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A B C. M A R T E S i8 D E A G O S T O D E 1931. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G 2 S. diestro, en Madrid, D Francisco A r r á n z su fiel mozo de estoques, Antonio Conde; el banderillero Sargento y Antonio Marroco, ligado a Curro Puya por vínculos de honda y antigua amistad. 5 emoción, calidades evocadoras de otros tristes acontecimientos semejantes. E l recuerdo del Espartero, de Reverte, de MoKies, de Pepete, de Joselito el Gallo, estaba en la mente de todos. E N T I E R R O D E L G 1 TANILLO D E TRIANA Se ha puesto el sol de Belmente U n poco de tierra- -de l a tierra materna de Sevilla- -cobija con amef los sucintos despojos del desdichado Gitanillo de T r i a na. E n un luminoso domingo estival, espléndido día de toros cuya tarde, alumbraría triunfos de lidiadores mimados de la Gloria y de l a V i d a las tinieblas eternas de la sepultura llamaron a sí los restos mortales del torero caído. ¡Capotillo prodigioso de Curro P u y a nunca más volverás a desplazarte, pausado y garboso, majestuoso y socarrón, burlando sereno la testa pavorosa de las reses! E n la inercia de tus pliegues queda cautivo el genio del torero que te movió, y lejos de la luz radiante que inunda los ruedos, el vivo colorido de tu lienzo será sólo un grito de pena, evocador de la desventura de tu dueño, en el venerado museo familiar que ya te guarda para siempre. E n las manos que te impulsaban- -aquellas manos morenas y finas del artista gitano- -eras un presentimiento de luto. como un pabellón a media asta- -tan bajo ondeabas- -era la lentitud torturante y subyugadora de tus vuelos. Encierras, en tu duelo, el epílogo de una época gloriosa; que al desplomarte yerto arrastras contigo- ¡ahora sí que Juan se ha ido para siempre! -la copia m á s fiel e inspirada del estilo egregio del maestro de todos. Y vosotros, los ágiles toreros de Sevil l a en cuya ligereza graciosa y gentil hay un reflejo de la luz y el donaire de esta tierra, dad alguna tregua- -en memoria del camarada muerto, en bien de esta fiesta de toros, que se nos va- entre el repicar alegre de vuestras filigranas, a las lentas campanadas del crepúsculo... Contemplad esa tumba de Francisco Vega de los Reyes, sobre cuya losa se ha puesto el sol de Juan Belmonte. -V. La conducción del cadáver Salvadas, con trabajo, las dificultades que la- avalancha humana hacia el furgón constituía, procedióse al transporte del magnífico féretro que guardaba los restos mortales del malogrado artista, y a extraer las numerosas coronas que ocupaban en gran parte la rodante capilla ardiente. N o pudimos percibir, en los primeros momentos, quiénes. fueran los conductores del ataúd. Puede decirse, tan densa fué l a emocionada disputa por sostener el cadáver, que era el pueblo de Sevilla quien! o llevaba. A las puertas de la estación, el clero de San Vicente, con Cruz alzada, incorporóse a la comitiva. En la Alameda Arrollando los obstáculos que a ello se. oponían, el público, al llegar a la Alameda de Hércules, irrumpió por el andén central, resultando el momento de una solemnidad conmovedora e indescriptible. En el Cementerio. Exposición del cadáver Próximamente a las once llegó al cementerio- -siempre a hombros de deudos, amigos y admiradores, que durante el trayecto habían ido relevándose en la piadosa tarea- -el cadáver del pobre Curro. Los últimos coches de la comitiva aún no habían salido del barrio de l a Macarena. Acto seguido, el féretro fué llevado a la capilla de la Necrópolis. E l cadáver quedó al descubierto, y durante más de una hora la concurrencia fué desfilando para contemplar el rostro céreo, casi inmaterializado por el largo sufrir, del que fuera uno de los más grandes, toreros de esta época. Un hermano, de Curro, acciaeníado A l llegar a la calle de San Pablo, en trabajoso desfile, el. compacto acompañamiento, un hermano del Gitanillo, Antonio, extenuado por la fatiga y el dolor, sufrió un síncope que obligó a varios de sus amigos a conducirle, en un automóvil, a su domicilio. La inhumación A las doce y media cerróse la caja mortuoria, transportándosela al interior del cementerio, y dándosele tierra, salvadas, no sin trabajo, las dificultades que las dimensiones de la araueta oponían, en l a sepultura n ú m e r o 17 de l a calle San Laureano. Por el centro de la ciudad L a comitiva siguió, por la calle Rioja, a las de Velázquez, Campana y Amor de Dios, mediando larguísimo trecho entre el coche en que las coronas iban conducidas y el soberbio carruaje a l á Federica que iba de respeto. A lo largo de la acera, desde ventanas, balcones y azoteas, millares de almas contemplaban el paso del acompañamiento, imprimiendo al acto, con su presencia y su El duelo Antes de la llegada Desde mucho antes de la hora señalada para la llegada del expreso de Madrid a la estación de la plaza de A r m a s comenzó la afluencia de centenares de personas de todas las clases sociales, deseosas de rendir el último tributo al que en vida fué lidiador notable y famoso, predilecto discípulo de Juan Belmonte, Francisco Vega de los. Reyes (Gitanillo de Triana) cuyo cadáver, como estaban anunciado, era conducido en el referido tren. Fuera de los andenes, repletos de público, quedaba, én la amplia rotonda contigua al edificio, una vastísima concurrencia cuyo emocionado cortejo habría de dar al triste acto del sepelio del torero la característica cordial y sentida cen que el pueblo asiste al último tránsito de aquellos de sus héroes cuya vida truncó la fatalidad. Imposible la tarea de citar nombres. Las amistades del pobre Curro, los que fueron sus compañeros, los adictos a su arte, los apiadados ante su muerte, dificultaban, con su presencia innúmera, la retención de los nombres relevantes entre el interminable desfile anónimo. Automóviles SEVILLA- BADAJOZ por P R E GEN A L B E L A SIERRA. Salidas: De Sevilla, Adriano, 14, 7 mañana. De. Badajoz, Arco Agüero, 21, 7 mañana. Teléfono 25.820. Sevilla. EMPRESA D E AUTOMÓVILES SERVICIO D E VIAJEROS Desde Sevilla a Arahal, Paradas y Marchena, con salida de Sevilla a las cinco y media de la tarde. 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Entre las ¡numerables personas que. ante dichos señores desfilaron recordamos a M a nolo Bienvenida (padre) Parrao, Perlada, Corcito, Platilla Borujito, Manolo Belmon. te, Alvaradito, Juanito Jiménez, Nicolás Vargas, Moreno Santamaría (D. Justo) hermanos Rivera, Juan Antonio Jacobo, don Antonio R. de la Borbolla, D Alberto P a gos, Naranjito, los doctores Bernabeu y Otero, D Antonio Huertas, D Raimundo Blanco, los hermanos Herrera, todos los socios de la Tertulia Sevilla, etc. Las coronas H a n dedicado coronas a l a memoria del desgraciado Curro Puya Chicuelo, Antonio Vargas, Cagancho, Asociación de Matadores, Herminio Tornero, M a r c i a l Lalanda, hermanos A g ü e l o Antonio Márquez, Juan de Lucas, Angelillo de Triana, Antonio Conde, Nacional, familia de López Prat, José Amorós, de sus picadores Faico y Barrera, Empresa de Sevilla, Tertulia Sevilla (monumental) una de Valencia de su amigo Demófilo, otra con esta inscripción: A Curro, de A r a c e l i los hijos de Bienvenida, Juan Corrales, Montalván, Antonio P o sada, D Antonio Cañero, los amigos de M á laga, Domingo Ruiz, Antonio Marroco, F e liz Rodríguez, Domingo Ortega, Heredia, José Ortiz, Palrneño, Sargento, Eduardo Pagés, del Montepío de Toreros, Unión de Picadores y Banderilleros de la Región A n daluza, sus padres y hermanos, y una de flores de seda blanca, que dice: A Curro, Mad. Miguelstta Llega el tren A la hora en punto llegó el expreso de Andalucía. Solemne y pausada, la locomotora entró en la estación, entre la emoción de todos, culminante a la vista del furgón enganchado en cabeza, donde venían los restos de Curro. Dábanle compañía los hermanos del desgraciado torero, Pepe, Antonio y Pacorro; su apoderado y amigo entrañable, D D o mingo Ruiz; el que era representante del Si sufre usted de calambres o ardores de estómago dos o tres horas después de las comidas, es casi seguro que padece de hiperclorhidria; es decir, de acidez exce- siva en el jugo gástrico. Para alcanzar una digestión normal, tome inmediatamente la Magnesia Bisurada, que neutralizará en el acto todo exceso de acidez, y evitará la inflamación de la mucosa giástrica. La Magnesia Bisurada se vende en todas las farmacias. (Tabletas, á, -50. ptas. polvo, 4. Los médicos recomiendan la Magnesia Bisurada.
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