Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
Í. Á step eiísiórr efe garantías podrá acor- Pues con todo eso, si el Gobierno fia de ife- se por el Gobierno, pero el Parlamento vivir de precario en los momentos críticos resolverá sobre ella, y, si no está reunido, de una honda conmoción, sea fascista o sea deberá ser convocado dentro de los ocho comunista, y no puede desembarazarse de las rííüs siguientes. Sólo podrá durar treinta días, trabas que quiera oponerle el Parlamento y la prórroga exige aprobación del Parla- -propenso siempre a restringir los plenos mento o. de la Comisión parlamentaria de in- poderes- es seguro su fracaso. Y en esas terregno, en su caso. Esta misma Comisión, condiciones no habrá j a m á s moneda sana. si estuviesen disueltas las Cortes, aprobará Esta es la conclusión a que deseábamos o rechazará la suspensión. E s precioso el en- llegar. Deben percatarse nuestros parlamengranaje. Precioso y perfecto. Pero para ana- tarios de que E s p a ñ a vive una aguda fase lizarlo teóricamente en un laboratorio de cá- anarquizante, que sólo l o g r a r á n salvar sus tedra. A lo sumo, para aplicarlo a un país Gobiernos si se les otorgan medios expeditos, pacífico, de gentes tranquilas y acomodadas rotundos, decisivos. Negárselos equivaldrá o frías, como Suiza o Escandinavia. Pero a pignorar por una falacia convencional las en España resortes tan lentos o tan evenm á s rudimentarias eficiencias gubernativas. tuales estallarán en m i l añicos ante el ímBien está, es ineludible, que la nación posea petu arrollador de las masas. un solo signo monetario. Pero para ello es Nos esperan a ú n unos años de frenesí. menester que la nación concentre en unas L a labor disolvente realizada en el. pueblo mismas manos los instrumentos jurídicos, por unos y otros, incluso por algunos de los políticos y económicos, que son cimiento de actuales gobernantes, empieza a rendir sus moneda estable en todas partes. Y entre ellos, frutos. L a República no da abasto; no colma antes que otro ninguno, y sin comanditas ni todos los anhelos; no llena las aspiraciones aparcerías, la fuerza precisa para asegurar de sus adeptos. Será inevitable el desencanto, y con él la resaca de reacciones autoritarias. rígidamente el orden público. Precisa, pues, un Poder ejecutivo dotado de MÁXIMO singular fortaleza. Pero la Constitución construye un Poder ejecutivo canijo y anémico. L a suspensión de garantías debe discutirse siempre, pero a posteriori. Simultanear la excepción y su exégesis parlamentaria es hacerla ineficaz. S i n embargo, a los ocho dias de decretados tendrá que discutirla el Parlamento. N o sólo discutirla. Además, aprobarla. Y si fué disuelto el Parlamento E l C o m i t é de Salud púb ica- -señal de vejez o de esterilidad- -subsisten esas atribuciones desmedidas en manos de Así se ha denominado estos días en la una Comisión parlamentaria, eco de una soAsamblea Constituyente la Comisión de beranía ya ida, trasunto de- ana colectividad Responsabilidades, y, como es natural, la ya deshecha, y, sin embargo, erigida en órdenominación ha repercutido con notoria gano supremo de gobicrn o. Absurdo, senciimpropiedad en la Prensa y en la radiollamente. fonía. Imaginemos que la República logra conPase lo de C o m i t é en lugar de C o tener la desconfianza, disciplinar la mano de obra, repatriar los capitales fugitivos, misión ya que la Academia de la Lengua reanudar el ritmo normal del comercio y la ha creído que el galicismo había adquirido industria, mantener la circulación fiduciaria carta de naturaleza en castellano; pero lo en justos límites, etc. etc. ¡Y a es suponer! que no puede. pasar sin una advertencia, MODOS Y MODAS DE M A L DECIR más ó menos constituyente, es lo de salud pública Cierto que aquí andan algunos empeñados en traducir la Convención francesa, y, por tanto, el Comité de Salut publique sin acordarse de que es una antigualla ni de que la mayor parte de los convencionales que le formaron fueron decapitados por sus afines; pero deben saber los supradichos revolucionarios, antes que funcione la guillotina... de la encuademación, que salut, a. pesar de su fonética, no debe traducirse por salud sino por salvación Salud en francés, se dice santé. Traducir salut por salud es como traducir sol (suelo) por el s o l que nos alumbra. E n francés- -rcualquicra lo sabe- -son varios los dichos proverbiales en que la palabra salv. f no puede tener otro sentido que el de salvación Baste recordar que Jcanne d Arc fut la salut de la France y ne devoir son salut que ala hñte, para no traer a cuento l Armée du Saint, de W i l liam Broth, que nada tiene que ver con la salud ni con la higiene. De suerte que si el Comité de Saint publique se ha de traducir honradamente, debe llamarse Comité de Salvación pública Y aún procede, a fin de que la traducción sea fiel y completa, que los convencionales de la Comisión preparen la jorge para la guillotina, mientras los demás preparamos el ánimo para ser testigos de otra época del Terror. De no hacerse la traducción del Comité en debida forma habrá que exigir la resp e t a b i l i d a d consiguiente... ante la Comisión de, Responsabilidades. U C. DE. LA A. Nota bene- -Escrito este palique, se ha hecho público el propósito de crear un m i nisterio de Salud pública. Tampoco procede en este caso abusar de la salud cuando sería expresión tan propia llamar a la nueva dependencia Ministerio de Sanidad MADRID. La carroza fúnebre, BNTm, RRQP de púfyico. (Foto Días Casariego. al salir de la plaza de toros, rodeada