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Á E C. V I E R N E S 28 D E A G O S T O D E i g r EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G sr. 3 i E Ñ L A SESIÓN D E CORTES C E L E B R A D A A Y E R SE DIO C U E N T A Y COMENZÓ A DISCUTIRSE E L PROYECTO D E L A N U E V A CONSTITUCIÓN D E L ESTADO La sesión. Ruegos y preguntas. Continuación del debate sobre Ja suspensión de los periódicos del Norte de España. El proyecto de Constitución. Otros extremos. El Sr. Prieto, al levantarse, inició su discurso pausadamente, pero con una resoluSe abre la sesión a las cinco y media. Preción íntima, con una proa afilada, que dejó side el Sr. Bes. teiro. adivinar el estruendo final. Se le vio venir. Esquivó al Sr. Aguirre, joven y simpática Ruegos y preguntas figura del nacionalismo vasco, con la que E l S r N U Ñ E Z T O M A S habla de los rehusó medir sus armas, y desdeñó cortespuestos de libros y periódica; en las estamente, por ingenuo, al Sr. Gil Robles. ciones y afirma que ha 3 muchos que no se Lo que él quería era enfrentarse con las reciben en ellos porque la Compañía encargada de ello ha establecido una especie de viejas torres del nacionalismo, las de las previa censura que no permite llegar a los clásicas antiguas batallas. Arremetió conpuestos citados algunas publicaciones. tra D. José María Urquijo, a quien llamó Dirige otro. ruego al ministro de Estado millonario, y contra los ex alcaldes de la relativo a la necesidad de tratados con los Monarquía; contra la Gaceta del Norte y países hispanoamericanos sobre la propiecontra E l D í a de San Sebastián. Pero no dad intelectual. fueron aquéllas sino fintas y paradas, para E l S r A L G O R A protesta contra el hecho de que. haya catedráticos, que tengan venir a caer sobre un periódico de Madrid, que, por lo visto, había saturado, la capa- tres y cuatro cátedras acumuladas, s i a que por ello se logre beneficio alguno para el cidad de estoicismo del señor ministro de Tesoro. Hacienda. Hubo frases gordas. El viento Habla de m á s de veinte cátedras de M e de la tempestad rizó las primeras olas. El dicina, que figuran provistas hace varios señor Madariaga (D. Dimas) utilizando el años sin que se celebre oposición n i conarma de la despreocupación y de la boncurso. homie que tan bien venían rimando con Pide que sean separados de sus. cargos su temperamento de hombre de buenas car- algunos funcionarios de varios ministerios, que ingresaron por favoritismo de las dos nes- -como el ventero, que por ser gordo Dictaduras y que continúan con- sus enchuera muy pacífico según decía Don Quifes, incluyendo entre aquéllos a algunos que jote- se atrevió a gastarle una chirigota llevan los mismos apellidos de altos persoa D. Indalecio Nunca lo hubiera hecho. La najes de las dos Dictaduras. Todo ello sin explosión de ira de la Cámara conmovió lesionar derechos que sean legítimamente los cimientos del edificio. Quiso el señor adquiridos. Anuncia una interpelación sobre las re Madariaga hablar, y no pudo. Dejó escapar formas de la Confederación del Ebro, como algunas frases explicativas y fué peor. El consecuencia de la visita, que tres diputados mipistro gozó del halago inmediato de una socialistas han realizado a ella recientegran ovación de la Cámara. mente. Calmada la tempestad, enfiló el puerto E l ministro de I N S T R U C C I Ó N dice que la Constitución, guiada por el práctico, seuna de las órdenes que dio apenas se poñor Jiménez Asúa. El momento era histó- sesionó del ministerio, fué que todos los ca rico pero los tiempos cambian continua- tedráticos se reincorporaran a sus cátedras, mente y los días de ahora no son de grandes y cree que con excepción de D Inocencio Jiménez, que fué autorizado expresamente discursos retóricos, con clamores arrebata- para seguir prestando sus servicios en el dos y exclamaciones líricas. El Sr. Jiméministerio de Trabajo, todos los profesores nez Asúa, luchando un poco con su acento han cumplido las disposiciones dictadas. nasal, explicó desde la cabecera del banco de E l Sr. L Ó P E Z G O I C O E C H E A habla la Comisión la esencia concentrada del pro- de la situación crítica del Ayuntamiento de Caravaca, debido a préstamos recibidos del yecto- -121 artículos- -a toda marcha, a fin Banco de Crédito Local. de lograr la marca de la media hora a raE l ministro de H A C I E N D A afirma que zón de cuatro artículos por minuto. éste depende de Gobernación. El panorama de la Constitución pasó ante E l ministro de la G O B E R N A C I Ó N mael Parlamento como el paisaje ante la vennifiesta que la situación creada es completanilla del tren. Ahora bien, el viaje es de tamente legal. ida y vuelta, y el recorrido, idéntico, habrá de desfilar ante multitud de oradores, que La suspensión de periódicos. Se tienen solicitada la palabra. El primero de reanuda esta interpelación ellos usó ya de ella. Fué el sacerdote señor E l S r G I L Y R O B L E S rectifica y r e Molina, con un turno en contra, y el secoge él argumento expuesto por el señor gundo, igualmente, el profesor Sr. Sávchez Maura de que el Gobierno no tenía traba Albornoz, que explicó Una lección de ln sto- legal alguna por no existir los derechos i n fia del derecho. Todo sencilla, suavemente, dividuales consignados en la anterior. Cons en un tono medio, porque ya heñios dicho titución. A eso dice el orador que tales derechos que vivimos días del siglo x x y que Caste: son inherentes- a l individuo y superiores al lar y Manterola, tal ves por anacrónicos, Estado. Hay- -dice- -una concepción del E s no aparecen todavía por. ninguna parte. tado jurídico superior al Estado de dere 1 La sesión de ayer cho, teoría profesada por el ministro de Justicia. Recoge una interrupción y dice que es una teoría, cu efecto, pero sostenida por autoridades de prestigio. ¡Recuerda que en el Estatuto provisional; el Gobierno habla de los derechos del ciudadano, que es preciso respetar. N o puede aceptar el criterio del señor Maura de que el Gobierno no. puede hacer excepciones de un Estatuto que se dio a sí mismo, porque ese Estatuto no es para él, sino para la nación. Pregunta nuevamente por qué no han sido suspendidos los periódicos de extrema- i z quierda, porque el S r Maura, al rectificar, dijo que así lo haría cuando la campaña de insultos personales derivase en otra, peligrosa para el país. Insiste en que Solidaridad Obrera hizo campañas que produjeron los sucesos de Sevilla. (Rumores. E l orador devuelve varias interrupciones. Afirma que l a bandera roja ha incitado a los soldados a la rebelión. Todo se ha arreglado enviando una denuncia al fiscal. Dice que cree llegado el momento de rectificar la medida. L o s Poderes extraordinarios quebrantan a los Gobiernos en la misma proporción de la medida en que los usan. Asegura que esta plenitud de Poderes que afirma el Gobierno es, aunque le moleste mucho, una dictadura. D i c e que en Vasconia hay un gran espíritu de paz y cordialidad. (Rumores. A g r e ga que estos rumores perjudican m á s que favorecen al Gobierno. E l ministro de H A C I E N D A desea recoger algunas personalísimas alusiones, y, en nombre de los diputados republicanos y socialistas de las Vascongadas, cree que no pueden quedar en pie ciertas, afirmaciones. L e han decidido a. intervenir las últimas manifestaciones de cordialidad del S r G i l Robles. Recoge l a afirmación de la campaña contra un ministro fracasado, y afirma, que esto no le dude, pues ya, por su edad y. sus, desengaños, no se considera herido, por ciertas manifestaciones. E n este ambiente de cordialidad- -dice- -un orador ha preconizado en un mitin el asesinato contra mí. Y o sólo le recomiendo que lo realice él sin incitar a los demás. Afirma que él ha proclamado el derecho a l a injuria y está decidido a no querellarse por ninguna. Recoge las afirmaciones del S r V i l l a respecto a que una cosa son los periódicos y otra los periodistas, considerándolo justificado por una noticia publicada en Madrid y reproducida en Bilbao. E l director de La Gaceta del Norte ha dicho que el director no es responsable. Dice que D José M a r í a de Urquijo; d i putado a Cortes, tan alejado del periodismo, que alterna su espíritu religioso con el mercantil, es el responsable de la campaña contra él. Añade que en los tiempos de la guerra el Estado español se incautó de toda la M a rina mercante y, al levantarse l a incautación, quedaron saldos, deudores y acreedores, de unos veinte millones. cantidad con la cual el Estado no tenía ninguna obligación pero la Dictadura, en una sangrienta resolución, entregó, no solamente la diferencia, sino hasta setenta y dos millones de pesetas. L a República ha querido llevar. este asunto a una Comisión asesora y ha prohibido l a venta de buques al extranjero. Entonces se hace la campaña por D José María U r q u i jo, que ha percibido varios, millones de ese negocio, inmoral e ¡legalmente. (Aplausos. Esta campaña ha sido apoyada por otro diario de Madrid, sostenido por un aventurero de los negocios. (Nuevos a, plausos Fuertes rumores. E s e periódico- -dice- m á s Qsie ua psrifla
 // Cambio Nodo4-Sevilla