E L A R E P Ú- sidente de la Generalidad, Sr. Maciá, con varios parlamentarios catalanes, se trasladó a BLICA El s e ñ o r- M a c i á en Madrid. La llegada la Unión Radio, -donde fué recibido por el alto personal de dicha entidad. Ante el micrófono hablaron un redactor de El Diluvio y el alcalde de Barcelona, señor Ayguadé, quienes expresaron la satisfacción que- les había producido la cordial acogida que el Sr. Maciá ha tenido en Madrid. A continuación el Sr. Maciá dirigió la palabra a los radioyentes de M a d r i d y Barcelona, expresando, la satisfacción que experimentaba ante la grata acogida que le había tributado el pueblo a su llegada a Madrid, y haciendo votos por una Repúblii ca federal y por el engrandecimiento de E s paña. Madrid 14, 2 tarde. A las once y treinta de esta mañana, llegaron a Madrid el señor Maciá y los parlamentarios catalanes, que fueron recibidos por los ministros de F o mento, de Instrucción Pública y de Economía subsecretario de la Presidencia, señor Sánchez Guerra, y los diputados de la esquerra catalana que se encuentran en esta capital. A l descender del vagón el Sr. Maciá, la colonia catalana, que se hallaba en el andén, acogió al presidente de la Generalidad con vítores y una calurosa ovación. A la salida de la estación, algunos grupos de obreros aplaudieron al Sr. Maciá, oyéndose algunos silbidos, que fueron ahogados por los aplausos de las personas que rodeaban el coche del presidente de l a Generalidad. E l incidente careció de importancia. E l recibimiento tributado por el pueblo de Madrid al Sr. Maciá ha sido correcto. E n la glorieta de Atocha, un grupo de unas ochocientas personas, al aparecer. el automóvil del Sr. Maciá, aplaudió. Seguidamente, frente al Palace, donde se hospeda el presidente de la Generalidad, un grupo de unas trescientas personas prorrumpió en aplausos y vítores, disolviéndose a los pocos minutos los maniíetantés, sin que se registrara incidente alguno. A l salir del Palace Hotel el comandante Franco, fué objeto de manifestaciones hostiles por parte de algunos grupos que se hallaban estacionados frente al edificio. Solemne entrega del Estatuto A las cinco de la tarde se ha celebrado en la Presidencia el acto de la entrega del Estatuto catalán al jefe del Gobierno por el presidente de la Generalidad y los diputados catalanes que se encuentran en M a drid. A esa hora se congregaron en el despacho del presidente del Gobierno los señores Compnays, Alomar, Carrasco Formiguera, Bordas de la Cuesta, P i y Suñer, doctor Dencas, Riera y Punti, Loperena, Berenguer, Doncet, Selvas, P u i g y Ferrater, Quintana, Comet, Nogués, Torres, Ser. ra y B o ret, Lluhi, Campaláns, Sbert, X i r a u F r a n co, Carner, Hurtado, Abadal, Ventosa y Roig, Aragay y Tarradellas, todos diputados, y los señores Comas, consejero de la Generalidad, y Comet, gobernador de T a rragona. Se hallaban también con el Sr. Alcalá Zamora los ministros de Fomento y de Instrucción. E l presidente conferenció con los parlamentarios para hacer tiempo a que llegara el Sr. Maciá, quien se presentó acompañado del ministro de Economía y de los. señores Ventura Gasol, Corominas y Carrasco, minutos después de las cinco. E l Sr. Maciá llevaba en la mano el E s tatuto catalán, lujosamente encuadernado. Poco después, y tras numerosas fotografías, do comienzo la ceremonia. i E l banquete en honor del señor Maciá. S e g ú n dicen en éste hubo gran cordialidad A las dos de la tarde, se ha celebrado en el Ritz el banquete con que el Gobierno ha obsequiado al presidente de la Generalidad, D Francisco Maciá. Las presidencias de la mesa fueron ocupadas por los Sres. Alcalá Zamora y Maciá, y con ellos se sentaron los ministros de Instrucción Pública, Fomento y Economía el subsecretario de la Presidencia, Sr. Sánchez Guerra, y los diputados catalánes que firmaron el pacto de San Sebastián, con los jefes de grupo Sres. Companys, Carrasco F o r m i guera, Hurtado, Carnet- Abacial, Ventura Gassol, X i r a u y Lluhi, Ayguadé y Alomar. E n otra mesa tomaron asiento la señora de Ayguadé, ¡a hija del Sr. Maciá y las hijas del Sr. Alcalá Zamora. La, comida terminó a las cuatro. Los señores Alcalá Zamora y Maciá salieron juntos, y fueron rodeados por lo period stas. Dijeron que en la comida haüía habido cua grai, cordialidad y so diridad esp ritual, v que en realidad nada podían añadir, porque no hubo brindis. Confirmó el Sr. Alcalá Zamora que el señor Maciá prometerá esta tarde en la Cámara, y anunció que, a las cuatro y triedla de la tarde, recibiría en la Presidencia al Sr. Maciá y a todos los diputados catalanes, sin excepción, que le harán entrega del Estatuto. E l Sr. Maciá, ante los insistentes ruegos Discurso del señor M a c i á E l Sr. Maciá pronunció el siguiente discurso S e ñ o r presidente; Venimos a poner en manos de vuecencia, como jefe del Gobierno de la República, el resultado del referendum popular de 2 de los corrientes, y per mediación del Gobierno que vuecencia tan dignamente preside, a presentarlo a las Cortes Constituyentes de España. A este acto hásele rodeado de una expectación que no debiera provocar; se le ha atribuido un carácter de que carece y una significación muy diversa de 16 que en, realidad significa y d e b e y puede significar. Por ello me interesa precisar a vuecencia, siempre benévolo, me permitirá, sin duda, que precise, aunque sea haciéndolo con la franca y sincera rudeza mía, el. a l cance genuino de este acto y de esta presentación. Venimos aquí para realizar un acto legal; comparecemos en virtud ele un decreto del Gobierno de la República, que ordenó un