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A B C. J U E V E S ao D E A G O S T O- DI íej- sr. E D I C I Ó N D E A N D A L U C Í A P A G 20. 1 O r d e n del día. D i c t a m e n de responsabilidades E l Sr. P É R E Z M A D R I G A L dedica elogios a la Comisión dictammadora y recoge Ta frase del S r Madariaga sobre el peligro del viaje en el camino político de l a República. No tiene nada que decir de l a Magistratura Los jueces son unos buenos v resignados ciudadanos: no encuentra diferencias esenciales y cree que un magistrado del S u premo es sólo iuez de entrada con reuma. Declara el orador que es un hombre de l a calle, enemigo de l a juridicidad que se ha invocado en el debate. Afirma que hay pueblos de su distrito donde no ha penetrado la República y en los cuales, siguen gobernando ios monárquicos por culpa de la iuridicidad, pues debido a ésta l a República 110 ha podido defenderse. E n esta juridicidad- -dice- -están el E j e r- cito, algunos gentileshombres y continúa en activo en el Cuerpo Jurídico M i l i t a r el señor Rodríguez de V i g u r i Califica de odiosa la juridicidad para los hombres de l a calle, recelosos de ella. Alude al Sr. Ossorio, que al amparo de esa juridicidad quería sujetar l a mano del Gobierno, pidiéndole que respetara los derechos individuales, haciendo uso pérfidamente de l a parte más sensible de la Constitución de 1876. Manifiesta que tiene el convencimiento de que después ele oír el discurso meritísimo del Sr. Sánchez Román, el magnífico del Sr. Madariaga, el hermoso del S r Hurtado y el glorioso del Sr. Ortega y Gasset, hay que luchar, no contra l a masa neutra, sino contra l a masa encefálica. (Rumores. Insiste una vez y otra vez en que es preciso i r a una gran acción revolucionaria. Cree que no debe existir el temor de que naufrague l a República, pues si así fuera no importaría quedarse a l a mitad del camino, ya que las generaciones futuras vendrán a continuar y completar nuestra obra. (Aplausos en los radicales, socialistas. E l Sr. C A S T R I L L O consume el tercer turno en contra del dictamen. Abunda en parecidos razonamientos expuestos por los oradores que combatieron las excesivas facultades solicitadas por l a Comisión. Pide que con toda garantía y seriedad, sin espíritu de venganza, se mantenga en el dictamen lo substantivo, pero 110 en el procedimiento. l! li! illl! l! ill! II! ll! l! ll! l) inilll! l! l Invoca su juventud y l a representación popular que. ostenta, para solicitar, en nombre del pueblo, l a justicia debida. Se extiende en largas consideraciones. (A los cincuenta minutos de discurso, el presidente ataja al orador y le ruega brevedad. E l señor Salazar, en contra E l Sr. S A L A Z A R afirma su criterio de que no se puede substraer a los tribunales la materia responsabilista. E l S r V I L L A interrumpe al orador, ca lificánole de abogado de la Dictadura. E l S r S A L A Z A R pide calma, y dice que es menester discutir con l a buena fe de siempre. Afirma, entre otras cosas, que la Comisión mantiene íntegro su dictamen, E l P R E S I D E N T E hace notar que, dada la gran extensión concedida al debate, cree conveniente que ningún otro diputado solicite l a palabra, a fin de terminar hoy mismo o mañana Ja discusión. Hace alusión a una proposición incidental de l a que no da lectura, por considerarla improcedente, y porque complicaría el debate. E l señor V i c e n t e en p r o E l Sr. V I C E N T E G Ó M E Z (D Pedro) se muestra de acuerdo con las palabras del señor Pérez Madrigal. Afirma que su voto estará al lado del dictamen sean cualesquiera que sean las consecuencias. Cree que en España l a justicia debe dejar de ser una aspiración para ser una realidad. Los señores Valdecasas y G ó mez R o j o en contra Los señores Ortega y Gasset y Pérez T o r r e b l a n c a en p r o E l Sr. O R T E G A Y G A S S E T (D Eduardo) contesta, en nombre de la Comisión, y dice que l a serenidad de l a Cámara no debe ser confundida con l a inercia y confusión de que son víctimas las derechas y l a extrema izquierda. Dice que l a juricidad invocada es lo más enemigo del concepto puro del derecho, y cree que al invocar, se trata de prejuicios de carrera. Y clama: Abogadismos, n o verdadero derecho, sí. Traslada a l a Cámara el criterio expuesto en conversación particular por el ex fiscal- de l a República Sr. Elola, -contrario a que los Tribunales entiendan en el pleito de las responsabilidades. Termina recomendando a la Cámara que no pierda el tiempo. E l S r P É R E Z T Ó R R E B L X N C A radical- socialista, apoya el dictamen, creyendo que no se puede poner en. manos de los altos representantes de l a Magistratura, que obtuvieron sus úitimuá ascensos durante a Dictadura, las responsabilidades que se trata le sancionar. Recuerda la impunidad que siguió al proceso por l a catástrofe de Annual, y dice que no le merece confianza la Justicia histórica para depurar responsabilidades políticas y militares. iiiH i) i) i! iíi ti ¡ii! Hniii! H ¡MiiHi: ¡tiiHniifiiinHHimíí niiu E l Sr. V A L D E C A S A S de la minoría ds servicio a l a República, manifiesta que se debe dejar claramente expuesto que se desea unánimente l a exigencia de las responsabilidades, pero que son muchos los que disienten del procedimiento propuesto, con el cual no está conforme l a Cámara. Estima que la propuesta de! Sr. Sánchez Román ha merecido una desconfianza absolutamente- injustificada. E l Sr. R U I Z de Acción Republicana; propone, para juzgar las responsabilidades constitucionales, l a creación de un tribunal compuesto de magistrados y representantes de l a Cámara y de las Facultades de Derecho. Cree absurdo confundir y mezclar la f a cultad de legislar con l a de procesar y fallar. Estima que no hay que temer derivaciones peligrosas. E l Sr. G Ó M E Z R O J O dice que el espíritu del dictamen es muy vago y quien le vote, ni sabe lo que quiere n i lo que vota. Añade que. se desconoce cuáles son las garantías que tiene hoy el ciudadano v, por tanto, es muy peligroso conceder las facultades que se piden. Entiende que las razones aducidas por los señores Madariaga, Rico y Sánchez f omán no pueden ser refutadas. No niega el derecho de traer ante la Cámara a cualquier ciudadano. L o que niega es la claridad de los preceptos del dictamen, para que aquél pueda ser traído con justicia. Insiste en l a vaguedad del dictamen. Y añade: Ningún diputado al votar podrá decir: Esto taxativamente voto, y esto taxativamente niego E l Sr. P R E S I D E N T E suspende la sesión anunciando, que quedan tres diptuados. por intervenir, y que después debe hablar el presidente del Gobierno, por lo cual estima que debe l a Cámara proponerse formalmente que este debate quede terminado en l a prime A parte del orden del día y turnos. Así se acuerda, y se levanta la sesión a las nueve y veinte.
 // Cambio Nodo4-Sevilla